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domingo, 31 de julio de 2011

Ana Belén - 'Alma ausente' (directo)







Federico García Lorca.

LLANTO POR IGNACIO SÁNCHEZ MEJÍAS
(1935)

A mi querida amiga
Encarnación López Júlvez.

1

LA COGIDA Y LA MUERTE

A las cinco de la tarde
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.

El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones de bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.
En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.

¡Y el toro solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando
a las cinco de la tarde,
cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde,
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
A las cinco en punto de la tarde.

Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco do la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.

Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde,
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.

A las cinco de la tarde.
¡Ay, qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!

2

LA SANGRE DERRAMADA

¡Que no quiero verla!

Dile a la luna que venga,
que no quiero ver la sangre
de Ignacio sobre la arena.

¡Que no quiero verla!

La luna de par en par.
Caballo de nubes quietas,
y la plaza gris del sueño
con sauces en las barreras.
¡Que no quiero verla!
Que mi recuerdo se quema.
¡Avisad a los jazmines
con su blancura pequeña!

¡Que no quiero verla!

La vaca del viejo mundo
pasaba su triste lengua
sobre un hocico de sangres
derramadas en la arena,
y los toros de Guisando,
casi muerte y casi piedra,
mugieron como dos siglos
hartos de pisar la tierra.
No.
¡Que no quiero verla!

Por las gradas sube Ignacio
con toda su muerte a cuestas.
Buscaba el amanecer,
y el amanecer no era.
Busca su perfil seguro,
y el sueño lo desorienta.
Buscaba su hermoso cuerpo
y encontró su sangre abierta.

¡No me digáis que la vea!
No quiero sentir el chorro
cada vez con menos fuerza;
ese chorro que ilumina
los tendidos y se vuelca
sobre la pana y el cuero
de muchedumbre sedienta.
¡Quién me grita que me asome!
¡No me digáis que la vea!

No se cerraron sus ojos
cuando vio los cuernos cerca,
pero las madres terribles
levantaron la cabeza.
Y a través de las ganaderías,
hubo un aire de voces secretas
que gritaban a toros celestes,
mayorales de pálida niebla.
No hubo príncipe en Sevilla
que comparársele pueda,
ni espada como su espada
ni corazón tan de veras.
Como un río de leones
su maravillosa fuerza,
y como un torso de mármol
su dibujada prudencia.
Aire de Roma andaluza
le doraba la cabeza
donde su risa era un nardo
de sal y de inteligencia.
¡Qué gran torero en la plaza!
¡Qué buen serrano en la sierra!
¡Qué blando con las espigas!
¡Qué duro con las espuelas!
¡Qué tierno con el rocío!
¡Qué deslumbrante en la feria!
¡Qué tremendo con las últimas
banderillas de tiniebla!

Pero ya duerme sin fin.
Ya los musgos y la hierba
abren con dedos seguros
la flor de su calavera
Y su sangre ya viene cantando:
cantando por marismas y praderas,
resbalando por cuernos ateridos,
vacilando sin alma por la niebla,
tropezando con miles de pezuñas
como una larga, oscura, triste lengua
para formar un charco de agonía
junto al Guadalquivir de las estrellas.
¡Oh blanco muro de España!
¡Oh negro toro de pena!
¡Oh sangre dura de Ignacio!
¡Oh ruiseñor de sus venas!
No.

¡Que no quiero verla!
Que no hay cáliz que la contenga,
que no hay golondrinas que se la beban,
no hay escarcha de luz que la enfríe,
no hay canto ni diluvio de azucenas,
no hay cristal que la cubra de plata.
No.
¡¡Yo no quiero verla!!

3

CUERPO PRESENTE

La piedra es una frente donde los sueños gimen
sin tener agua curva ni cipreses helados.
La piedra es una espalda para llevar al tiempo
con árboles de lágrimas y cintas y planetas.

Yo he visto lluvias grises correr hacia las olas,
levantando sus tiernos brazos acribillados,
para no ser cazadas por la piedra tendida
que desata sus miembros sin empapar la sangre.

Porque la piedra coge simientes y nublados,
esqueletos de alondras y lobos de penumbra;
pero no da sonidos, ni cristales, ni fuego,
sino plazas y plazas y otras plazas sin muros.

Ya está sobre la piedra Ignacio el bien nacido.
Ya se acabó; ¿qué pasa? Contemplad su figura:
la muerte le ha cubierto de pálidos azufres
y le ha puesto cabeza de oscuro minotauro.

Ya se acabó. La lluvia penetra por su boca.
El aire como loco deja su pecho hundido,
y el Amor, empapado con lágrimas de nieve,
se calienta en la cumbre de las ganaderías.

¿Qué dicen? Un silencio con hedores reposa.
Estamos con un cuerpo presente que se esfuma,
con una forma clara que tuvo ruiseñores
y la vemos llenarse de agujeros sin fondo.

¿Quién arruga el sudario? ¡No es verdad lo que dice!
Aquí no canta nadie, ni llora en el rincón,
ni pica las espuelas, ni espanta la serpiente:
aquí no quiero más que los ojos redondos
para ver ese cuerpo sin posible descanso.

Yo quiero ver aquí los hombres de voz dura.
Los que doman caballos y dominan los ríos:
los hombres que les suena el esqueleto y cantan
con una boca llena de sol y pedernales.

Aquí quiero yo verlos. Delante de la piedra.
Delante de este cuerpo con las riendas quebradas.
Yo quiero que me enseñen dónde está la salida
para este capitán atado por la muerte.

Yo quiero que me enseñen un llanto como un río
que tenga dulces nieblas y profundas orillas,
para llevar el cuerpo de Ignacio y que se pierda
sin escuchar el doble resuello de los toros.

Que se pierda en la plaza redonda de la luna
que finge cuando niña doliente res inmóvil;
que se pierda en la noche sin canto de los peces
y en la maleza blanca del humo congelado.

No quiero que le tapen la cara con pañuelos
para que se acostumbre con la muerte que lleva.
Vete, Ignacio: No sientas el caliente bramido.
Duerme, vuela, reposa: ¡También se muere el mar!

4

ALMA AUSENTE

No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce el niño ni la tarde
porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo de la piedra,
ni el rasgo negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque tú has muerto para siempre.

Porque, tú has muerto para siempre
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.

No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de su boca.
La tristeza que tuvo tu valiente alegría.

Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.

Federico García Lorca


Biografia de Federico Garcia Lorca



1898 El 5 de junio nace Federico García Lorca en Fuente Vaqueros,
provincia de Granada, hijo de Federico García Rodríguez y Vicenta
Lorca Romero. Será el mayor de cuatro hermanos: Francisco, Concha
e Isabel.
1908 Pasa unos meses en Almería, donde comienza sus estudios de
bachillerato. Primeros estudios de música. 1909 se traslada con
su familia a vivir a Granada.
1915-1917 Estudios de Filosofía y Letras y de Derecho en la
Universidad de Granada. Amistad con el núcleo intelectual granadino
(Melchor Fernández Almagro, Miguel Pizarro, Manuel Ángeles Ortiz,
Ismael G. de la Serna, Angel Barrios, ...). Viajes de estudios,
dirigidos por el Catedrático Martín Domínguez Barrueta, por
Andalucía, Castillla y Galicia. Inicia su amistad con el compositor
Manuel de Falla, quien fija su residencia en Granada.
1918 Publica en Granada su primer libro Impresiones y Paisajes y
escribe algunos poemas que aparecerán más tarde en su primer libro
de versos, Libro de Poemas.

1919-1924
1919 Se instala en la Residencia de Estudiante de Madrid, donde vivirá
hasta 1928. En estos años conocerá a Luis Buñuel, Salvador Dalí,
José Moreno Villa, Emilio Prados, Pedro Salinas, Pepín Bello....
1920 El estreno en el Teatro Esclava de Madrid de su obra El maleficio
de la Mariposa supone un total fracaso. Se matricula en la Facultad
de Filosofía y Letras. Inicia la redacción de las Suites.
1921 Publica Libro de Poemas. En noviembre escribe la casi totalidad
del Poema del Cante Jondo. Juan R. Jiménez incluye en su revista
Indice poemas de Lorca.
1922 Lee, en el Centro Artístico de Granada, su conferencia El Cante
Jondo. Primitivo canto andaluz. 13-14 de junio: se celebra en la
plaza de los Aljibes de la Alambra de Granada la "Fiesta-concurso
del cante jondo". Empieza la redacción de la tragicomedia de Don
Cristóbal y la señá Rosita.
1923 Enero: con ocasión de la fiesta de los reyes Magos, se celebra
en su casa una función de Títeres organizada por él y por Falla.
Primeros dibujos. Asiste, en Madrid, al banquete en honor de Ramón
Gómez de la Serna. En junio se licencia en Derecho por la Universidad
de Granada. En el otoño Salvador Dalí llega a la Residencia de
Estudiantes. Amistad con el pintor Gregorio Prieto y con Rafael
Alberti. Juan Ramón Jiménez le visita en Granada.

