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sábado, 29 de mayo de 2010

A pesar de la lluvia yo he salido
a tomar un café. Y estoy sentado
tras el cristal vibrante y empañado
de este café a poetas ofrecido.

¡Pero tú nunca, padre, habrás venido
de tu vida a trasmano fatigado
a fumar un Gauloise bien apretado
en el barrio latino consabido!

Melancólico, acaso más abierto
tu hijo te trae ahora, padre muerto.
Vuelves a mi, te alejas, te me pierdes,

la lluvia insiste, núblanse mis ojos.
Pasa un clochard envuelto en sus despojos
ruedan los grandes autobuses verdes.

Cesar Fernández Moreno.-

París, 1975
Viejo Café Tortoni.-

A pesar de la lluvia yo he salido
a tomar un café. Estoy sentado
bajo el toldo tirante y empapado
de este viejo Tortoni conocido.

¡Cuántas veces, oh padre, habrás venido
de tus graves negocios fatigado,
a fumar un habano perfumado
y a jugar el tresillo consabido!

Melancólico, pobre, descubierto,
tu hijo te repite, padre muerto.
Suena la lluvia, núblanse mis ojos,

sale del subterráneo alguna gente,
pregona diarios una voz doliente,
ruedan los grandes autobuses rojos.

Baldomero Fernández Moreno

Buenos Aires - 1925

miércoles, 26 de mayo de 2010

Bicentenario con Cristina a la cabeza.-

Nadie que diga fiesta quiere fiesta
si su corazón está enlutado.
Sólo libre y azul y embanderado
el Pueblo va a la plaza y manifiesta.

Se llena de premuras y se atesta
Abajo y adelante del estrado
Y levanta sus manos sin enfado
Alza su voz y aclama sin protesta

Cuando se siente amado
Porque la que gobierna le contesta
Y es mujer y lo tiene hipnotizado

Cristina, su denuedo vale y presta
Esperanza al anhelo desvelado
De dignidad para su insomne gesta.

lunes, 24 de mayo de 2010

LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y LEGITIMIDAD.-Ricardo Gil Lavedra publica un artículo en el diario “Tiempo Argentino” de hoy, 24 de mayo de 2010, titulado “Una agenda todavía pendiente” con el que discrepo profundamente. Después de pontificar con obviedades decimonónicas acerca de la libertad de expresión, admitir algunas notas positivas en la nueva ley de medios de comunicación audiovisuales por ir en contra de la concentración de medios en una sola mano, concediendo que es un paso alentador procurar una mayor pluralidad, se refiere a que hay pasajes en la norma que intentan instalar una indebida presencia gubernamental en el campo de los medios de difusión.
Esta visión consagra una interpretación superficial, insuficiente y equivocada no sólo de la ley, sino también de la libertad de expresión y de la raigal y profunda relación que ésta tiene con la legitimidad.
Resulta muy difícil defender la independencia de criterios necesaria para formar opiniones cuando los medios hegemónicos privados, por el sólo hecho de no ser gubernamentales u oficiales, pretenden monopolizar también la legitimidad. Es decir, pretender que sólo para ellos, por pertenecer a capitales privados, rige la letra y el espíritu de la Constitución y de las leyes. Se olvida, a veces con cegueras generadas por la frivolidad de una cultura de afiches, ecuménica, consumística y superficial, y otras, con evidente mala fe propia de los “creadores” de opinión, que la legitimidad está en el origen, la construcción y el sostenimiento de los estados de derecho, que han sido votados, casi plebiscitados, por las mayorías populares. Que es el pueblo, mayoritaria y masivamente considerado, es decir, desheredado, paria, impotente, anónimo, marginado, casi insectificado, el que suele asistir impávido a la suplantación constante de su identidad por esa cultura de afiches, de desencuentros kafkianos, producida por las usinas hegemónicas y que su única defensa contra tanto alud direccionado e interesado en manipularlo es el gobierno que ese pueblo eligió. Que por ello, el gobierno que lo representa es sagrado en una auténtica democracia republicana, cuyas raíces van más allá de las fachadas y las propagandas oportunistas, porque está unido a su corazón, ya que es depositario de su dignidad y autoridad, así como al respeto a la vida y los derechos humanos de quienes son sus representados.
No es verdad entonces – como sostiene el artículo -, que cuando el gobierno dispone y utiliza medios de comunicación lo haga de una manera desfachatada y sólo para hacer propaganda de su gestión. Lo hace sí para defender su gestión, hacerla conocer y defender también los derechos de sus representados frente al monolítico ninguneo de sus obras o al sesgado e interesado modo de comunicarlas, malversándolas para el entendimiento público, que ejercen los monopolios privados mediáticos que defienden sus intereses de grupo pretendiendo hacer creer que son los intereses de todos. Al defender su gestión, el gobierno saca un rédito político que se identifica con el de sus gobernados. Si el gobierno adoctrina a sus seguidores los monopolios mediáticos también lo hacen y lo han venido haciendo desde siempre, sin tasa ni medida, imponiendo o tratando de imponer una visión del mundo y de la vida unilaterales. Si ahora esa perspectiva tiene que competir con otras. Las de los desheredados y los parias, las de los marginados de siempre, esta será la auténtica verdadera y reciente libertad para todos que se habrá conquistado.
El aire fresco de la información y las ideas, que quiere el articulista, al que todos aspiramos, será verdaderamente aire fresco cuando consigamos librarnos de los monopolios mediáticos, que tratan de hipnotizarnos e invisilizarnos, y cuando se comprenda que la legitimidad existe y debe existir para todos y que, precisamente, no es propiedad privada de nadie.-

