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martes, 29 de octubre de 2013

En el cielo total de la inocencia



















Cuando estaba contigo ya no estaba.
Posiblemente el hijo, su horizonte,
el cielo que se cierne en la mirada.
Quiero decir la espera ya hecha ausencia.

En el cielo total de la inocencia
cuando estaba contigo seguramente
ya me había ido.
Solamente los ojos de los ángeles
pudieron haberme visto  cruzando la frontera.

Antes había permanecido
en el horizonte de la rutina,
donde la noria de la paciencia
gira hasta el fastidio insomne,
pero cuando te encontré me había ido.

Eso porque la espera deshace
y cuando por fin arriba lo esperado
el cansancio nos ha fulgurado tanto
que nos evaporamos desde todos los geíseres
abiertos en las rocas del abandono.

Quiero decir lo que se va de uno
es uno mismo en el sentido
de quien queremos ser para alguien,
en este caso para vos, en este caso
y perdonáme, así acentuado en a,
argentinamente
.

Amílcar Luis Blanco ("Natchez" por Eugene Delacroix)

sábado, 26 de octubre de 2013

Lentamente amarramos nuestros cuerpos



Lentamente amarramos nuestros cuerpos,
nuestros huesos y músculos sonrientes
y racimos de sangre y sus vertientes
y nervios centelleantes y de latidos tercos.

En la laguna urente de la tarde y la sombra,
donde untuosos y tibios y aromados
sacudimos pudores y ejercemos los hados
de ternura creciente sobre ferviente alfombra.

Y abres el cofre suave de tus cálidas valvas
y lo enhiesto de mi penetra y quiere
hundirse en la escollera de tus nalgas

Mi deseo te suelta y te requiere
en un tardo vaivén y flotan algas
y a nuestro alrededor la luz se muere.

Amilcar Luis Blanco  (Watteau "Júpiter y Antíope - detalle")

jueves, 24 de octubre de 2013

HOMENAJE AL GRAN NÉSTOR CARLOS KIRCHNER

A tres años de su muerte, ocurrida el 27 de octubre de 2010 vuelvo a publicar el poema que le dedicara, el 30 de octubre de 2010:



Elegía a Néstor Carlos Kirchner (In memorian)



Nada sacude y quita tanta muerte
como pensar, ¡Gran flaco!, en tu candor,
una inocencia que ha llegado lejos
revestida con recias armaduras,
hoy púas y dolor,
a protegernos de óxidos añejos
de nuestra advenediza condición.
Quiero sufrir frugal y tercamente
por la partida de tu corazón,
por el irse fugaz de tu alta vida,
de tu titánica pasión.
Hoy ha llegado un viento patagónico
y sacude tu adiós.
Más no se trata de un suspiro agónico
Quizá el amor produzca tanto Dios
o tu ausencia gigante lo gestione,
o sólo llore un raudo bandoneón
o la tristeza misma se emocione

¿Qué se yo?

Pero quedó una estela de ternura,
en páramos de agraz desilusión.
Ya nadie sigue igual, nadie se cura
de tu ausencia por siempre y su funéreo son
Queremos mejorarnos bebiéndonos el vino
de los hipócritas que a nada llevan
y trataron de alzarse tu destino
como aves de rapiña que se ceban
no sólo en tus destellos
también en el escaso pan del pobre,
en su menudo amor,
el que pródigos cambian entre ellos,
como menudo cobre,
para suplir lo huérfanos que son,
y así paliar la sucia indiferencia
de los que mercan mas con su dolor.

Adiós flaco, adiós Lupo, adiós candor.
Nos dejaste un temblor en cada mano.
Por cada rictus de odio, un sonreír mundano,
un ancho de baraja y una espada de flor,
en el vicioso juego cultivada,
para ganarle en trucos al mismísimo horror.


Jamás, las risotadas, las manazas,
olvidaremos. ¡Tanto Sur en vos,
tanta luz emanada de tu encanto
y de tu desprolija proporción!
Humanidad, altivez y señorío
en desgarbados pasos y disfónica voz.

Queremos para siempre prometerte
no abandonar jamás tu corazón,
su legendario pulso, aquilatado,
por tu limpia, solar, revelación,
la de que un día una argentina nueva
pueda erigirse dueña y compañera
de lo mejor que puede dar lo humano

de lo posible sólo por amor.-

Amílcar Luis Blanco

miércoles, 23 de octubre de 2013

ESE



















Aquél que sufre, cae y se desvive,
ese, el de la siniestra milagrosa,
el que lleva su cuerda gruesa y sobre la nuca.

Que cuando da su espalda lo dio todo
y entonces deja sin cesar su nada,
su ausencia solamente en la mirada.