1925-1928
1925 Termina Mariana Pineda. Primavera: Primera estancia en Cadaqués,
en casa de la familia Dalí.
1926 Realiza numerosas excursiones, principalmente por las Alpujarras,
con Manuel de Falla. La familia adquiere la Huerta de San Vicente,
en la vega granadina, donde para frecuentes temporadas. La Revista
de Occidente publica su Oda a Salvador Dalí. Lee en el Ateneo de
Valladolid poemas de sus libros en preparación (Suites, Canciones,
Cante Jondo y Romancero Gitano).
1927 Publica el libro Canciones. Segunda estancia en Cataluña. La
compañía de Margarita Xirgu estrena Mariana Pineda en el Teatro
Goya de Barcelona. El grupo de L´Amic de les Arts (S. Gasch, J.V.
Foix, L. Montanya, S. Dalí, ...) organiza, en las Galerías Dalmau
de Barcelona, una exposición de sus dibujos. La compañía de
Margarita Xirgu estrena Mariana Pineda en el Teatro Fontalba de
Madrid. Conoce a Vicente Aleixandre. Diciembre: el Ateneo de
Sevilla, en ocasión del Homenaje a Góngora, organiza una lectura
de Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Jorge Guillén, Gerardo
Diego, Juan Chabás, José Bargamín y Rafael Alberti. Conoce a Luis
Cernuda y Joaquín Romero Murube.
1928 Un grupo de intelectuales granadinos, dirigidos por Federico
García Lorca, funda la revista Gallo, de la que se publicarán dos
números. Publica en la Revista de Occidente su primer Romancero
Gitano. Publica, de modo parcial, la Oda al Santísimo Sacramento
del Altar. Lee en la Residencia de estudiantes la conferencia
Canciones de Cuna Españolas.

1929-1932
1929 Segunda edición de Canciones. Estreno de Mariana Pineda en
Granada. Junio: Sale para los Estados unidos, vía París-Londres,
en Compañía de Fernando de los Ríos, arribando a Nueva York. Se
matricula en la Universidad de Columbia. Frecuenta teatros, cines,
museos y se apasiona por el jazz. Veranea en Vermont, huésped de
Philip Cummings, y luego en Catskill mountains, con Angel del Río.
De vuelta a Nueva York se instala en el John Jay Hall de la
Universidad de Columbia, donde permanecerá hasta enero de 1930.
Comienza a trabajar en lo que será Poeta en Nueva York, escribe el
guión de Viaje a la Luna y empieza El Público.
1930 Pronuncia unas conferencias en la Universidad de Columbia y
en el Vassr College. El torero Ignacio Sánchez Mejías y la cantante
La Argentinita le visitan en Nueva York Invitado por la Institución
Hispano-Cubana de Cultura marcha a La Habana, donde pronuncia varias
conferencias y termina El Público. De vuelta a España, estrena en
Madrid la versión breve de La Zapatera prodigiosa.
1931 Publica algunos poemas de Poeta en Nueva York. Publica el Poema
del Cante Jondo. Termina Así que pases cinco años. Dirige y funda
con Eduardo Ugarte el teatro universitario ambulante La Barraca.
Conferencia y lectura de poemas de Poeta en Nueva York en la
Residencia de Señoritas, de Madrid.
1932 Conferencias en Valladolid, Sevilla, Salamanca, La Coruña,
San Sebastián y Barcelona. Escribe Bodas de Sangre. Exposición de
dibujos en el Ateneo Popular de Huelva. Primera salida de La Barraca
que representa obras del teatro clásico español en varios pueblos de
la península.

1933-1936
1933 Estreno de Bodas de Sangre en el teatro Beatriz de Madrid, y de
Amor de Don Perlimplín en el español. Se publica en Méjico la Oda de
Walt Whitman.
1933-1934 Triunfal estancia en Argentina y Uruguay. En Buenos Aires
da conferencias y asiste a las clamorosas representaciones de Mariana
Pineda, Bodas de Sangre y la Zapatera prodigiosa. Conoce a Pablo
Neruda. Bodas de Sangre alcanza un gran éxito, sobrepasando las cien
representaciones. Estancia en Montevideo donde pronuncia varias
conferencias. Regresa a España en el mes de Mayo. Muere en la plaza
de toros de Manzanares, Cuidad Real, su amigo el toreo Ignacio
Sánchez Mejías. Continúan las representaciones de La Barraca. Pasa
a limpio el original de Diván del Tamarit. Estreno triunfal de Yerma
en Madrid por la compañía de Margarita Xirgu.
1935 Publica el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. Trabaja en Doña
Rosita la Soltera o el Lenguaje de las Flores. Estancia en Barcelona,
donde da conferencias y asiste a las representaciones de Yerma y
Bodas de sangre. Estrena Doña Rosita la Soltera y trabaja en los
Sonetos. La compañía de Lola Membrives estrena La Zapatera prodigiosa
en el teatro Coliseum de Madrid.
1936 Publica Primeras Canciones. Concluye La Casa de Bernarda Alba,
que no se representa hasta 1945 en Buenos Aires. participa en un
homenaje a Luis Cernuda. 13 de julio: sale de Madrid hacia Granada.
18 de julio. Alzamiento militar contra el Gobierno de la República.
16 de agosto: es detenido. 19 de agosto: Federico García Lorca es
asesinado en Víznar (Granada). Deja inédita e inconclusa una numerosa
obra.

viernes, 29 de julio de 2011

También yo te habito


También yo te habito.
En tus ojos transporto mi mirada,
mis pasos en tus pies,
mis inquietudes en tus manos.

Siento el fregar con tus pequeñas manos,
el sopor con tus párpados
y a veces hasta pienso con recuerdos de una vida,
la tuya, que no me pertenece.

Este extraño viajar de corazones,
de energías.
Este amor del que surten ilusiones
y son ya dulces ondas
veloces; es la luz que hace suyo
tanto espacio.
Te refugias a veces en mi cuerpo
y te siento, te siento, te descubro.

Amílcar Luis Blanco


29 de julio de 2011 02:06

miércoles, 27 de julio de 2011

MALA JUNTA


Vuelve la mala junta,
La constante invitada
Mirándonos al fondo de sus cuencas vacías,
Sacándonos a la estacada
Soplándonos los días.

Hay una danza insomne
Y se baila con ella
Y a cada paso blande
el sesgo de su hoz. Parece bella
esa danza sesgada y esa vacía huella.

Detrás de cada vuelta
Sumida en nuestra sombra
Enjoyada de estrellas
Camina a nuestro lado
Hace de eterna noche lo bailado

Mala la mala junta
La interminable oscura compañera
Su collar de tinieblas, sus enaguas de espera,
Y su cobrarse un cuerpo en cada yunta.-

Amílcar Luis Blanco

Geraldine Rojas & Ezequiel Paludi "Mala Junta" orchestra ?

martes, 26 de julio de 2011

Adios Nonino - Tango for Bandoneon and Orchestra (Piazzolla)

BANDONEÓN

Aire, voz, alma pulmón,
conversan, cuchichean,
espoleadas por dedos, apoyándose,
cuando los botonean,
en un vibrar de pétalos con garra.
El bandoneón,
en ayes rezongones va quitándose,
silencios, soledades, lucha, farra.
Las notas entre nácares y alfombras,
salen, raspan despacio la madera,
soplan adentros de cartones,
huyen hacia las sombras
y devuelven entera
una sonoridad de callejones,
¡Cómo suspira amor por sus pulmones!
Y se despeja de agua y de fatigas,
en fugaces cenáculos de vientos,
surgidos del reposo en súbitas espigas,
en escalas y tientos,
cuando manos amigas,
despiertan la interna quietud de sus arcones,
remueven sus humores,
los mutan a tormentas,
los cambian de alegrías a dolores
los hacen tiritar como osamentas
y les muestran las lunas y los soles,
o los cargan de lágrimas y alcoholes,
para que todo el alrededor nos haga la coartada,
la gastada coartada de la orquesta
que en maderas y vientos y en cuerdas,
haga lerdas
fugas de estrellas en la madrugada,
sufra por nuestra cuenta, nos alegre la fiesta,
llore por nuestra muerta más amada.
Bocinas,
degüellan,
atropellan,
por todas las esquinas
y es como si llamaran y cantaran las sirenas olímpicas y finas;
afiatadas sordinas
por la que tu sonoridad de corazones
devuelve las esquinas
me sienta hecho purrete en los cordones
de barrios asolados y perdidos.
Escucho sus latidos;
las ráfagas de tiempo que blanquearon mis sienes
y, en distancias de rítmicos andenes,
me desplazo hacia lánguidos sentidos
por anchas avenidas de compases
y síncopas armónicas y enlaces
con las cuerdas que vibran extendidas,
acompañando sus bufidos fangos,
sus mujeres perdidas,
en pizzicatos de milonga y tangos,
largas y sostenidas,
en estelares rangos,
en urentes heridas.
El bandoneón respira a fueye y camina en tamangos
sobre el absurdo afán de nuestras vidas.

Amílcar Luis Blanco

GRISETA

Si quieren leer la letra que canta Gardel, escrita por José González Castillo,sólo deben clicar en el siguiente enlace:

http://www.todotango.com/Spanish/las_obras/Grabacion.aspx?id=3800&player=wmp




lunes, 25 de julio de 2011

“Quando m`en vò”


"Mezcla rara de Musetta y de Mimí…”

(Del tango Griseta de E. Delfino y José Gonzalez Castillo)

"...le angoscie tue non le vuoi dir,
non le vuoi dir so ben
Ma ti senti morir!"




Acompañándote de alguien al que huirías,
al que un aria de ausencia le cantaste,
a hurtadillas de pronto me miraste
y ahí supe que arderías,
cuando al torcerte un pie lo alejaste
para quedarte entre mis manos, mía.

"La angustia tuya no quiero decir,
mas te sentí morir"

Pulí tus ansias, supe que besabas,
más allá de un “me voy”;
te prodigabas,
eras capaz de darme todo el hoy,
toda la eternidad de la poesía.
Iluminaste la taberna umbría.

"La angustia tuya no quiero decir,
mas te sentí morir"

Y aquello que cantaste desplomaba
la tristeza bohemia, gris. Silueta,
de mi mejor amante. Descollaba
en tu figura el alma de Musetta.

Amílcar Luis Blanco

Anna Netrebko "Quando m'en vo" La Boheme

domingo, 24 de julio de 2011

DOS POEMAS DE AMOR DE JUAN GELMAN


Ausencia de amor



Cómo será pregunto.
Cómo será tocarte a mi costado.
Ando de loco por el aire
que ando que no ando.


Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobre cristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.


Será ya como sea.
Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado.
Me comerás entonces dulcemente
pedazo por pedazo.


Seré lo que debiera.
Tu pie. Tu mano.



Juan Gelman



Presencia del Otoño


Debí decir te amo.
Pero estaba el otoño haciendo señas,
clavándome sus puertas en el alma.
Amada, tú, recíbelo.
Vete por él, transporta tu dulzura
por su dulzura madre.
Vete por él, por él, otoño duro,
otoño suave en quien reclino mi aire.
Vete por él, amada.
No soy yo él que te ama este minuto.
Es él en mí, su invento.
Un lento asesinato de ternura.


Juan Gelman

JUAN GELMAN.- Poeta argentino nacido en Buenos Aires en 1930.
Hijo de inmigrantes rusos, se inició en la poesía desde muy pequeño, orientado por su hermano Boris quien fue
un lector compulsivo. Abandonó su carrera de Química para dedicarse por completo al destino de las letras.
Salió de Argentina en 1976 durante la dictadura militar y vivió en el exilio en México, donde decidió fijar la residencia
en forma definitiva.
De su obra poética se destacan las siguientes publicaciones:«Violín y otras cuestiones» en 1956, «En el juego en que andamos»
en 1959, «Gotán» en 1962, «Los poemas de Sidney West» en 1969, «Fábulas» en 1970, «Salarios del impío» en 1993,
«Sombra de vuelta y de ida» en 1997, «Incompletamente» en 1997 y «Salarios del impío y otros poemas» en 1998.
En 1997 obtuvo el Premio Nacional de Poesía en Argentina, el premio Juan Rulfo en el año 2000, en 2004 el Premio Iberoamericano de Poesía Ramón López Velarde, en 2005 los premios Iberoamericano Pablo Neruda y Reina Sofía de Poesía,
y en el año 2007 el Premio Cervantes. ©

viernes, 22 de julio de 2011

Simplificado el corazón




Simplificado el corazón
pienso en tu sexo.
Oscuro socavón,
resplandeciente plexo
en mi memoria, de tu cuerpo amado,
de tus abiertos labios bajo el pubis,
del cielo de tu sangre colorado
del más allá al que guiara Anubis.-

Simplificado el corazón,
después del día,
en la funérea noche sin razón,
me acojo a la mañida compañía,
y me abrazo a tu cuerpo sin manea
para verterme en la convulsa crisis
de una lasciva y lánguida pelea
ante el trono fatídico de Isis

Simplificado el corazón
pienso en tu sexo;
el mágico botón
donde comienza el nexo,
del tiempo elemental del barro humano
y se llega al dominio del Dios Ra
y en milenios al cielo suburbano,
y a este beso de ahora, de hoy, ya.

Simplificado el corazón
El sexo raya,
Pólvora y detonación
Desde su falla
Comunica sin fin todas las vidas
Las especies, las formas, las edades
Fructíferas matrices concebidas
Por anárquicas, rudas potestades.

Simplificado el corazón,
como si hubieras
venido solamente del hondón
de deseos y esperas.
Y sólo por tus piernas y tobillos,
senos, glúteos, mancebas pantorrillas,
me adelantaras plásticos anillos
y paseara mi lengua de rodillas
por tus labios vulvares y sus brillos
y el corazón hubiese hecho una tregua
pensándote cual potro como yegua.-

Amílcar Luis Blanco.-

jueves, 21 de julio de 2011

LA PUÑALADA


Vistean limpios cuchillos,
sórdidas hojas, facones,
filos que muestran sus brillos
en fogosas efusiones.
Hembra, macho; pesadilla
de andar juntos y apoyarse
uno en otro en cada orilla
y en cinturas hamacarse.
Quitarse la puñalada
punteada en magro destino.
Quitarse el dolor, la espada,
la lucha del mal camino.
Tornearse de pies y manos
y muslos y pantorrillas
para recorrer arcanos
con trompos y maravillas
y taconeares ufanos.
Huir de la puñalada
en alegres pasos vivos
ritmos de sangre festivos
y sombras en retirada.

Amílcar Luis Blanco.

miércoles, 20 de julio de 2011

A Tango Milonga video - Song: La Punalada






MILONGA

Milonga. Sus ilusiones
alejan la soledad.
Taco, punta, dos talones
y en el puntín la mitad
de pareados corazones
moviéndose sin edad.

Que nadie diga o no diga
de la milonga jamás
algo que impida que siga.
Es mujer, siempre da más

Giros de a dos, variedad.
Un sinfín de dobles dones
Simétrica saciedad
Recios, turbios, bailarines
Dama de cintura fina
Varón de duelo y confines
Pisan negros adoquines
pasos blandos, de pinceles.
Giros, sedas, marquesina.
Cristales, gotas, caireles,
Sombras tras de la cortina
Un latido de tambores
De varoniles fervores
Entre piernas femeninas

Cuando la milonga empieza
deseamos que nunca acabe.
Torso, cintura, cabeza,
talón, tobillo y enclave
de muslo, de pantorrilla,
de ciega naturaleza.
Ancas, solturas, caderas
y un quebrarse en la rodilla
de voleos, rulos, fieras
en pista de nula orilla.
La Milonga tiembla, agita,
parte sombras, necesita
abrir la negra tersura
con luna, plata y albura
de dalia que no marchita
porque vierte su dulzura
para apagar la amargura
mundanal, de calesita.

Amilcar Luis Blanco

martes, 19 de julio de 2011

Un encuentro (Cuento)




El negro tomaba mate, tomaba mate y fumaba y escuchaba la radio. Nada en particular. Las boludeces de siempre. El tiempo, las propagandas, las canciones estúpidas que se les ocurrirían a los publicitarios que ganaban carretillas de guita, mientras que él, bueno no sólo él, tantos como él… En fin, dio una honda pitada y exhaló. Debía pensar en ella, se lo estaba como prohibiendo pero debía pensar en ella. En los detalles. En como la había enganchado, así, de improviso. Nada menos que en el bondi, sentados los dos uno al lado del otro, sin hablar. Al principio sin hablar, claro. Después la sarta de cosas de las que habló sin tener la menor idea lo llenaban de vergüenza y perplejidad. Todo había comenzado con el roce de los muslos y el tocarse de las pantorrillas. Tanto salto y traqueteo, fingir que dormían y, poco a poco, esa excitación que, seguramente ella también, sintieron y que sentirían muchos en situaciones parecidas cuando se viajaba atestado en los colectivos y en los trenes de todo Buenos Aires y del Gran Buenos Aires, con los cuerpos apretándose entre sí. El negro se había enterado, escuchando la radio, de que Buenos Aires ocupaba el undécimo, once, undécimo lugar entre las ciudades más pobladas del mundo. La primera, el primer lugar, le correspondía a Tokio, qué tal, los japonesitos y las japonesitas apiñados, viviendo en gigantescos edicios como colmenas, y muchos durmiento en tubos como los de los torpedos en las películas americanas. Qué tal si dos se metían en el mismo torpedo. En fin, volviendo a la viuda que había conocido la tarde anterior en el bondi. Se llamaba Beatriz y cuando por fín habían llegado a Lanús, ella forcejeó con la ventanilla, el Negro le dijo: - Me permite – y la abrió él y ella le sonrió y ahí comenzaron el cambio de palabras y comentarios. Que vio lo que son las cosas, le digo que me faltaba el aire y no estoy acostumbrada.-Claro, seguramente usted vive más alejada de la Capital.-arriesgó él. En Glew, le dijo ella.- Ah conozco, le dijo el Negro. Donde Soldi pintó los frescos en la capilla.-Claro, usted los vió.- No, la verdad que no, me enteré por los diarios, la tele, la radio, vio.- Sí, sí, y, seré curiosa, nunca pensó en ir a conocerlos.- Tardó un segundo, dos, no lo sabía. En el entretanto se les enfrentaron los ojos y los de ella, negros, casi suplicantes y un poco salvajes, tal vez con una soledad gigantesca, se metieron tanto en los de él, y la mujer no era fea y algo se había calentado él con el roce de las piernas, que por fín le dijo.- Bueno, alguna vez o muchas quizá sí, pensé en que podría ir a la Capilla.- Bueno, si quiere, lo cortó ella, yo estoy a dos cuadras y vivo sola, así que podemos ir, está abierto hasta las ocho y si quiere podemos ir a mi casa también, lo invito con algo.- Bueno, como no, le agradezco.- Ella le sonrió agradecida y él la miró fijamente y se afirmaron los muslos en el asiento ahora ya distendidos, relajados en el apretarse el uno contra el otro, ya sintiéndose, ambos quizás, dueños de los instantes siguientes, perspectiva que les aceleró el pulso. El negro lo sentía particularmente en la garganta que se le secaba, lo mismo que el paladar y le hacía sentir el deseo de fumar. Por fin cuando bajaron del bondi sacó el paquete y extrajo un cigarrillo y lo encendió y sintió que volvía en sí casi. Caminaron más en silencio que otra cosa porque las palabras que se dijeron fueron de compromiso.- Pase Usted.- Faltaba más.- Bueno, si le parece, etcétera. Finalmente él aceptó ir antes a la casa de ella, a refrescarnos un poco le había dicho ella y a tomar algunos mates si le parece. Bueno, usted manda dijo el negro y fueron. Pero, claro, ni bien entraron, sin encender la luz ni nada, él la arrebató, la tomó de la cintura, la atrajo hacia su cuerpo y su boca y la besó, con un beso bien, bien pastoso, de lengua. Y después comenzaron a quitarse la ropa, con lentitud, ya más tranquilos, pero el cuerpo de ella temblaba y su piel estaba tibia, como afiebrada. El tenía una erección de padre y señor nuestro y cuando sus dedos llegaron a la vulva de Beatriz sintió la mojadura como si hubiera partido una fruta, pero tibia. Así que la penetró salvajemente, ahí nomás, de parado, ella comenzó a gemir y caminaron entre la sombra, tropezándose con los muebles, hacia una cama que ella le fue indicando, guiándole la cabeza y la vista con una mano. Sobre la cama sin destapar, con la colcha puesta, se libró de medias y zapatos y terminó de quitarle a ella la bombacha y las medias que habían quedado a la altura de los tobillos y se trenzaron y revolcaron. El negro le tomaba la nuca y la cara con las dos manos, la besaba y la penetraba, sentía su nuca y su cara livianas y suaves y las tomaba con delicadeza, le acarició la espalda, el flanco, la grupa. La piel de Beatriz era de seda, besaba muy bien.Besaba bien y también cogía como una diosa y él, ahí, en ese lugar completamente desconocido. En el centro de esa soledad, a dos o tres cuadras de la capilla decorada por Soldi. Terminaron. El negro se sentó. Cerca, en la silla, estaba su campera y en el bolsillo el paquete de cigarrillos. Lo sacó de la envoltura del forro porque el bolsillo estaba descosido y llaves, monedas, documentos, papeles y hasta los cigarrillos se le sumergían en las intimidades de telas de la chaqueta.- ¿Querés?- No, no fumo.- Qué bien.- Beatriz recostó la espalda contra la pared porosa, pintada de un verde indeciso, entre manzana y gris cemento, de superficie percudida.- ¿Cuánto hace que vivís acá? .- Casi un año, alquilé.- - ¿Siempre sola? .- Desde que murió mi marido,Julian, ni bien vinimos.- Beatriz se levantó y él pudo verle el cuerpo. Piernas largas, bien formadas. Al trasluz apreció que tenía la cola redonda y bien parada, la cintura fina. Joven la viuda.La comparó con una mariposa, y de colores.- Se metió en lo que sería el baño.- Si querés podés bañarte, hay agua caliente.- El negro salió de la cama y caminó desnudo hacia ella, hacia la mariposa. Se bañó bajo el chorro de una ducha que no habría imaginado.Ella lo enjabonó y se besaron de nuevo y de nuevo lo hicieron. Nunca le había pasado. El mariposón para la mariposa, pensó. Qué tonto soy.
Había vuelto a la pieza de su pensión, escuchaba la radio sin escuchar, pensaba en ella, fumaba y pensaba en ella. Ahora no podría dejar de hacerlo ¿Que haría con ese encuentro? Una mariposa entró por la ventana abierta y se le posó en el dorso de la mano desocupada sobre la mesa. Sus alas, parpadeantes, daban un caleidoscópico matiz entre el celeste, el salmón, el verde jade y el amarillo. Le hicieron recordar a Beatriz como una crisálida convertida en mariposa, salida de aquélla unión ocasional y salvaje y los colores de los frescos de Soldi que fueron a ver con ella después del erótico encuentro, como para cumplir con ese débil convencionalismo de lo pactado que comenzaba a gestarse entre ellos. Espantó la mariposa con un movimiento de su mano y la contemplo alejándose, batiendo sus alas. Tomó el teléfono, marcó el número de Beatriz. Él también había estado solo demasiado tiempo, también había sido una crisálida.-