domingo, 23 de mayo de 2010

La conciencia

Suena un tango en la tarde melodiosa
en la radio y mi memoria encendidas
o incendiadas
y pobladas de pálidas preguntas
de imágenes que bailan,
con llantos y sin llantos
y con risas,
sobre los mostradores y las mesas
y los pisos construidos de maderas y escándalos.
Hay rugidos de aceros de cuchillos,
de varones jugándose
y naipes envarados como filos fatales;
hay gemidos
de mujeres con labios pétalos
muslos dunas,
y senos médanos
que son como madonas
en galerías hechas de cristales y espejos
encaramadas en las estanterías y los muebles,
trepadoras insomnes
de ojeras azuladas
maquillándose y reverberando
dentro de los caireles que mueven las brisas.
Arborescencia,
sigilo,
cavernas de blandura,
abriéndose,
ofreciéndose lascivas,
yéndose,
exiliándose de cuerpos,
iguales a la vigilia en el desierto
y a promesas de lluvias sobre arenas
llegadas con las nubes
que son sólo espejismos.
Alas de aves pondrán huevos de agua
prolongaran mis manos en objetos
Una constante esfera con espejos
hace la luz
enfoca los rincones
y proyecta pasados
en la errabunda niebla de mi inercia,
como un caleidoscopio.

viernes, 21 de mayo de 2010

Lo que queda del día

“…marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro…”
Pablo Neruda -

Lo que queda del día me desploma.
Quiero seguir durmiendo para seguir soñando
y consigo caerme del instante;
una vez, ya caído, me hago vuelo,
ahíto de ser prisa, rutina de vigilia
Ahora llega el mundo,
en secuelas, en olas,
abiertas como aguas las preguntas.
¿Qué hacer con la madera,
que flota en el naufragio,
con la frágil bitácora
y las dudas, las agujas del tiempo,
y las fragancias,
la mujer melodía que atesoro,
y regresa siempre en días traspapelados?
Una baraja entre otras confundida
que el olvido tahúr me regatea
cuando lo semblantea la memoria.
Barrios y días bailan,
se entretienen
entre humos y sombras,
silencios, soledades,
y diademas de luces,
tertulias de entenados y fantasmas,
marcan sus entretiempos, se desnudan,
frente al espejo de lo cotidiano.
Contra los dedos chocan las palabras,
las imágenes mojan las falanges
y desde los plasmas catódicos
un aturdido hombre de las nieves
que recibió castigos de otros hombres
émulos de residuales universos
y galaxias remotas
de un pasado o futuro distantes,
nos golpea en el pecho carnal
y se levanta
como si fuéramos nosotros.

