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lunes, 30 de enero de 2012

SIEMPRE PASIÓN




Eso de haberte amado tercamente
y de seguir pensando todavía,
en la razón por la que te amaría
habiéndome  tú sido  cruel y ausente,

expone mi pasión al displicente
trato de la intemperie ciega y fría
y me abandona en una zona umbría
lejos, en soledad; sobre  una fuente

que al darme desde el agua su armonía
contra la luz me muestra diferente;
gema de cielo al sol, blanca o sombría,

si la luna se cubre o esplendente,
como un rubí, pero variada y  mía;
siempre pasión, soberbia, iridiscente.



Amílcar Luis Blanco  ( "Narciso en la fuente" óleo de Michelangelo Merisi, Caravaggio)

domingo, 29 de enero de 2012

NUESTRA COMENSAL




Cada vez que mandamos a alguien a la silla eléctrica
es obvio que hay muchedumbres que desaparecen
y golpean a las puertas de nuestros sueños y en las etiquetas
absurdas y espumosas de los velatorios
galopan con sus yemas o cascos de desprecios
y soplan en el humo y el aroma
de cafés circulantes como vientos furiosos en kermeses vacías;
¡Ojo! golpean con dedos invisibles y silenciosos como olvidos.

Es obvio que nos desvestimos y entregamos
para todos los fusilamientos que desde mucho antes de Goya,
que retrataba los espantos con singularidad visceral,
ya existían aunque no hubiera balas, sólo fuego;
únicamente lenguas de llamas que lamían nuestra fragilidad
con esa royente consistencia de los festejos y las bodas

Leémos las noticias negras en los periódicos o las escuchamos
Y vemos en radios y pantallas. Con esa misma consistencia
a la Parca picando a diestra y a siniestra
la exclusiva comensal hacia la que sin duda nos ofrecemos.-



Amílcar Luis Blanco.  ( "Pinturas negras" de Francisco de Goya y Lucientes)

viernes, 27 de enero de 2012

TENDIDA Y DESNUDA



Esa carne recorre tanto cuerpo,
tanto vértigo airado y displicente
que de tu brazo alzado y de tu mano
un aura de elocuencia se desprende.

Y la cabeza hacia la tierra laxa
y el cabello reunido y silencioso
por no estorbar la desnudez,
los ojos, puestos en escozor y en infinito

Y ese perfil de muslo y nalga, yeguarizos,
alzado a lo salvaje de un rugido inaudible
y la cintura en combas de guitarra
hasta el cóncavo vientre.

Y los senos con magia de odres dilatados
provocando a tus dedos que penden,
sólo rozan, la pequeña barbilla,
coronados por circulos morados.

Tú, tendida y desnuda
en horizonte de tibieza en ciernes,
toda de amanecer, azafranada,
vital, enfebrecida, yéndote por tus pies.

Amílcar Luis Blanco (Pintura "Mujer yacente" por Rodriguez Acosta)

EL NACIMIENTO


¿Quién sale del silencio de tu vientre
como una flor escualida y ferviente?
Encendiendo el fulgor de tu mirada
en ángulo de sol y madrugada
un farol de las sombras se desprende.
Vino de la enramada de la noche
reciente, de la fugaz tiniebla con voces,
gritos y melodías y sonidos
que se alejan temblando porque hieren
esa fruta de luz por la que esperan
en sus camas los niños y en sus temores
sólitos las madres, las ayas, las parteras.
Un parto azul de sismo, de frontera,
cuando quiebra su línea el equilibrio.
Apenas sostenido su convulso sistema
en un manto de tierra o agua palpitante,
en la feraz paciencia de la hiedra
sobre lo inconmovible de la piedra.
Alguien será, discurro, el que te asole
y pruebe con sus manos y sus ojos
la novedad del mundo que lo cierne
entre pliegues de carne que se abren
para que ingrese su menudo llanto
y la pequeña boca muerda y goce
la enhiesta pulpa roja de tus senos
y ya la tierra nunca más vacía
adquiera al fin sentido y te sonría.-

Amilcar Luis Blanco

miércoles, 25 de enero de 2012

LA MUSA, LA MODELO



                                                          
Con el temor de no gustar, no parecerse
a nada que la torne interesante,
viene la musa a vernos y a dejarse
atrapar por el trazo o la palabra.
Viene a darnos la frente y la mirada
y la boca y el duende; la luz alta
que habita en la frescura de su planta
y esplende en cielos diurnos o en las noches
de sus ojos con brasas si es preciso.

Pero ella no lo sabe, humildemente
se queda en el lugar que la pusimos
para ser observada por la enjundia,
la destreza, el amor o la inocencia
que guía nuestra mente y nuestras manos.