Ese, cuya cerviz y cuyas manos
son entregados al latir sin tregua
de la angurrienta máquina del día.

Su sésamo, un bostezo, le abre
el portón interior para que duerma
acogido en la sombra, recia amante.

Ese soy, ese eres, ese nunca,
ese jamás; la transparente ingesta
del vientre melancólico del tiempo.

Ese que llueve incluso y se decanta
aún desde la ausencia de sí mismo
desde el temblor azul del universo.

Amilcar Luis Blanco (Copia de Magritte)


El olvido


















A ver, yo te quería
¿Qué ha pasado después?
Algo suena en el aire del recuerdo,
un fingir de las manos, de los labios,
un estallido turbio parecido a tu beso.

A ver, yo te quería.
Hubo  largos silencios como nidos o sombras
o brazos cayéndose sin cesar
en una lluvia material y densa,
dura, de sal, cuchillos y carámbanos.

Hubo una sal, un cielo, una esperanza,
un encuentro sutil de transparencias,
algunas remembranzas;
barrios de dos memorias que se trenzan.
Ahora quedan pasos y se alejan.
El olvido los barre con su escoba de nunca.

Amílcar Luis Blanco  (Salvador Dalí "Playa encantada con tres gracias ...")


lunes, 21 de octubre de 2013

CHICO NOVARRO, UN GRANDE

Chico Novarro, nombre artístico de Bernardo Mitnik Lerman (nacido el 4 de septiembre de 1933 en la ciudad de Santa Feprovincia de Santa Fe) es un conocido compositor y cantante argentino en estilos variados, especialmente bolerobalada romántica y tango, pero con destacadas actuaciones en el jazz, el rock and roll, la cumbia y el pop.
En el campo de la música pop integró el elenco del Club del Clan (1962-1964). Escribió casi seiscientas canciones, obras de teatro y música para shows y películas.
Recibió una importante influencia de parte de su hermano mayor, quien tocaba la batería en la agrupación Jazz Don Peralta. A los 14 años, Mitnik ya tocaba profesionalmente la batería en orquestas de jazz y cantaba el tango en orquestas típicas. También tocaba el bongó y el contrabajo.
Formó con Raúl Boné un dúo de música tropical al que llamaron Los Novarro. Cuando se separaron en 1962, Boné, que era muy alto, adoptó para sí el nombre artístico de Largo Novarro. Casi como un chiste, y a sugerencia del productor de RCA Ricardo Mejía, Mitnik adoptó el nombre artístico de Chico Novarro. Su primer álbum, en 1961, fue realizado por el dúo con el nombre de Los Novarro (Largo y Chico).
Chico Novarro se caracterizó por abordar con solvencia estilos muy variados, especialmente bolero y tango, pero con destacadas actuaciones en el jazz, el rock, la cumbia y el pop. Él mismo ha definido esta característica diciendo: «Yo llevo la dispersión en la sangre».
En 1960 se instaló en Buenos Aires y dos años después fue contratado por la discográfica RCA Victor para integrar el Club del Clan, un programa de televisión que se volvería famoso por difundir música rock & pop en español, de donde salieron otros exitosos artistas, como Palito OrtegaVioleta RivasRaúl LaviéJohnny Tedesco, etc.
Fue allí donde el ecuatoriano Ricardo Mejía, gerente de RCA y creador del ciclo, le puso el nombre artístico de Chico Novarro, con el que sería conocido desde entonces. En el Club del Clan, Chico Novarro comenzó a componer y cantar canciones propias. Las primeras de ellas fueron El orangutánEl camaleón y la cumbia Un sombrero de paja, canciones que se han vuelto melodías populares transmitidas de generación en generación, como si se tratara de folclore anónimo.
En 1965 escribió su primer tangoNuestro balance (convertido luego también en un clásico), con el que ganó en el Festival del Parque del Plata en Uruguay. En 1970 compuso el segundo de sus escasos pero notables tangos, Cantata a Buenos Aires («¿Cómo no hablar de Buenos Aires, si es una forma de saber quién soy?»), realizado originalmente para una publicidad del vino Peñaflor que no llegó a concretarse.3 En 1971 compusoCordón, un bellísimo tango dedicado al cordón de la vereda («mientras nadie habla de vos»), como metáfora de la vida del hombre común, que integra el repertorio de los grandes tangos de la historia argentina.
En 1980 grabó el álbum Por fin al tango, único dedicado totalmente al tango. En los años ochenta su tema Carta de un león a otro fue interpretado por Baglietto que lo convirtió en un éxito del rock nacional argentino. Compuso canciones con otros importantes letristas y músicos, como Eladia Blázquez (ConvencernosPazzía), Héctor Stamponi (Minas de Buenos Aires)Rubén Juárez (Se juega),Federico Silva (Se te hace tarde, Amor de juguete, Por ejemplo)Amanda Velazco (Salón para familias, que fuera interpretado porMaría Elena Walsh).
Chico Novarro se ha destacado también en la composición y canto de boleros, donde se lo reconoce por haber introducido el habla cotidiana al bolero.2 Entre sus boleros se destaca Algo contigo, un clásico del género, Un sábado más y Cuenta conmigo, tema que ganó en 1979 el festival de la OTI, interpretado por Daniel Riolobos.Otro de los cantantes que interpretó su música fue el mexicanoJosé José.
En 2003 el cantante de rock Vicentico grabó Algo contigo, con una considerable aceptación. La versión produjo un conflicto entre ambos músicos, debido a que Vicentico le cambió la letra. Chico Novarro demandó entonces a la compañía discográfica de Vicentico, a la vez que éste lo criticó en público.LO QUE ANTECEDE SON DATOS EXTRACTADOS DE LA WIKIPEDIA DE GOOGLE.-
Personalmente considero que Chico Novarro es uno de los grandes poetas populares y he puesto más abajo "Carta de un león a otro" ejecutado en piano y cantado por él mismo, porque lo considero un poema mayor que, además, tiene un significado profundo,  fue concebido en un medio político dictatorial y de mordaza a la disidencia en una época en que todo lo que desafiara a las dictaduras y las formas autoritarias podía ser castigado con sanciones muy duras.Recomiendo la versión también muy buena de Juan Carlos Baglieto, que la pueden encontrar en el mismo video clicando sobre el cuadrito que la informa, luego de terminada la versión de su autor que, en esta oportunidad, no la canta completa.-
Cordón (tango, fragmento)