sábado, 15 de mayo de 2010

HYDE TRANSFORMADO EN JEKYLL O EL TRASVESTISMO DE LA BARBARIE DE LAS DERECHAS.- Habitante de un remoto planeta, distanciado a millones de años del actual, hubo seguramente un antepasado nuestro parecido a Mauricio Macri, carente de memoria, tuvo sólo la inteligencia de lo inmediato, de aquello que le quedaba más cerca; era vivo, avispado, atento únicamente a sus conveniencias. Los árboles, las piedras, los otros animales, de algunos de los cuales debía cuidarse inventando astucias de poco momento y probada eficacia, no le depararían muchos instantes de contemplación estética y evocativos placeres, sólo actuarían como marcos referenciales que contribuirían a mantenerlo concentrado en la supervivencia de su yo, y, por supuesto, también de sus posesiones. No lo distraerían todavía disquisiciones teóricas demasiado complicadas, ni sentimientos solidarios o amorosos, siempre más próximo a sí mismo que a los demás. No había libros, películas, Internet, medios gráficos. La floresta era un reino sin abstracciones a la vista, era la naturaleza en estado puro, salvaje; un hogar apto para la extrema libertad sin concesiones, sólo practicable para su astucia y la convivencia con los demás miembros de su especie con quienes, poco a poco, concediendo porciones de defensas reflejas y egocéntricas, debería ensayar también prácticas colectivas de supervivencia en las que iría aceptando las existencias y necesidades de los otros sin abandonar el recelo y cuidado de sí mismo y sus bienes.- Hoy día, el desenvolvimiento histórico de la mente individual y colectiva, las culturas, han acotado aquél antiguo reino donde la insignificancia y el terror convivían en asimétrico maridaje con la libertad y la astucia primitivas, pero lo ha reemplazado por mundos no menos inquietantes. El cavernario planeta de Hyde, la bestia que apenas superaba sus impulsos y los orientaba a la satisfacción de sus necesidades yoicas, desconfiando instintivamente de las costumbres autocomplacientes de sus semejantes, se ha transformado en el brillante y frívolo mundo del doctor Jekyll, tan pantanoso y plagado de peligros como la primitiva floresta, pero mucho más sutil y engañoso, en el que la memoria suele ser la única garantía para no caer en las trampas que tiende una cultura que no cesa de parir monstruos o engendros que provienen del cenagoso pasado cavernario y se disfrazan o trasvisten con ropas elegantes y hablan jergas adaptadas a la moda de lo que se usa y dice. En realidad esas criaturas han bebido el filtro que sólo exteriormente transforma la bestia en hombre, pero que interiormente la deja intacta. Como dice Serrat: “entre esos tipos y yo hay algo personal”.- Ebrios de un poder primitivo, exentos de recuerdos que hayan madurado en experiencias que rematasen en ideas o pensamientos evolucionados que mejoren sus concepciones éticas, estéticas y espirituales, siguen conduciéndose con relación a los demás, sus congéneres, con la misma desconfianza, recelo y desprecio con el que los mirarían y escucharían en el interior de una caverna, sin contemplaciones de ningún tipo, sin respeto; espiándolos, manipulándolos, seriándolos, usándolos. Tal como hasta hace poco hizo Macri, aprovechando su poder y su relativa impunidad, junto a un equipo cómplice que le garantizase la pervivencia de ese pequeño y cercano poderío, al pinchar teléfonos e incurrir en escuchas ilegales. La vuelta de lo salvaje al sofisticado mundo de la civilización. El sueño de la barbarie reivindicada pero disimulada hipócritamente.
“Civilización o barbarie”, la vida de Facundo Quiroga, desde la perspectiva de Domingo Faustino Sarmiento, constituyó una contraposición clara y franca entre lo que el autor caracterizó también como atraso y evolución. No tuvo, ni hubiera podido tener en el siglo XIX, una mirada freudiana entre contenidos latentes y manifiestos que llevasen a suponer un enmascaramiento inconsciente entre estos dos estigmas antitéticos del alma que él clasificó como nacional pero que, en realidad, es ecuménicamente humana o, por lo menos, predicable del psiquismo occidental desde la antigua Grecia. Este maniqueísmo sigue siendo el legado de nuestra memoria histórica y alimentando nuestro imaginario. Seguimos pensando y considerando que todo populismo encierra un primitivismo negativo y contraproducente y lo estigmatizamos como reaccionario. Esta dicotomía entre el alma popular y el espíritu egregio, reforzado todavía en las primeras décadas del siglo XX con la lectura que Ortega y Gasset hizo en “La rebelión de las masas” del fenómeno social y político que significó el ascenso del proletariado a un rol protagónico en las comunidades de Occidente, tuvo también en la Argentina a su epígono que fue José Ingenieros que, en “El hombre mediocre”, identificó al integrante de las multitudes con el individuo fronterizo, detenido entre la necesidad y el deseo, sin ambiciones, cuyas ineptitudes para diseñarse un futuro y triunfar consideraba innatas. Alguien obnubilado por el progreso que carecía de la energía suficiente para sumarse a él y, además, destacarse, sobresalir, diferenciándose de la anónima y anómica multitud.
Un residuo de semejantes equívocos, infundados y reaccionarios, subyace en la memoria de la derecha argentina, informa sus comportamientos, inspira sus gestos y palabras, nutre sus soberbias, infla sus vanidades, canoniza sus ínfulas y se regodea en las jactancias de sus privilegiados e influyentes miembros que se sienten impunes, impolutos, egregios, selectos, superiores y en realidad son primitivos, despóticos, intolerantes, xenófobos, cuando no simples imbéciles con poder, y alientan reacciones oscuras y perversas. Verdaderos señores Hyde que se disfrazan de doctor Jekyll.-
DESENCUENTRO