Ella es la doncella del silencio,
la de la soledad y las nostalgias
y la que colma el vaso que nos falta
para apurar el sol de la belleza
y el vino del acíbar y el azúcar
de la pasión y el llanto cuando cantan.

Ella tiene de tierra su sustancia
Y un torrente la habita igual al agua
Cuando se precipita y se desata
Pero la luz es lo que mas la imanta
La sostiene visible y la delata.
Modelo o musa, viento en madrugadas
que se desnuda y muestra
un cuerpo hecho de sombras y esperanza.



Amílcar Luis Blanco ( Pintura: "Modelo" por Ernest Descals)



sábado, 21 de enero de 2012

Mariza, cántame un fado (Dedicado a una Lisboa sólo vista en videos)






Mariza, cántame un fado.

Dame esa voz de Lisboa,
auge de la Mourería,
de guitarra portuguesa,
tras la guitarra española,
para alzarme esta tristeza
hasta una luna sin danza
que me nuble la cabeza.

¡Que cante Amalia Rodrigues
por tus cuerdas africanas
y sus repliegues de rumba
sus lamentos de distancia
vueltos cielos, melodías
y puertos y soledades!

¡Ay, cómo siento ese canto
que habla de amores partidos
con elocuencia y tardanza!
¡Cómo tiemblan estas lágrimas!
¡Cuánto te están dedicadas!
Calles de Alfama que suben.
Calles de Alfama que bajan.

Siento un raro sufrimiento
Un esplendor que se opaca
y una hoguera en la que bulle
el ardor de la esperanza.
Un arisco sentimiento
se me sube a la garganta
como caballos de sombra;
sabor de Oporto que canta.

Creciendo desde los grises
de la tristeza baldía
a un fulgor de cabalgata
llora la sangre caliente,
y un furor que desbarata
el mar de una sinfonía
sube paredes de verde.

Un desconsuelo que vierte
tanta ternura tardía.
Mi pasión quiere abarcarte,
Lisboa, sólo de verte,
sólo de oírte y alzarme
a bordo de algún tranvía
por tus calles para darme
tragos de melancolía.-

Amílcar Luis Blanco



miércoles, 18 de enero de 2012

Soy sólo el que te mira


"Soy como tú, de ojos y agua..."
    Mayte Dalianegra

Hecho de luz y líquido elemento
discurro por tus peces y tus valvas,
me estanco entre las rocas
y se encrespa en el viento
mi corpulencia de ola.

Pero no puedo alzarme a tus balcones,
llegar a tus terrones y macetas
donde crecen los cirios vegetales
que enciendes con tus manos.

Un Romeo que tiembla
y levanta sus ojos a tu luz
que hace crecer la esfera del levante
y amanece al oeste de tu cuerpo
porque existes al norte de su sangre,
desde el sur.
Eso ante todo soy; el que te mira
sin curarse en salud


Amílcar Luis Blanco. (Valentín Serov "Autorretrato")

lunes, 16 de enero de 2012

LA LUJURIA



Hecho un príapo hirsuto,
con lascivia de sátiros errantes
y sexo basto y bruto
iré sobre tu carne y su apetito;
allí donde sus valvas palpitantes
ya no soporten el carnal prurito.


Exudaré elixires de lujuria,
jugos libidinales,
para mojar la fiebre de tu furia
en liquidos carnales.
Quiero aliviar tu comezón salvaje,
ser tu cabalgadura y sus herrajes
hasta el convulso sismo de tu viaje.


No dudaré labrarte con mi boca
los senos de la tierra labrantía,
el vientre, el pubis, la boscosa roca
y la apertura tierna de la umbría
cavidad que te interna y me provoca.


Mis manos andarán por tus turgentes
nalgas y pantorrillas,
muslos, glúteos, crisálidas fervientes
para las mariposas amarillas
con alas de pestañas
que de tus ojos van a tus rodillas.

Amílcar Luis Blanco ("María Magdalena" de Jules Joseph Lefevre)

viernes, 13 de enero de 2012

EL HABLA






“Un corazón tenemos, pero mil no podrían
sostener el instante de un número naciendo”
Amilcar Ovidio Blanco


Hasta el extraño don de la palabra
en el que estoy metido
llega mi voz que se articula y labra
milagros de cadencia y de sentido.

El aire vibra en cuerdas y se imanta
al paladar, la lengua, dominado
por una red que fuera nervadura
en su origen de planta
y hoy en mi cuerpo es un reticulado
de lánguida y semiótica estructura..