Amílcar Luis Blanco.

domingo, 17 de julio de 2011

ASTOR PIAZZOLLA HABLA SOBRE SUS COMIENZOS

En los tres videos que siguen pueden escucharse tres versiones del tango "Taconeando" En la primera que sigue a este comentario, Astor Piazzolla habla de sus comienzos con el bandoneón y de su relación con Carlos Gardel y enseguida la orquesta, la primera que formara en 1946 cuando deja la de Anibal Troilo, ejecuta el tango. La segunda es la de Carlos Gardel y la tercera debida a la voz de Joan Manuel Serrat. Deleitense.

Orquesta Típica Astor Piazzolla - Taconeando (Habla Astor Piazzolla)

Carlos Gardel - Taconeando

viernes, 15 de julio de 2011

Taconeando


Tanto impío arrabal
tanta tristeza
se desliza reptando por la calle sabuesa
que un taconear despierta
¡Vengan, vengan a ver ahora lo que empieza!
Empieza mucho a veces la pobreza
y la pobreza casi nunca acaba.
Un taconear muy duro la sostiene
y la vuelve su esclava.

Menesterosa suena, a suela,
la algarabía
que quiere taconear y levantarse
de la penumbra que la desafía.
Voces acuden desde las orillas
rotas conversaciones,ayes, gritos.
Las veredas se pueblan de balcones,
los balcones de sillas
y las sillas de aplausos y exclamativos ritos.
Hay gentío ardoroso, incontenibles gritos.
Un taconear se enciende
¡Vengan a verlo!
pero también a taconear y hacerlo
que de todos trasciende
un vapor de sudor y un bochinche de pitos
y no se entiende.

Humo de soledades,
sucias, recalentadas,
de todas las edades,
por fuegos de ilusiones
no saciadas
y un talón y una suela levantadas
y después taconeadas y golpeadas
¡Mucho para la fina madrugada!

El hombre, la mujer, también los hijos,
medran en los suburbios sus pobrezas
y golpean y rompen guitarras y entresijos
en todas las inútiles destrezas
de un taconear avieso
que les tiene tomadas las cabezas
en un bailongo sedicente
en carne y hueso
¡Vengan a ver la gente!
Todo aquél que golpea
taconea
sobre aquéllo que siente.

Amílcar Luis Blanco


.

Joan Manuel Serrat - Taconeando

miércoles, 13 de julio de 2011

Francine Van Hove

Hay abundancia de fulgor entre nosotros


Hay abundancia de fulgor entre nosotros,
sitios hechos de sueño,
melodías de luces que valsean
compás de corazones
golpéandonos las sienes
a cada uno con el cada otro
como si se encontraran dos campanas
a festejar la vida entre palomas
y soltaran bandadas de palabras
para significarnos
viajando en el espacio de opuestas estaciones
solícitas e implícitas
reclamos de perdones
concretos y desnudos,
expuestos, vulnerables,
a veces invisibles
pero que corporizados se introducen
en todos los objetos cotidianos,
en los muebles, las mesas, los sillones
y sartenes y ollas y teteras
en los cuadros de astutas galerías
que trabajan nuestras preciosas vetas
de recuerdos y dones desde adentro.

Amílcar Luis Blanco

Si pudiera...



Si pudiera beberme hasta las heces
del cáliz de tu boca
esa saliva untuosa que segregas
y que mis manos puestas en tu vientre
como sobre una hoguera
calmen el fuego urente que te habita.

Si conjurar pudiera con mis besos
el volcán eruptivo que te abrasa
y convertir ese delirio en risas
que estallen como dardos de azucenas
y saetas de luces entre sombras.
convertirte en un bosque hospitalario
sólo con mis miradas
si pudiera...

Si alcanzaran los tiempos de esta única vida
que me asola
para rendirte el culto que mereces
el holocausto en el altar de imagen
que guarda mi conciencia
de turbiedad mezclada entre dos soles
que levanto en mi alma de adorarte
Tú, lasciva madona,
la reina de mis anchas soledades
con tu frente de vasca contextura
y esos ojos enormes que parecen
con sus topacios ígneos
mirarme hasta el azul y el verde vuelo
y reunen el mar y la llanura
Si alcanzaran los dias...

Amílcar Luis Blanco

lunes, 11 de julio de 2011

Hijo o ángel virtual y merecido


“Desde el fondo de ti y arrodillado
un niño triste como yo nos mira”

Pablo Neruda (Crepusculario)


Quiero que me desvistas y me beses,
de afilada manera,
como un buril de sol, como un cuchillo,
que limpiara de sombras la pradera.
Así podré mirarte y verte el brillo
de lasciva madona.
Agua y luz en tu frente y en tus ojos
Y un saber que si dejo de mirarlos,
continuarán mirándome a su antojo
como si me estuvieran esperando.

Entonces, aunque llegues desde lejos
y sólo seas nostalgia,
sobre tu imagen hecha de reflejos
deslizaré mis palmas como bocas sedientas
en tus senos, pezones y regazo
en caricias magnéticas y lentas
para sorber tu luna trazo a trazo.
Sentiré tu tersura de fiebre que contagia
lo tibio de tu calma; esa seda sin lazo
del amor producido por la magia.
Haré amor y pasión, a la que fluyan
de nuestros cuatro labios y latiendo
besos de dos deseos que construyan
un tercer corazón que esté naciendo.

Amílcar Luis Blanco

jueves, 7 de julio de 2011

Al ver la foto en que me miras...



EL CUERPO DE LA MUJER-ARTE EROTICO-COLECCION PINTURAS-ERNEST DESCALS


Al ver la foto en que me miras siento
arder tu sangre palpitante y pura,
su líquido rubí, tu calentura,
lava de tu volcán y mi tormento

Como un clavel enardecido al viento
nuestra pasión se agita y estructura
cuando crecen donándoles soltura
los suspiros de amor en nuestro aliento.

Si imagino tu indómita cintura
tu pelvis en valseado movimiento
Si evoco tu beatífica figura

tu grupa angelical, su alzarse lento
Y tu lacio cabello y tu boca madura
Veo la eternidad en un momento.

Amílcar Luis Blanco

lunes, 4 de julio de 2011


SUEÑO ERÓTICO (Soneto)





Llega como preciada extravagancia
a mi cuerpo en el sueño tu estatura
y a mis manos la luz de tu cintura
y tus glúteos turgentes, su abundancia.