Cuatro labios que vuelan encendidos,
a través de magnéticas miradas,
por pasión y ternura reclamadas,
alrededor de besos como nidos.

Dos bocas que reprimen sus latidos
huyendo de posibles estocadas
de lujuriosas lenguas como espadas,
convertidas en pájaros heridos

Fuerzas, bríos, denuedos, marejadas,
ilusiones, sorpresas, cielos, ruidos,
nos alejan sin fin; suelas, brazadas,


nos reducen a náufragos perdidos
trás noches y preguntas y pisadas,
sin encontrar respuestas ni sentidos.

viernes, 7 de mayo de 2010

Agradezco a mi alma la poesía,
porque me dio una luz y una manera,
de alternar el olvido con la espera
para seguir viviendo cada día.-

Abstraído en sentido y melodía
entro y salgo de mi, como si fuera
un árbol que marchita y regenera
el fruto que lo embriaga todavía.

En foresta transforma la cantera,
la tierra, el agua y el ardor del día
y su labor produce primavera.

Y yo convierto en versos mi apatía
Nutro con ilusión la sementera
Y limpio de tristezas mi alegría.

miércoles, 5 de mayo de 2010

La culpa, ardua y constante,
llueve sobre mi vigilia
diletante,
y descarga y concilia
absurda eternidad,
agua pesada de crueldad.
El dolor, su substancia, una ceguera,
es la noria sin ojos de cualquiera;
cava el pozo extractor de la memoria
y la mezcla con gloria,
doliéndome también,
y rotula mis miedos cuando asoman
con un críptico amén.
Pero siempre me toman,
sin variaciones
sobre una cordillera de ilusiones,
en la que los abismos
están sólo escondidos,
de sí mismos;
arrodillados y ateridos,
esperando sus presas de castrados escrotos,
en acotados cotos,
aguardando caídas,
entre rocas y heridas,
sílabas y mecanismos que se precipitan
y, como si hubieran sido flores, se marchitan
sin remedio, porque todo ha sido dicho,
y contradicho
todo ha sido dado y hecho
y deshecho.
Ambos, culpa y dolor de diario acecho,
me llevan a la máquina de escribir en ciernes;
mi antigua máquina de pensar
y loquear,
al adjetivo y auspicioso viernes
del sustantivo lunes depresivo,
a dedos sobre teclas hablando sin cesar,
y, anónimo, a las almas que tipean papeles
y recluyen los sueños en tiestos con claveles,
dejándose embalsamar;
a las pantallas blancas de los ordenadores
a palabras, palabras, a séquitos de oidores
y me siento el marino que otea un horizonte de inacabable mar.