Duro, como el alma de un frontón
sos un penal, de curdas y mosquitos,
largo y pisoteado cinturón
de una ciudad, que va creciendo a gritos.
Si te habrás mamado de alquitrán,
de pucho y celofán, de correntadas,
panteón de rata enamorada
que cruza sin mirar, el callejón.

Chico Novarro - Carta de un león a otro

Hombre crepuscular


En un sentido aciago, inquisitivo,
es roja mi pasión, mi llanto imanta
ansiedad y dolor y mi garganta
traga hecho fuego y sol el filo vivo.

Hombre crepuscular, en lo nocivo,
indigesto y audaz,  se me decanta
la pura hiel, el frío y amamanta
mi desgraciado sino; lo hace activo.

En un sentido triste que suplanta
mi sustrato feliz; el tierno abrigo
de  erotizada y amorosa manta

que mi libre pasión lleva consigo,
por seguir al ocaso cuando espanta
hecha sombra mi luz y lo recibo.

Amilcar Luis Blanco (Vincent Van Gogh "Hombre crepuscular")

domingo, 20 de octubre de 2013

Estoy hecho de sombras






Estoy hecho de sombras y de sueños.
Me atraviesan los días y las cosas,
las palabras, los seres y las rosas.
Son otros siempre mis constantes dueños.

Ajenidad de lo interior; empeños,
esfuerzos y quehaceres, impiadosas
y escuálidas tareas, duras lozas
sobre ansias,  brasas y encendidos leños.

Esfumándome voy entre curiosas
inquisiciones de arrugados ceños,
culpándome de faltas imperiosas.

Soy  verdugo de instantes halagüeños
y en  muelas desveladas e injuriosas
trituro mis espléndidos diseños.

Amilcar Luis Blanco ("Mirando figuras y rostros" por Miguel Larrarte)

jueves, 17 de octubre de 2013

MI CORAZÓN




“Un albañil de sangre, muerto y rojo,
llueve y cuelga su blusa cada día
en los alrededores de mi ojo,
y cada noche con el alma mía,
y hasta con las pestañas lo recojo”.

Miguel Hernández, de su poema “Sino sangriento”





Más allá del esfuerzo, la impotencia, la duda,
mi corazón sostiene la andanada del mundo
Y él es sí lo cordial, la cuerda tensa
sostenida en el pulso,
en el vibrante paso de la sangre que tiembla.

Es el ausente paso de la sangre que pasa
y atraviesa la niebla, el descontento,
la espesa pesadumbre;
lo que oxida y desgasta
y lleva a la quietud absorta de la piedra.

Mi corazón, la frágil maravilla
del latido viviente
y su fiel asistencia, sosteniendo mis actos,
mis emociones turbias o claras, mis deseos,
me mantiene en vigilia sobre el potro del día.

“Albañil de mi sangre”, como dijera Hernández,
el obrero que tira de la noria del tiempo,
y me hermana en destino con otros corazones
y destila su insignia de roja reciedumbre
en el cruel alambique del azar y la nada.