Sumergido en tu lánguida fragancia,
hundo mis dedos en tu parte oscura,
aceitada al deseo, a la locura,
después mi sexo en toda su arrogancia.

Nos besamos ardiendo en la espesura
de labios, lenguas; ancestral substancia
de nuestras carnes lábiles. Cesura

libidinal, donde lujuria escancia
todo el placer, nos nutre de hermosura
y desvanece el mar y la distancia.-

Amílcar Luis Blanco

domingo, 3 de julio de 2011

Poema Poema de Julio Cortázar

Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores
blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz,
te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza de cicatriz,
voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago
y cintas que dormían en la lluvia.
No quiero que tengas una forma, que seas
precisamente lo que viene detrás de tu mano,
porque el agua, considera el agua, y los leones
cuando se disuelven en el azúcar de la fábula,
y los gestos, esa arquitectura de la nada,
encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro.
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo,
pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco
con ese pelo lacio, esa sonrisa.
Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino
es también la luna y el espejo,
busco esa línea que hace temblar a un hombre
en una galería de museo.
Además te quiero, y hace tiempo y frío.

JULIO CORTÁZAR


1914- Nace Julio Florencio Cortázar, hijo de Julio Cortázar y María Herminia Scott. "Mi nacimiento (enBruselas ) fue un producto del turismo y la diplomacia", explicaría jocosamente años después. Bruselas se hallaba bajo dominación alemana.
1916- La familia Cortázar se instala en Suiza, donde aguarda el fin de la Primera Guerra Mundial.

1918 - Regreso a la Argentina. La familia se instala en Bánfield, un suburbio de Buenos Aires. El padre (de quien Julio no quiso nunca saber nada, abandona a su mujer y a sus dos hijos. Julio se cría con su madre, una tía, su abuela y su hermana Ofelia, un año menor que él). "Nunca hizo nada por nosotros", dirá de su padre. Enfermedades frecuentes, brazos rotos, asma, primeros amores. El cuento Los venenos tiene rasgos autobiográficos.

1923- Primeros ejercicios literarios. "Mi primera novela la terminé a los nueve años", dirá. También escribe poemas. La familia sospecha que son plagiados, lo cual produce en el joven Cortázar una gran desazón.

1928- Cursa estudios en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta (cuya atmósfera recreará en el cuento La escuela de noche), a la que califica de "pésima, una de las peores escuelas imaginables". Rescata el nombre de dos profesores: Arturo Marasso y Vicente Fattone.

1932- Obtiene el título de Maestro Normal, que lo habilita para ejercer el magistrerio. Ese mismo año intenta sin éxito viajar a Europa en un buque de carga, con un grupo de amigos (fracaso que podemos encontrar explicitado en Lugar llamado Kindberg). "Buenos Aires era una especie de castigo. Vivir allí era estar encarcelado" declara años más tarde en una entrevista concedida a Luis Harss.

1932- En una librería de Buenos Aires descubre el libro Opio, de Jean Cocteau, cuya lectura cambia "por completo" su visión de la literatura y le ayuda a descubrir el surrealismo.

1935- Obtiene el título de Profesor Normal en Letras e ingresa en la Facultad de Filosofía y letras. Aprueba el primer año, pero como en su casa "había muy poco dinero y yo quería ayudar a mi madre", abandona los estudios para iniciarse en el profesorado.

1937- Es designado profesor en el Colegio Nacional de una pequeña ciudad de la provincia de Buenos Aires, Bolívar. Lee infatigablemente y escribe cuentos que no publica.

1938- Publica su primera colección de poemas, Presencia con el seudónimo de Julio Denis. De ellos dirá, que eran unos sonetos "muy mallarmeanos" y que el libro fue "felizmente" olvidado.

1939- En julio de ese año fue trasladado a la Escuela Normal de Chivilcoy.

1941- Con el seudónimo Julio Denis publica un artículo sobre Rimbaud en la revista Huella, que junto con la revista Canto fueron importantes vehículos de expresión para los jóvenes escritores.

1944- Se traslada a Cuyo, Mendoza, y en su Universidad imparte cursos de Literatura Francesa. Publica su primer cuento, Bruja, en la revista Correo Literario. Participa en manifestaciones de oposición al peronismo.

1945- Cuando Juan Domingo Perón gana las elecciones presidenciales presenta su renuncia. "Preferí renunciar a mis cátedras antes de verme obligado a 'sacarme el saco' como les pasó a tantos colegas que optaron por seguir en sus puestos". Reúne un primer volumen de cuentos, La otra orilla. Regresa a Buenos Aires, donde comienza a trabajar en la Cámara Argentina del Libro.

1946- Publica el cuento Casa tomada en la revista Los ananes de Buenos Aires, dirigida por Jorge Luis Borges. Ese mismo año publica un trabajo sobre el poeta inglés John Keats, La urna griega en la poesía de John Keats en la Revista de Estudios Clásicos de la Universidad de Cuyo.

1947- Colabora en varias revistas, Realidad, entre otras. Publica un importante trabajo teórico, Teoría del Túnel.

1948- Obtiene el título de traductor público de inglés y francés, tras cursar en apenas nueve meses estudios que normalmente insumen tres años. El esfuerzo le provoca síntomas neuróticos, uno de los cuales (la búsqueda de cucarachas en la comida) desaparece con la escritura de un cuento, Circe, que junto con Casa Tomada y Bestiario (aparecidos en Los anales de Buenos Aires) será incluído más adelante en Bestiario.

1949- Publica el poema dramático Los Reyes, ignorado por la crítica. Durante el verano escribe una primera novela, Divertimento, que de alguna manera anticipa Rayuela. Divertimento será publicada postumamente en 1986.

1950- Escribe otra novela, El examen, rechazada por el asesor literario de Losada, Guillermo de Torre. Cortázar la presentará a un concurso convocado por la misma editorial, sin éxito. Esta novela también será editada tras la muerte del escritor, en 1986.

1951- Publica su primer libro de cuentos Bestiario, en la editorial Sudamericana, donde ya figuran algunas de sus obras maestras en el género. Pero el libro - salvo para un puñado de lectores - pasa inadvertido. Obtiene una beca del gobierno francés y viaja a París, con la fime intención de establecerse allí. Comienza a trabajar como escritor en la UNESCO.

1953- Se casa con Aurora Bernárdez.

1954- Viaja a Montevideo, durante el año en que la UNESCO realiza allí su conferencia general, en calidad de traductor y revisor. Se aloja en el Hotel Cervantes (ya frecuentado por Jorge Luis Borges), donde transcurre su cuento La puerta condenada . Anda por la ciudad, visita el barrio del Cerro, en el que ubicará a La Maga.
Continúa trabajando como traductor independiente de la UNESCO.
Sigue escribiendo lo que luego serán las Historias de cronopios y de famas, que había iniciado en el año 1951: "Una noche, escuchando un concierto en el Thèatre des Champs Elysées, tuve bruscamente la noción de unos personajes que se llamarían cronopios", explicó años después.
Viaja a Italia, donde empieza a traducir los cuentos de Edgar Allan Poe.

1956- En México (Ed. Los Presentes) publica el libro de cuentos Final del juego, en el que aparece el cuento Los venenos , al que Cortázar considera "autobiográfico". También lo es el que da título al volumen. Asimismo publica la traducción de Obras en prosa de Poe en la Universidad de Puerto Rico.

1959- Publica Las armas secretas (Ed, Sudamericana), que incluye el cuento largo El perseguidor. Este cuento supone un sesgo en la narrativa de Cortázar. "Fue una iluminación. Terminé de leer ese artículo (que anunciaba la muerte de Charlie Parker) y al otro día o ese mismo día, no me acuerdo, empecé a escribir el cuento. Porque de inmediato sentí que el personaje era él (...) era lo que yo había estado buscando". Cortázar dice que allí aborda "un problema de tipo existencial, de tipo humano, que luego se ampliará en Los Premios y sobre todo en Rayuela (Los nuestros, Luis Harss)

1960- Viaja a Estados Unidos (Washington y Nueva York) y publica (Ed. Sudamericana) la novela Los Premios, escrita durante esa larga travesía en barco "...para entretenerme".

1961- Realiza su primer visita a Cuba, donde tomará conciencia de "el gran vacío político que había en mí, mi inutilidad política. Desde ese día traté de documentarne, traté de entender, de leer". Ese mismo año la editorial Fayard publica Los Premios, primera traducción de una obra de Cortázar.

1962- Publica Historias de cronopios y de famas, en la editorial Minotauro, de Buenos Aires.

1963- Publica Rayuela (Ed. Sudamericana), de la que se vendieron 5.000 ejemplares en el primer año. "Escribía largos pasajes de Rayuela sin tener la menor idea de dónde se iban a ubicar y a qué respondían en el fondo (...) Fue una especie de inventar en el mismo momento de escribir, sin adelantarme nunca a lo que yo podía ver en ese momento", dirá. (La fascinación de las palabras). Ese mismo año participa como jurado en el Premio Casa de las Américas, en La Habana.

1965- La editorial Pantheon de Nueva York publica la traducción inglesa de Los Premios y Luchterhand, Berlín, Geschichten der Cronopien und Famen.

1966- Publica el libro de cuentos Todos los fuegos el fuego (Sudamericana, Buenos Aires). En Nueva York, Pantheon publica la traducción al inglés de Rayuela y Gallimard la traducción francesa, de Laure Guille-Bataillon.

1967- Aparece La vuelta al día en ochenta mundos, un volumen que reúne cuentos, crónicas, ensayos y poemas, con una diagramación extremadamente original concebida en gran parte por Julio Silva. El libro, según Cortázar, fue imaginado como un homenaje a Julio Verne "pero de una manera muy indirecta".