lunes, 3 de mayo de 2010

EL GORILISMO MILITANTE O COMO CINCUENTA Y CINCO AÑOS NO SON NADA.- Como en el tango “Volver”, pero de manera mucho más siniestra y prolongada en un período de tiempo que pasa el medio siglo, desde el 16 de junio de 1955 a la fecha, el pensamiento gorila no ha sufrido variaciones. A punto tal que si hoy uno habla con un anticristinista o antikerchnerista y los interroga acerca de los por qué de su repudio a los dos últimos gobiernos repetirán las mismas razones anacrónicas y enfermizas que los inspiraban para culpar de todo a Perón y al peronismo. Incluso llegarán a decir que del bombardeo a Plaza de Mayo en aquélla fecha y de las decenas de víctimas que produjo, un verdadero genocidio, no fueron culpables y responsables los golpistas de entonces sino Perón y el peronismo. Agregarán que para sacar al país de la tiranía que ejercía ese gobierno no tuvieron otro remedio que emplear la fuerza ya que, en otro caso, elegido indefinidamente por las mayorías populares, Perón hubiera seguido en el poder como Franco y otros dictadores. Hacen una identificación entre los fascistas de reciente actuación en aquélla época, década del cuarenta, Hitler, Mussolini y Franco, con Perón, sin admitir otra alternativa para el decurso posible de la subsecuente historia política de la Argentina. De este modo se justifican para abjurar de la Democracia como régimen político surgido de la voluntad mayoritaria del pueblo y, de paso, de la propia Constitución y del Estado de Derecho. Así, esto les sirvió y les sirve para absolverse a sí mismos de la culpa y la responsabilidad no sólo por la derogación de la Constitución de 1949 y su reemplazo por el art. 14 bis en la Constitución de 1957, por el bombardeo a Plaza de Mayo y la proscripción del derecho al sufragio de los peronistas, sino también por la matanza de civiles en José León Suarez, ocurrida en 1956 y por el fusilamiento de Valle, Tanco y Cogorno del mismo año.- En esta mentirosa justificación, encubridora de culpa y responsabilidad histórica y política, están comprometidos civiles y militares por igual y hay una siniestra y tenebrosa coherencia, una ilación hasta ahora indetenible, entre estos hechos del pasado y las posiciones de hoy.- Delatan, sin duda, la defensa y mantenimiento de un sistema de organización social y explotación económica: el neoliberalismo a ultranza del que usufructúan y han usufructuado las clases dominantes en la Argentina desde la Colonia. A la originaria de conquistadores, encomenderos, titulares del yanaconazgo y latifundistas se les han adosado otras a lo largo de los siglos y desde que nos independizamos del monopolio español, pero las identifica e iguala la característica de haber sido y ser, quienes la integraron antes y la integran hoy, los dueños de los medios de producción, la tierra, el capital y, hoy, la tecnología. La forma monopólica, absorbente y colonizadora con que han manejado y manejan la circulación de la riqueza se ha extendido como un fenómeno nuevo en el siglo XX, a la colonización y manipulación de la subjetividad y las conciencias a través de la posesión hegemónica de los medios de comunicación, gráficos, radiales, televisivos, sin quizás todavía haber podido llegar a dominar del todo el nuevo fenómeno de la red global de Internet. Es decir, para ellos nada a cambiado, todo está igual. No han pensado que la inclusión de la clase trabajadora a través de las conquistas plasmadas en la legislación laboral, la categorización de las organizaciones gremiales y sindicales como actores y grupos de presión en el sistema político, el derecho al descanso, al aguinaldo, a las vacaciones pagadas, a la jubilación y los beneficios de la previsión social, la protección a la niñez y la ancianidad, el voto femenino, las 76 mil obras públicas del primer plan quinquenal, el crecimiento del ingreso per cápita durante los gobiernos peronistas, de la producción, del consumo, del mercado interno, de la industrialización y sustitución de importaciones, de la formación de ahorro interno, etcétera, es decir de todo lo positivo, de toda la formidable transformación que experimentó el país desde 1946 hasta 1955, no han pensado jamás que eso signifique algo bueno para el conjunto del país considerado como una Nación expectable en el conjunto de todas las naciones independientes del planeta.- Y hoy día, con los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, frente a la asignación universal por hijo y el aumento en un 25 % de chicos que acceden a la escolaridad con uno de sus corolarios, a la vuelta al sector público del sistema previsional y el crecimiento de beneficiarios, jubilados y pensionados que se incluyen en el mismo, al crecimiento de la producción o del PBI, el consumo, los salarios, a la disminución del desempleo, al desendeudamiento y a la independencia económica ganada frente a los organismos internacionales de crédito como el FMI o el Banco Mundial, a la nueva ley de medios de comunicación audiovisual, a un espectacular y mejor posicionamiento de Argentina en el mundo, siguen pensando lo mismo. Nada ha cambiado según ellos y, en consecuencia, siguen intentando desnortar, tumbar, voltear al gobierno, justificándose todavía con las mismas impresentables razones de antaño. En realidad defendiendo los mismos privilegios, prebendas y canonjías de siempre, las que les han permitido tener sometidos a este país y a su gente.