Misterio la abstracción, lo que se aprende;
el tener un cerebro preparado,
no más reptil, tampoco ya primate,
que de un árbol de sombras se desprende
y del gruñido al grito se ha elevado
hasta el habla y el número y el vate.





Amílcar Luis Blanco ( "A coign of Vantage" Sir Lawrence Alma Tadema)

miércoles, 11 de enero de 2012

SONETO DEL ENCUENTRO




Ascender hacia el norte de mares y montañas,
quebrando las tinieblas, sobre crestas de sales,
persiguiendo el amor, sus alas inmortales;
cual Eros de Afrodita, tus labios y pestañas.

A tu encuentro, a tus besos, limpiando de cizañas
barandales de rosas, jazmines, vegetales,
para libar pimpollos con savias maternales,
atemperar tus fiebres, satisfacer tus mañas.

Ante todo quererte, para ver si te apañas
a quererme hecho un tigre de zarpas ancestrales,
bajo soles y sombras, entre zarzas o cañas,

en un mundo que apresa con sus vueltas australes.
Y escalaré a tu encuentro, ejercitando hazañas,
desde el sur a tus pechos hemisferios boreales.

Amílcar Luis Blanco (Pintura "Venus, Cupido y la Esperanza vencen a Saturno" óleo de Simón Vouet)





viernes, 6 de enero de 2012

YUYO VERDE



Hay un sol de potrero y de barranco
que linda con el cielo
hundido en los confines suburbanos.
Un horizonte desprendido y franco,
sin astillas de hielo,
y perdura en la piel de nuestras manos.

Cuando nos alejábamos,
sólo fieles al riel de una mirada,
ligeros y ligados,
los dos nos abismábamos,
hacia la estrecha rada
de un mar de yuyos verdes cincelados.

Mar de arrabal y vientos sin anclaje;
prados de libertad desarropada,
de un futuro voraz, prometedor;
yuyo verde regado por un viaje
onírico y lluvioso de edad hoy liquidada
y desengaño convertido en flor.



Amílcar Luis Blanco

martes, 3 de enero de 2012

ALAS ROMPEN DE TI...

Alas rompen de ti al alzar tus brazos,
cuerpo de claridad contra la sombra,
luz de formas ebúrneas, suaves trazos,
mórbidos muslos, largos,blanca alfombra,
blanda a la frágil forma de tu grupa
¡Qué tibia desnudez en la penumbra!
el fulgor de tu espalda y de tu nuca!
La horizontal colina que relumbra
el airoso perfil de tu albo seno,
el ancho prorrumpir de tus caderas
el pimpollo de vulva prieto y pleno
del sexo tibio
y tus glúteos abiertos como peras
sobre colchón y sábanas y esperas
de un fuego urgente y a la vez anfibio.

Todo te canta y todo me conmueve
desde una foto en que tu imagen llueve
sobre mi soledad donde se moja
tanta ansiedad de verte y de tocarte;
un deseo que vierte cuando afloja
lo enhiesto de pujar para olvidarte
su lánguida tristeza; la lascivia estancada
que de tanto llevarte y contenerte,
ya marchita de duelo, encuentra espada
en cada filo de la absurda suerte
del negado destino
hasta el tener que alzarme tu figura
a la siniestra y cenital hondura
de un desértico espacio sin camino.

Amílcar Luis Blanco.



LO QUE VENDRÁ



Siempre que voy ardiendo a mis palabras
y quiero detenerme y no consigo
ver a mi alrededor y me persigo
mojo mi fuego en mil abracadabras.

Como un pastor que huyera de sus cabras
en furioso tropel, soy el testigo
de un suicidio banal y colectivo.
Un colapso de todas las bisagras

que sostienen mis puertas, mi postigo,
mi indispensable pan en partes magras,
me inunda de terror hasta el ombligo.

El mundo tiembla cuando lo consagras
y tu muerte lo hará definitivo
cuando por fin a su tiniebla te abras.



Amílcar Luis Blanco.- (Pintura de David Gillisver)

lunes, 2 de enero de 2012

NIÑA DE FUEGO



Niña de fuego, tú tienes estilo.
Tienes un corazón recio y latiente
Sonríes con sal auténtica y ferviente
aunque se note que has vivido al filo

de la lágrima. A veces sobre el hilo
de la vida y la muerte coincidente.
Sobre su abismo cruel y evanescente
que por igual carcome con sigilo

cada felicidad; red sedicente
de pérdidas, tristezas, gris en vilo,
coloreándote el cielo de la frente.

Pero la llama y el fulgor tranquilo
del ámbar de tus ojos es potente
como tu amor y en ellos halla asilo.



Amilcar Luis Blanco (Pintura de Jacket)