1968-Publica en Buenos Aires (Ed. Sudamericana) la novela 62, Modelo para armar. la novela provoca un cierto desconcierto en la crítica. Cortázar había dicho que le gustaría "llegar a escribir un relato capaz de mostrar cómo esas figuras costituyen una ruptura y un desmentido de la realidad individual, muchas veces sin que los personajes tengan la menor conciencia de ello". Ese mismo año publica en Buenos Aires, con fotografías de Sara Facio y Alicia D'Amico el libro Buenos Aires, Buenos Aires.

1968- Publica otro de sus libros "almanaque", Último Round, donde se recogen ensayos, cuentos, poemas, crónicas y textos humorísticos.
La edición (Siglo XXI, México) está imaginada como un edificio de dos plantas, alta y baja, y cuenta con profusas ilustraciones. El libro contiene (planta baja) una extensa carta de Cortázar a Roberto Fernández Retamar escrita en Saigón el 10 de mayo de 1967, publicada en la Revista de la Casa de las Américas. "Esta carta se incorpora aquí a título de documento, puesto que razones de gorilato mayor impiden que la revista citada llegue al público latinoamericano." La carta estaba centrada en la situación del intelectual latinoamericano.
Pantheon de Nueva York publica la traducción inglesa en Historias de cronopios y de famas y Einaudi (Torino, Italia) la de Rayuela.

1970- Viaja a Chile, invitado a la asunción del gobierno del presidente Salvador Allende. La editorial Sudamericana publica el libro Relatos, en el que se incluye una selección de cuentos de Bestiario, Final del juego, Las armas secretas y Todos los fuegos el fuego.

1971- Publica Pameos y meopas (Barcelona, Ocnos), que incluye poemas escritos entre 1944 y 1958.

1972- Publica Prosa del observatorio (Barcelona, Lumen, con fotografías del propio Julio Cortázar y la colaboración de Antonio Gálvez).

1973- Aparece Libro de Manuel (Buenos Aires, Sudamericana), que obtiene en París el Premio Médicis. Cortázar viaja a Buenos Aires para presentar el libro. De paso visita Perú, Ecuador y Chile. La novela levanta una considerable polvareda: "...si durante años he escrito textos vinculados con problemas latinoamericanos, a la vez que novelas y relatos en que esos problemas estaban ausentes o sólo asomaban tangencialmente, hoy y aquí las aguas se han juntado, pero su conciliación no ha tenido nada de fácil, como acaso lo muestre el confuso y atormentado itinerario de algún personaje", escribió en el Prólogo.
En Barcelona (Tusquets) publica La casilla de los Morelli, cuya edición, prólogo y notas estuvieron a cargo de Julio Ortega

1974- Aparece el libro de cuentos Octaedro (Sudamericana). En abril participa en una reunión del Tribunal Russell II reunido en Roma para examinar la situación política en América Latina, en particular las violaciones de los derechos humanos.

1975- Viaja a Estados Unidos invitado por la Universidad de Oklahoma. Allí dicta un ciclo de conferencias sobre literatura latinoamericana y sobre su propia obra. Los trabajos leídos en esa ocasión y dos textos suyos fueron reunidos en el volumen The Final Island: The Fiction of Julio Cortázar (1978), una primera valoración crítica de su obra en lengua inglesa. Publica Fantomas contra los vampiros multinacionales (México, Excelsior), una historieta Publica Silvalandia (México, Cultural GDA), una serie de textos inspirados en cuadros de Julio Silva

1976- Realiza una visita clandestina a la aldea de Solentiname, en Nicaragua. Publica Estrictamente no profesional. Humanario (Buenos Aires, La Azotea) a partir de fotografías de Alicia D'Amico y Sara Facio.

1977- Aparece el libro de cuentos Alguien que anda por ahí (Madrid, Alfaguara), en el que se recoge el texto "Apocalipsis en Solentiname".

1978- La editorial Pantheon publica en Nueva York la traducción inglesa de Libro de Manuel. Cortázar hace en él una advertencia al lector norteamericano: "Este libro se completó en 1972. La Argentina estaba entonces bajo la dicadura del general Alejandro Lanusse, y ya entonces la intensificación de la violencia y la violación de los derechos humanos eran evidentes. Tales abusos han continuado y han sido incrementados bajo la junta militar del general Videla (...) las referencias a Argentina y otros países latinoamericanos son hoy tan válidas como lo fueron cuando se escribió este libro".
Publica Territorios, textos relativos a la pintura (México, Siglo XXI )

1979- Publica Un tal Lucas (Madrid, Alfaguara). En octubre visita Nicaragua luego del triunfo de los sandinistas. Algunos de sus textos son utilizados en la campaña de alfabetización del país.

1980-Publica el libro de cuentos Queremos tanto a Glenda (México, Nueva Imagen). Realiza una serie de conferencias en la Universidad de Berkeley, California.

1981-En uno de sus primeros decretos, el gobierno socialista de François Miterrand le otorga la nacionalidad francesa, el 24 de julio.

1982-Publica un nuevo libro de cuentos, Deshoras (México, Nueva Imagen). En noviembre muere su esposa, Carol Dunlop.

1983- Aparece el libro Los autonautas de la cosmopista, escrito a cuatro manos con Carol Dunlop, en el que se narra un viaje de treinta y tres días entre París y Marsella a razón de dos párkings por día.
Entre el 30 de noviembre y el 4 de diciembre viaja a Buenos Aires, para visitar a su madre después de la caída de la dictadura y la asunción del gobierno por el presidente Raúl Alfonsín. Las autoridades ignoran su presencia, pero es calurosamente recibido por la gente, que lo reconoce en las calles.
Se publica Nicaragua tan violentamente dulce (Managua, Ed. Nueva Nicaragua).

1984- El 12 de febrero Julio Cortázar muere de leucemia y es enterrado en el cementerio de Montparnasse, en la tumba donde yacía Carol Dunlop. En México (Editorial Nueva Imagen) aparece su libro de poemas Salvo el crepúsculo.

1986- La editorial Alfaguara emprende la publicación de las obras completas de Julio Cortázar, incluso aquella que habían permanecido inéditas hasta su muerte. Con ese propósito crea una colección especial, Biblioteca Cortázar. El diseño de las cubiertas fue confiado a Julio Silva.



[Extraído de "La fascinación de las palabras" de Omar Prego Gadea - Julio Cortázar, publicado en 1997 por Alfaguara ©]

Poema Del Amor Navegante de Leopoldo Marechal

Porque no está el Amado en el Amante
Ni el Amante reposa en el Amado,
Tiende Amor su velamen castigado
Y afronta el ceño de la mar tonante.

Llora el Amor en su navío errante
Y a la tormenta libra su cuidado,
Porque son dos: Amante desterrado
Y Amado con perfil de navegante.

Si fuesen uno, Amor, no existiría
Ni llanto ni bajel ni lejanía,
Sino la beatitud de la azucena.

¡Oh amor sin remo, en la Unidad gozosa!
¡Oh círculo apretado de la rosa!
Con el número Dos nace la pena.

LEOPOLDO MARECHAL


Leopoldo Marechal (Buenos Aires, 11 de junio de 1900 - 26 de junio de 1970) fue un poeta, dramaturgo, novelista y ensayista argentino.
Notas biográficas Fue maestro, profesor de enseñanza secundaria y en la década del 20 formó parte de la generación que se nucleó alrededor de la revista Martín Fierro. En la primera etapa de su vida literaria prevaleció la poesía. Publicó Los aguiluchos (1922) y Días como flechas (1926), inclinándose hacia el vanguardismo, pero en sus Odas para el hombre y la mujer (1929), con el que obtuvo el Primer Premio Municipal de Poesía, encuentra una voz propia y el equilibrio entre la novedad y lo clásico.

En 1926 viajó por primera vez a Europa, donde trabó amistad con importantes intelectuales y pintores como Picasso, Héctor Basaldúa y Antonio Berni. En 1929, nuevamente en París, se establece en Montparnasse y frecuenta a Aquiles Badi, Alfredo Bigatti, Horacio Butler, Juan del Prete, Raquel Forner, Victor Pissarro y al escultor José Fioravanti, quien luego esculpiría el busto del poeta en bronce. Fue durante esta experiencia en París que Marechal escribió los capítulos iniciales de Adán Buenosayres, que publicaría recién en 1948 luego de muchos años de elaboración.

El poeta se casa con María Zoraida Barreiro el 8 de enero de 1934, con la cual tiene dos hijas, María de los Ángeles y María Magdalena. Marechal obtiene la más alta distinción que otorga el país: Primer Premio Nacional de Poesía en 1940 con sus libros de poesía Sonetos a Sophia y El centauro. La esposa del poeta fallece en 1947.