Amílcar Luis Blanco



lunes, 14 de octubre de 2013

Paso a paso


"Ven a escuchar mi voz como si fuera
un murmullo de piedras en el río..."
Luis Giménez Rebollo



Paso a paso, despacio, lentamente,
piso el suave tapiz de verde hierba,
y la suave colina roja pasión enerva
de la que  tu cuerpo es agua y fuente.

Vasta mujer y vega de simiente
eres a mi andariega, asaz proterva
ilusión de vivir, asaz acerba
en duelo y en dolor aún fluyente.

Vida y tierra desnuda y elocuente,
me nutre tu verdor, me habla la verba
de rumorosa piedra en tu vertiente

Y te siento en un cielo que me observa,
solar en su retina transparente,
siendo el toro que pace en tu reserva.

 II

Esos toros de lidia que se miran,
cerreros y bruñidos y rojizos,
pisan sobre los pastos y pajizos,
espigados, enhiestos, luego viran.

Sueñan en graderías y suspiran
tranquilos, bajo cielos, bajo frisos
de nubes, copas, horizontes, rizos,
burbujas de volúmenes y giran.

Levantan ojos grandes en macizos
de latientes aludes, luego tiran
dentro de sus yeyunos los erizos

cardos, pastos, alfalfas y se estiran
y  en pezuñas rampantes trazan lisos
redondeles de furia cuando aspiran.


Amílcar Luis Blanco  ("Toros de lidia" por Miguel Angel Caballero)

Carlos Gardel - Amurado

viernes, 11 de octubre de 2013

TORO





























Me he extendido desnudo en la explanada,
en la región ingente del mutismo,
hecho de arena y de sensual abismo
y furia y luz absurda y desatada.

He llegado a las lindes de la nada,
extraviando las señas de mi mismo,
donde se desdibuja mi ostracismo
y  del olvido espera la estocada.

Un vacío cayéndose de un sismo
de conmoción; la pálida celada
de saberse mortal y el estoicismo

de sucumbir de corazón a espada
igual al toro que en su paroxismo
carga contra el acero en la rodada.

Amílcar Luis Blanco ("Cógida en la arena" por Fernando Botero)

martes, 8 de octubre de 2013

Ella





















A ella le ríe el alma en todo el cuerpo,
hasta en el ansia,
la riega de razón y de estremecimiento
y la pone de cobre y ruboriza
y le hace hablar innúmeras palabras.

Sus manos me recorren y sostienen,
atrapan mi unidad y la gestionan
y le exprimen las horas más aciagas
para que al fin sus muslos se apresuren
a ingresarla en lo enhiesto de mi sangre.

A ella todo le canta y la festejo
en el aroma a espliego de su carne,
en sus ojos oscuros acerados
y en la cantera misma de sus dientes
cuando se abre el humor en su áurea risa.

A ella la amo sin saber el cómo,
ignorando lo feo, lo vetusto,
que suele arder al fondo de los brillos
de las gemas quemantes de sus ojos.
La amo solamente en medio de la nada.

Amílcar Luis Blanco  ("Desnudo" por Amedeo Modigliani)

sábado, 5 de octubre de 2013

Todavía metido

























Todavía metido, desde toda la ausencia,
en el alcohol sediento de tus ojos,
en sus brillos de acero, hasta de hinojos,
me bañaría en  la luz de tu presencia.

Que mojaras desnuda en tu inmanencia
mi cuerpo, mi memoria y  los despojos
ruinosos de mis álgidos antojos,
y dejaras  tu alma en mi conciencia.

Enamorado estoy de tus arrojos,
de tu audacia de ser y me aquerencia
a tu cuerpo, a tus manos, en abrojos

de caricias y besos. Tu apariencia
me provoca esperanzas y sonrojos
y pervierte el glamour y la inocencia.

Amilcar Luis Blanco

Dante inferno canto v .

martes, 1 de octubre de 2013

LA PARTIDA



No se parece a nada la mañana,
no se parece a nada.
Porque debí sentir que te alejabas,
propagada en un viento gris, de ausencia,
repartida sin sones o campanas
que anunciaran tu adiós hacia el silencio.

Una sábana suelta, distendida,
colgada en una sórdida azotea,
me anunció tu partida sin que viera
todo el clamor del tiempo y de su proa
hundiéndose en las olas solitarias
de un horizonte sin cesar creciente.

Un gentío de otros se desliza,
se deslíe de todos los colores
y en las yemas, las palmas y los labios
cae desde cada instante al infinito
y así te fuiste muda, toda espalda,
de mi pasión, mis tardes y mis sueños.

Amílcar Luis Blanco