Google+ Badge

Google+ Followers

Seguidores

Translate

sábado, 9 de junio de 2018

ESTO DE ANDAR



Esto de estar amando entre las dunas
y confundir tu cuerpo con la arena
y extenderme saliendo de tu ombligo
bajo el cielo caído sobre el río,
ahondándolo  con todas sus distancias
mientras me voy de alma,
no me parece serio.
Me intimida.
Me llena de zozobra y desacato
y me hace nuevamente aquél muchacho
que caminaba solo sobre el campo
entre los trigos sueltos por el viento
y despeinaba sus futuros años
y los largos anhelos de sus sueños
deshilachados, trémulos, viajeros
que aspiraban a todos los espacios.

Amílcar Luis Blanco

¿HASTA CUÁNDO ?


¿Hasta cuándo la angustia y hasta cuándo
la pena cincelada en la penuria,
en los puños cerrados, la micción en anuria,
la contractura en cuerpo y alma dando?

¿Hasta cuántas pobrezas verdugueando,
bajándonos los brazos, rogándole a la curia
de rodillas, vueltos hacia el no ser cada centuria
con los mismos esclavos igualando?

¿Hasta cuándo carajo  el bruto rico
dirigiendo la paz de su violencia
contra el derecho, contra la decencia

de ese trabajador de pala y pico
o ese maestro, esa mucama y ese chico.
¿Hasta cuándo el  dolor y la paciencia?

Amílcar Luis Blanco ( Pintura de Oswaldo Guayasamin)

DOGMA POÉTICO



Resultado de imagen para pinturas de diego rivera

De pronto la poesía
la hacen dos  niñas todo amor,
echadas, entregadas al calor
de la hamaca del día.

Y el poema entonces está claro
como agua cristalina sobre rocas,
un agua transparente; tibio amparo
de almas inmersas en fracturas locas.

Porque muestra del todo la impostura,
el dolor ocultado tras la risa;
lágrima seca, envés de la figura
jugada en naipe de afilada prisa.

El sol sobre caídas quita velos,
quita luces ardidas de  colores
para cubrir las sombras de los celos
que torturan amores.

Castillos de menudos sinsabores,
penas tan aplanadas como la hostia
sobre lenguas marchitas entre flores
que Sebastián ya defendió en Donostia.

Mito y emblema.
Síntesis, plan y  pan de cielo y tierra.
Rayo de pura luz será el poema.
Maná de paz en amorosa guerra.

Amílcar Luis Blanco (Pintura de Diego Rivera)

domingo, 27 de mayo de 2018

VOLVER


Resultado de imagen para pinturas de fermin eguia

Retroceder en alma
en silencio y en calma,
aún si te inmiscuyo
en las palabras
conversadas ahora,
aquéllo tuyo,
abracadabras
de tu creciente aurora.


Llegar a tu pasado
de otra forma,
convertido en fantasma reciclado
futuro y hecho a la cambiante norma
sobre puntas de pie en paso cambiado,
solfeando el calendario,
si es necesario.

Para espiar los rincones
sombreados por el celo
de la angustia en los drones
que miran desde el cielo.
El enclenque banquito,
el arbolito,
la mesa con el mate.
El disparate
de los libros cerrados,
abriéndote a sus mundos,
otorgándote estrados
y excelsas libertades y discursos facundos.

Volver para ovillarte en sentimientos,
placeres y tormentos
para nacer de nuevo
desde el huevo;
trémulo torbellino,
embrión de las distancias
que te dieron camino.

Entonces los recuerdos.
Entonces los olvidos.
Las plazas y los parques
y abiertos pasos lerdos
en todos los sentidos.

Entonces "no te embarques"

porque están las magnolias
y la higuera en el patio
y la infancia y las glorias
y aquél centauro corazón y el atrio
de la escuela del mundo
Lo rotundo
del agraz sitio patrio.

Amílcar Luis Blanco (Pintura de Fermín Eguía)

miércoles, 16 de mayo de 2018

AUSENCIA Y SOLEDAD


[Nudestudy.jpg]


No está el cuerpo en el cuerpo.
No está el alma en el alma.
Ni la casa en la casa.
Ni la calle en la calle.
O la luz en la luz.
O la sombra en la sombra.
Hay una enorme y dilatada ausencia
al borde de mis ojos y tus ojos.
Y sobre todo el tiempo,
el gran señor del aire y de las aguas,
jamás está en el tiempo,
nunca estuvo,
para decirlo muy sencillamente.
No hay sitio en sitio alguno.
Hay una enorme ausencia
alrededor y adentro 
de este vasto infinito
y angustia,
sólo angustia.

La soledad se mete con tu cuerpo
adentro de tu cama
y deshilacha ráfagas de tiempo
con las lentas raciones de tu  alma
y afila y desafila tus recuerdos
en las piedras ahitas de la ausencia.
Y las calles  transcurren presurosas
sobre cascos o ruedas de caballos
en auroras teñidas por lo verde
de cualquier esperanza.
y las casas de a poco despedazan
sus cuartos en el fondo de tus sueños.
Y angustia,
sólo angustia.

Amílcar Luis Blanco

lunes, 14 de mayo de 2018

DUEÑO DE NADA


10 de las obras de arte más trascendentales de la historia - hotbook-9
Dueño de la ocasión y la esperanza
y dueño del recuerdo y el olvido
y sobre todo vivo, pero herido
por el tiempo y la sucia remembranza.

El tiempo me traspasa. Es una lanza.
Lastima sin cesar hasta el sentido
y deja más  allá de mi latido
su infinito vacío cuando avanza.

Estoy en su lenguaje sumergido.
No soy dueño de nada en su corriente.
Una alargada frase soy, fluyente,

un reflejo de luz que sólo deja
la soledad fugaz de su presente
en la verbal angustia que lo aqueja.

Amílcar Luis Blanco (Pintura de Salvador Dalí)

sábado, 12 de mayo de 2018

RECUERDO



Esta ternura de arrabal inquieto,
de almacén, empedrado y calesita
perdura en mi visión. La necesita
mi alma cuando abreva en su secreto.
Niño, montado en un caballo quieto,
alargaba mi mano a una sortija
que otra mano agitaba en la manija;
la del calesitero que hacía el reto.
Sortija,  ala de sol en mano, plata.
Volvedor resplandor que se desata
Antigua competencia. Calendario.
Juego iniciando el fuego de un calvario.
El del azar, que en torbellino trata
de vencer nuestro anhelo libertario.
Aquél calesitero, en vano arreo, 
sumándose a mi nana, a la contrita
mano que en otra mano deposita
la confianza de ser, ansia, deseo,
adelantaba a veces mi esperanza
de una fortuna esquiva, un camafeo,
dándome la sortija y mi deseo.

Amílcar Luis Blanco (Foto de Juan Carlos Casas)