La publicación de Adán Buenosayres en 1948, exceptuando el comentario elogioso de Julio Cortázar y algunas otras voces entusiastas, como las de los poetas Rafael Squirru y Fernando Demaría, a quienes dedicaría respectivamente la Alegropeya y la Poética de su Heptamerón, pasó en principio completamente inadvertida. Las cuestiones políticas no fueron ajenas a los motivos, considerando la abierta simpatía del escritor hacia el peronismo, en cuyo gobierno ocupó cargos oficiales en el campo de la educación y de la cultura. En Adán Buenosayres, el periplo simbólico que emprende el poeta Adán, protagonista, tres días antes de su muerte por la geografía urbana y arrabalera de un Buenos Aires metafísico, retratando en el camino a algunos reconocibles personajes de la literatura de entonces y tocando registros que van del humor a la epopeya con un lenguaje eximio y por momentos deslumbrante, calaría hondo en la sensibilidad argentina de las siguientes generaciones de escritores. Marechal, por su parte, declaraba: "Al escribir mi Adán Buenosayres no entendí salirme de la poesía. Desde muy temprano, y basándome en la Poética de Aristóteles, me pareció que todos los géneros literarios eran y deben ser géneros de la poesía, tanto en lo épico, lo dramático y lo lírico. Para mí, la clasificación aristotélica seguía vigente, y si el curso de los siglos había dado fin a ciertas especies literarias, no lo había hecho sin crear 'sucedáneos' de las mismas. Entonces fue cuando me pareció que la novela, género relativamente moderno, no podía ser otra cosa que el 'sucedáneo legítimo' de la antigua epopeya. Con tal intención escribí Adán Buenosayres y lo ajusté a las normas que Aristóteles ha dado al género épico."[1] Como en Ulises de James Joyce, las claves pueden rastrearse hasta La Odisea de Homero y la doctrina judeocristiana (Marechal era un católico convencido), pero el séptimo libro, último y probablemente el más brillante de la novela, el "Viaje a la Oscura Ciudad de Cacodelphia", es ni más ni menos que una parodia del Infierno de La Divina Comedia de Dante Alighieri.

A diferencia de otros grandes contemporáneos, como Jorge Luis Borges, Manuel Mujica Láinez o Julio Cortázar, la fama de Marechal no ha brillado como debiera en el exterior, con la excepción de Cuba, donde el poeta viajó en 1967 invitado por el gobierno cubano para ser jurado del premio anual de literatura que otorga la Casa de las Américas. En la Argentina misma, su obra fue relegada al olvido durante décadas, debido a ciertas enemistades gestadas por algunos compañeros de su generación, por haberse destacado en cargos oficiales -a los que llegó antes del peronismo- y donde permaneció hasta 1955. Sin embargo su Adán Buenosayres (1948) está considerada por muchos como la novela fundamental de la literatura argentina.

En 1951 se estrena la obra teatral Antígona Vélez (basada en la Antígona de Sófocles). Por esa pieza teatral recibe el Primer Premio Nacional de Teatro. Escribirá Marechal dos novelas más antes de su muerte, acaecida en 1970: El banquete de Severo Arcángelo (1965) y Megafón, o la Guerra (1970), que estaba en la imprenta cuando fallece.

Las hijas del poeta han creado la Fundación Leopoldo Marechal Entre sus objetivos está preservar y difundir la obra de los autores de la generación martinfierrista. (ver Enlaces Externos.)El apellido Marechal es acentuado en la e pero el escritor dejó de usarlo hacia la década del 30. Puede verse claramente este tema en las dedicatorias de sus primeros libros. Cabe recordar que su abuelo Marechal era francés.

[editar] Obras

sábado, 2 de julio de 2011

nicolas guillen / chocolate caliente

Nicolás Guillén: Canto Negro, Mulata y Sensemayá

POEMAS DE NICOLÁS GUILLÉN

GUITARRA

Tendida en la madrugada,
la firme guitarra espera:
voz de profunda madera
desesperada.

Su clamorosa cintura,
en la que el pueblo suspira,
preñada de son, estira
la carne dura.

¿Arde la guitarra sola?
mientras la luna se acaba;
arde libre de su esclava
bata de cola.

Dejó al borracho en su coche,
dejó el cabaret sombrío,
donde se muere de frío,
noche tras noche,

y alzó la cabeza fina,
universal y cubana,
sin opio, ni mariguana,
ni cocaína.

¡Venga la guitarra vieja,
nueva otra vez al castigo
con que la espera el amigo,
que no la deja!

Alta siempre, no caída,
traiga su risa y su llanto,
clave las uñas de amianto
sobre la vida.

Cógela tú, guitarrero,
límpiale de alcohol la boca,
y en esa guitarra, toca
tu son entero.

El son del querer maduro,
tu son entero;
el del abierto futuro,
tu son entero;
el del pie por sobre el muro,
tu son entero. . .

Cógela tú, guitarrero,
límpiale de alcohol la boca,
y en esa guitarra, toca
tu son entero.



ÉBANO REAL


Te vi al pasar, una tarde,
ébano, y te saludé;
duro entre todos los troncos,
duro entre todos los troncos,
tu corazón recordé.

Arará cuévano,
arará sabalú.

-Ébano real, yo quiero un barco,
ébano real, de tu negra madera...
-Ahora no puede ser,
espérate, amigo, espérate,
espérate a que me muera.

Arará cuévano,
arará sabalú.

-Ébano real, yo quiero un cofre,
ébano real, de tu negra madera...
-Ahora no puede ser,
espérate, amigo, espérate,
espérate a que me muera.

Arará cuévano,
arará sabalú.

-Quiero una mesa cuadrada
y el asta de mi bandera;
quiero mi pesado lecho,
quiero mi lecho pesado,
ébano, de tu madera,
ay, de tu negra madera...
-Ahora no puede ser,
espérate, amigo, espérate,
espérate a que me muera.

Arará cuévano,
arará sabalú.


Te vi al pasar, una tarde,
ébano, y te saludé:
duro entre todos los troncos,
duro entre todos los troncos,
tu corazón recordé.



CUANDO YO VINE A ESTE MUNDO


Cuando yo vine a este mundo,
nadie me estaba esperando;
así mi dolor profundo
se me alivia caminando,
pues cuando vine a este mundo,
te digo,
nadie me estaba esperando.

Miro a los hombres nacer,
miro a los hombres pasar;
hay que andar,
hay que mirar para ver,
hay que andar.

Otros lloran, yo me río,
porque la risa es salud:
lanza de mi poderío,
coraza de mi virtud.
Otros lloran, yo me río,
porque la risa es salud.

Camino sobre mis pies,
sin muletas ni bastón,
y mi voz entera es
la voz entera del sol.
Camino sobre mis pies,
sin muletas ni bastón.

Con el alma en carne viva,
abajo, sueño y trabajo;
ya estará el de abajo arriba,
cuando el de arriba esté abajo.
Con el alma en carne viva,
abajo, sueño y trabajo.

Hay gentes que no me quieren,
porque muy humilde soy;
ya verán cómo se mueren,
y que hasta a su entierro voy,
con eso y que no me quieren
porque muy humilde soy.

Miro a los hombres nacer,
miro a los hombres pasar;
hay que andar,
hay que vivir para ver,
hay que andar.

Cuando yo vine a este mundo,
te digo,
nadie me estaba esperando;
así mi dolor profundo,
te digo,
se me alivia caminando,
te digo,
pues cuando vine a este mundo,
te digo,
¡nadie me estaba esperando!



GLOSA


No sé si me olvidarás,
ni si es amor este miedo;
yo sólo sé que te vas,
yo sólo sé que me quedo.
(Andrés Eloy Blanco)

1

Como la espuma sutil
con que el mar muere deshecho,
cuando roto el verde pecho
se desangra en el cantil,
no servido, sí servil,
sirvo a tu orgullo no más,
y aunque la muerte me das,
ya me ganes o me pierdas,
sin saber que me recuerdas
no sé si me olvidarás.

2

Flor que sólo una mañana
duraste en mi huerto amado,
del sol herido y quemado
tu cuello de porcelana:
quiso en vano mi ansia vana
taparte el sol con un dedo;
hoy así a la angustia cedo
y al miedo, la frente mustia...
No sé si es odio esta angustia,
ni si es amor este miedo.

3

¡Qué largo camino anduve
para llegar hasta ti,
y qué remota te vi
cuando junto a mí te tuve!
Estrella, celaje, nube,
ave de pluma fugaz,
ahora que estoy donde estás,
te deshaces, sombra helada:
ya no quiero saber nada;
yo sólo sé que te vas.

4

¡Adiós! En la noche inmensa,
y en alas del viento blando,
veré tu barca bogando,
la vela impoluta y tensa.
Herida el alma y suspensa,
te seguiré, si es que puedo;
y aunque iluso me concedo
la esperanza de alcanzarte,
ante esa vela que parte,
yo sólo sé que me quedo.



PALMA SOLA


La palma que está en el patio,
nació sola;
creció sin que yo la viera,
creció sola;
bajo la luna y el sol,
vive sola.

Con su largo cuerpo fijo,
palma sola,
sola en el patio sellado,
siempre sola,
guardián del atardecer,
sueña sola.

La palma sola soñando,
palma sola,
que va libre por el viento,
libre y sola,
suelta de raíz y tierra,
suelta y sola,
cazadora de las nubes,
palma sola,
palma sola,
palma.



AGUA DEL RECUERDO...


¿Cuándo fue?
No lo sé.
Agua del recuerdo
voy a navegar.

Pasó una mulata de oro,
y yo la miré al pasar:
moño de seda en la nuca,
bata de cristal,
niña de espalda reciente,
tacón de reciente andar.

Caña
¡febril la dije en mí mismo!
caña
temblando sobre el abismo,
¿quién te empujará?
¿Qué cortador con su mocha
te cortará?
¿Qué ingenio con su trapiche
te molerá?

El tiempo corrió después,
corrió el tiempo sin cesar,
yo para allá, para aquí,
yo para aquí, para allá,
para allá, para aquí,
para aquí, para allá. .

Nada sé, nada se sabe,
ni nada sabré jamás,
nada han dicho los periódicos,
nada pude averiguar,
de aquella mulata de oro
que una vez miré al pasar,
moño de seda en la nuca,
bata de cristal,
niña de espalda reciente,
tacón de reciente andar.



UN SON PARA NIÑOS ANTILLANOS


Por el Mar de las Antillas
anda un barco de papel:
anda y anda el barco barco,
sin timonel.

De La Habana a Portobelo,
de Jamaica a Trinidad,
anda y anda el barco barco
sin capitán.

Una negra va en la popa,
va en la proa un español:
anda y anda el barco barco,
con ellos dos.

Pasan islas, islas, islas,
muchas islas, siempre más;
anda y anda el barco barco,
sin descansar.

Un cañón de chocolate
contra el barco disparó,
y un cañón de azúcar, azúcar,
le contestó.

¡Ay, mi barco marinero,
con su casco de papel!
¡Ay, mi barco negro y blanco
sin timonel!

Allá va la negra negra,
junto junto al español;
anda y anda el barco barco
con ellos dos.



LA VIDA EMPIEZA A CORRER...


La vida empieza a correr
de un manantial, como un río;
a veces, el cauce sube,
a veces, el cauce sube,
y otras se queda vacío.

Del manantial que brotó
para darte vida a ti,
ay, ni una gota quedó
para mí:
la tierra se lo bebió.

Aunque tú digas que no,
el mundo sabe que sí,
que ni una gota quedó
del manantial que brotó
para darte vida a ti.



EL NEGRO MAR


La noche morada sueña
sobre el mar;
la voz de los pescadores
mojada en el mar;
sale la luna chorreando
del mar.

El negro mar.

Por entre la noche un son,
desemboca en la bahía;
por entre la noche un son.

Los barcos lo ven pasar,
por entre la noche un son,
encendiendo el agua fría.
Por entre la noche un son,
por entre la noche un son,
por entre la noche un son. . .

El negro mar.

-Ay, mi mulata de oro fino,
ay, mi mulata
de oro y plata,
con su amapola y su azahar,
al pie del mar hambriento y masculino,
al pie del mar.



LA TARDE PIDIENDO AMOR


La tarde pidiendo amor.
Aire frío, cielo gris.
Muerto sol.
La tarde pidiendo amor.

Pienso en sus ojos cerrados,
la tarde pidiendo amor,
y en sus rodillas sin sangre,
la tarde pidiendo amor,
y en sus manos de uñas verdes,
y en su frente sin color,
y en su garganta sellada. . .
La tarde pidiendo amor,
la tarde pidiendo amor,
la tarde pidiendo amor.

No.
No, que me sigue los pasos,
no;
que me habló, que me saluda,
no;
que miro pasar su entierro,
no;
que me sonríe, tendida,
tendida, suave y tendida,
sobre la tierra, tendida,
muerta de una vez, tendida. . .
No.



LA SANGRE ES UN MAR INMENSO


La sangre es un mar inmenso
que baña todas las playas...

Sobre sangre van los hombres,
navegando en sus barcazas:
reman, que reman, que reman,
¡nunca de remar descansan!

Al negro de negra piel
la sangre el cuerpo le baña;
la misma sangre, corriendo,
hierve bajo carne blanca.

¿Quién vio la carne amarilla,
cuando las venas estallan,
sangrar sino con la roja
sangre con que todos sangran?

¡Ay del que separa niños,
porque a los hombres separa!
El sol sale cada día,
va tocando en cada casa,
da un golpe con su bastón,
y suelta una carcajada...

¡Que salga la vida al sol,
de donde tantos la aguardan,
y veréis cómo la vida
corre de sol empapada!

La vida vida saltando,
la vida suelta y sin vallas,
vida de la carne negra,
vida de la carne blanca,
y de la carne amarilla,
con sus sangres desplegadas. . .

¡Los niños, fascinados,
se van levantando,
y rodean a la madre,
que los abraza formando un grupo con ellos,
pegados a su alrededor. Continúa!:

Sobre sangre van los hombres
navegando en sus barcazas:
reman, que reman, que reman,
¡nunca de remar descansan!

Ay de quien no tenga sangre,
porque de remar acaba,
y si acaba de remar,
da con su cuerpo en la playa,
un cuerpo seco y vacío,
un cuerpo roto y sin alma,
¡un cuerpo roto y sin alma! . . .

SON 16


Yoruba soy, lloro en yoruba
lucumí.
Como soy un yoruba de Cuba,
quiero que hasta Cuba suba mi llanto yoruba;
que suba el alegre llanto yoruba
que sale de mí.

Yoruba soy,
cantando voy,
llorando estoy,
y cuando no soy yoruba,
soy congo, mandinga, carabalí.
Atiendan amigos, mi son, que empieza así:

Adivinanza
de la esperanza:
lo mío es tuyo
lo tuyo es mío;
toda la sangre
formando un río.

La ceiba ceiba con su penacho;
el padre padre con su muchacho;
la jicotea en su carapacho.

¡Que rompa el son caliente,
y que lo baile la gente,
pecho con pecho,
vaso con vaso,
y agua con agua con aguardiente!

Yoruba soy, soy lucumí,
mandinga, congo, carabalí.
Atiendan, amigos, mi son, que sigue así:

Estamos juntos desde muy lejos,
jóvenes, viejos,
negros y blancos, todo mezclado;
uno mandando y otro mandado,
todo mezclado;
San Berenito y otro mandado,
todo mezclado;
negros y blancos desde muy lejos,
todo mezclado;
Santa María y uno mandado,
todo mezclado;
todo mezclado, Santa María,
San Berenito, todo mezclado,
todo mezclado, San Berenito,
San Berenito, Santa María,
Santa María, San Berenito
todo mezclado!

Yoruba soy, soy lucumí,
mandinga, congo, carabalí.
Atiendan, amigos, mi son, que acaba así:

Salga el mulato,
suelte el zapato,
díganle al blanco que no se va:
de aquí no hay nadie que se separe;
mire y no pare,
oiga y no pare,
beba y no pare,
viva y no pare,
que el son de todos no va a parar!

NICOLÁS GUILLÉN



Poeta cubano al que se le considera un genuino representante de la poesía negra de su país.

Trabajó como tipógrafo antes de dedicarse al periodismo y darse a conocer como escritor. Desde su juventud participó intensamente en la vida cultural y política cubana, lo que le costó el exilio en varias ocasiones. Ingresó en el Partido Comunista en 1937, y tras el triunfo de la Revolución cubana en 1959 desempeñó cargos y misiones diplomáticas de relieve.

Inició su producción literaria en el ámbito del posmodernismo y la afianzó en el de las experiencias vanguardistas de los años veinte, en cuyo contexto se convirtió pronto en el representante más destacado de la poesía negra o afroantillana. Sin renunciar a otras posibilidades, en Motivos de son (1930), Sóngoro cosongo. Poemas mulatos (1931), West Indies Ltd. (1934) y poemas dispersos en libros posteriores, usó todos los recursos característicos de esa poesía con la voluntad de lograr una expresión auténtica para una cultura mulata, la propia de un país mulato como él mismo, y manifestó una preocupación social que se fue acentuando con el paso de los años.

Desde West Indies Ltd., evolucionó rápidamente hacia esas preocupaciones políticas y sociales: en Cantos para soldados y sones para turistas (1937), El son entero (1947) y La paloma de vuelo popular (1958), mostró su compromiso con la patria cubana y americana, con sus hermanos de raza y con todos los desheredados del mundo, mientras en España. Poema en cuatro angustias y una esperanza (1937) acusó el impacto de la Guerra Civil española y el asesinato de Federico García Lorca. Crítico con la injusticia y el imperialismo, eso no le impidió verse afectado por las inquietudes neorrománticas y metafísicas que también dominaron la literatura de esa época, pues el amor y la muerte son también temas fundamentales en su poesía. Con Tengo (1964) manifestó su júbilo ante la Cuba revolucionaria, y Poemas de amor (1964), El gran zoo (1967), La rueda dentada (1972), El diario que a diario (1972) y Por el mar de las Antillas anda un barco de papel. Poemas para niños y mayores de edad (1977) demostrarían su capacidad para conjugar preocupaciones diversas y encontrar formas de expresión siempre renovadas. En Prosa de prisa (1975-1976) se han recogido sus trabajos periodísticos.El escritor cubano, Nicolás Guillén, murió a los 87 años de edad, el 16 de julio de 1989 y en reconocimiento a su obra literaria y actividad política, su cuerpo fue llevado ante el monumento de José Martí, en la Plaza de la Revolución.-

Enamorado estoy ...





Enamorado estoy de su elegancia
Y de su sensualidad ardiente y pura
que la lleva a embarcarse en la aventura
del amor, el deliro y la distancia


Lo arriesga todo, fiel a la observancia
de buscar la belleza y la madura
palabra de extremada catadura
para expresar su grávida sustancia.


Es mujer, es poeta. Su importancia,
el maternal cariz de su ternura,
de su frente a sus pechos mueve el ansia


de escanciarse en el sol de su escritura.
Ganas de ser en ella y, a su instancia,
de amarla con pasión y con locura.-

Amílcar Luis Blanco

viernes, 1 de julio de 2011

Violín caído


Antes de tu caída fuiste grito.
Después del grito
nada,
ni siquiera una sombra.
Las maderas de tu alma,
las cuerdas de tu vientre,
quedaron desatadas
para siempre.
Por eso lloro aunque me duela el agua;
cruel,
catarata de una pena,
teñida de guitarra,
salida de un sollozo
de violín lastimado.
Hay gotas como notas
de músicas tribales
desde la lejanía.
Frondas oscuras de pájaros
atravesados por la luz,
en cuyos trinos duermen
eslabones de gritos
como deseos rotos
convertidos
en objetos caídos.
Y nos vuelan la sangre a cada instante

Sigo llorando aunque me duela el agua
de la pena que lloro,
adjetiva y amarga
según se la predica,
en realidad cortante y sustantiva.
Porque hay una intemperie de uno mismo
tamaño de montaña.
Y se arrastra gimiente
bajo el agua de llanto del violín lastimado
y la guitarra herida
y el tambor retumbante
y la sueñera rota
y los ojos perdidos en un país remoto
donde el silencio como aquí conversa
con todos los que vienen
a preguntarle amores y contarle placeres.

Amílcar Luis Blanco.-