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sábado, 24 de junio de 2017

CUALQUIER HOMBRE, CUALQUIER MUJER











El hombre,
cualquier hombre,
la mujer,
cualquier mujer,
transformados en un hombre,
una mujer,
gigantescos,
admiten en sus figuras,
en sus volúmenes siempre distendidos,
el vasto mundo,
la multitud de mundos que pululan
en sus interiores vacíos,
dentro de los cuales las atmósferas invisibles
de sus sentires
todo lo transfiguran
a sus respectivos seres.



Son esos seres cualesquiera
y seres  únicos
para quienes caben todas las distancias
y todo el infinito,
aún el que juzgamos imposible,
el impar absoluto,
el pío y el impío,
el bueno y el malvado,
el que nos da placer y el que atormenta,
el que nos cuida o deja a la intemperie.

El hombre,
cualquier hombre,
los otros y nosotros.
El hombre, 
cualquier hombre,
quiero decir también la mujer,
cualquier mujer
Todos o cualesquiera,
cualquier hombre,
cualquier mujer . . .

Amílcar Luis Blanco (Pintura de Ieronimus Bosch)

NESTOR CARLOS KIRCHNER ABOGADO DE LA REPÚBLICA.

A seis años y ocho meses de su fallecimiento reproduzco el poema que le dedicara:


Sábado 30 de octubre de 2010
Elegía a Néstor Carlos Kirchner (In memorian)

Nada sacude y quita tanta muerte
como pensar, ¡Gran flaco!, en tu candor,
una inocencia que ha llegado lejos
revestida con recias armaduras,
hoy púas y dolor,
a protegernos de óxidos añejos
de nuestra advenediza condición.
Quiero sufrir frugal y tercamente
por la partida de tu corazón,
por el irse fugaz de tu alta vida,
de tu titánica pasión.
Hoy ha llegado un viento patagónico
y sacude tu adiós.
Más no se trata de un suspiro agónico
Quizá el amor produzca tanto Dios
o tu ausencia gigante lo gestione,
o sólo llore un raudo bandoneón
o la tristeza misma se emocione

¿Qué se yo?

Pero quedó una estela de ternura,
en páramos de agraz desilusión.
Ya nadie sigue igual, nadie se cura
de tu ausencia por siempre y su funéreo son
Queremos mejorarnos bebiéndonos el vino
de los hipócritas que a nada llevan
y trataron de alzarse tu destino
como aves de rapiña que se ceban
no sólo en tus destellos
también en el escaso pan del pobre,
en su menudo amor,
el que pródigos cambian entre ellos,
como menudo cobre,
para suplir lo huérfanos que son,
y así paliar la sucia indiferencia
de los que mercan mas con su dolor.

Adiós flaco, adiós Lupo, adiós candor.
Nos dejaste un temblor en cada mano.
Por cada rictus de odio, un sonreír mundano,
un ancho de baraja y una espada de flor,
en el vicioso juego cultivada,
para ganarle en trucos al mismísimo horror.


Jamás, las risotadas, las manazas,
olvidaremos. ¡Tanto Sur en vos,
tanta luz emanada de tu encanto
y de tu desprolija proporción!
Humanidad, altivez y señorío
en desgarbados pasos y disfónica voz.

Queremos para siempre prometerte
no abandonar jamás tu corazón,
su legendario pulso, aquilatado,
por tu limpia, solar, revelación,
la de que un día una Argentina nueva
pueda erigirse dueña y compañera
de lo mejor que puede dar lo humano
de lo posible sólo por amor


Amílcar Luis Blanco

martes, 20 de junio de 2017

EL ESPEJO




El azogue, el cristal, se confabulan,
hartos de luz, por dar nuestro reflejo
y el del mundo cercano. Un aparejo
de ilusión e intemperie los modulan.

Y nos hacen creer porque se emulan
en su doble o su múltiple festejo
en orbes marginales. Un cortejo
frente al cual se nos muestran y circulan.

Imágenes, colores, lineas, formas,
movimientos gestuales se repiten
y nos hacen creer lo que transmiten

por la fidelidad con que las normas
de reflexión alojan en sus hormas
lo que en la luz las ánimas emiten.

Amílcar Luis Blanco (Pinturas de Edouard Manet)





Cuando damos la espalda y nos marchamos
del potente delirio del espejo,
una muestra fugaz de lo que fuimos
finge parar el tiempo que dejamos
y nos hace aflojar el entrecejo
al recordar que huimos.

Que nuestra vida es irnos. Las paradas
en siestas o estaciones son espejos 
Las fiestas o desgracias, las pasiones,
instantes, pausas, sombras y pisadas
que devuelven reflejos
de ubicuas ilusiones.

Un desorden de grises nos circunda,
la magia de la luz, una manera
de divagar colores, claridades,
en azogue preñado que se inunda,
de lo informe y anónimo. La fiera
de repetir nuestras ambigüedades.

Amilcar Luis Blanco

martes, 13 de junio de 2017

AMOR SIN LUNAS




Cada vez que la luna se prepara
para asomar su luz tras una nube
siento en mi sangre su blancura y sube
la alegría que verla me depara.

Una alegría si se quiere rara,
equidistante de un amor que tuve
y de un cosmos ajeno del que hube
de ausentarme también en forma clara.

Porque la quise sí y ella me quiso
pero  del modo en sernos lunas idas,
hiriéndonos los dos con las huidas

que ambos les infligimos al hechizo
propuesto en cada luna.  Y, sin aviso,
hubo un desdén de lunas repartidas.

Amílcar Luis Blanco (Pintura de Dándara Cesati)

domingo, 11 de junio de 2017

PALABRAS


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Vestidos con palabras.
Traspasados por palabras.
Hechos de palabras.
Todos somos palabras.

Y faltan y sobran palabras
en todos los idiomas.
¿Quién puede querer no sentirse
antes de las palabras,
después de las palabras?

También en medio de ellas,
de su transcurso breve,
de su textura frágil,
abierta a la caida
en los sentidos que conducen.

Ellas nos llevan
como embarcaciones vulnerables
sobre el mar de lo desconocido
bajo tormentas de preguntas
siempre insatisfechas.

Callar, hablar,
hablar callando,
callar hablando.
Aún en el mutismo
habrá palabras
ebrias de infinitud.

Amilcar Luis Blanco ("Umbral", pintura de Jake Baddeley)

viernes, 9 de junio de 2017

AJEDREZ CON LA TRISTEZA




                          La tristeza nos gana
su ajedrez de silencios.
Sentada aquí en el fondo
de la mirada mía
cumple acabadamente
su costumbre sombría.

Echa su resto de humo,
caviloso, de plumas.
que vacilan hundiéndose
en hamacas de sombras.

Una piedra de lágrimas
que la garganta aprieta
como si fuera un puño
de vez en cuando agita
su pañuelo de llanto
al fondo de mis ojos.
Después se va cerrando
horizontes adentro.

Mi mano,
el corazón activo del deseo,
inquietamente busca
en qué ocupar su desasosiego
y toma un cigarrillo,
otra pieza del juego.

Amílcar Luis Blanco (Pintura de Salvador Dali)

martes, 6 de junio de 2017

DESNUDO DE MUJER






¿Se extiende el sol en la materia solo
o estará sin cesar en la mirada,
en el tiempo de ver, en la estacada
del instante ceñido, álgido polo?

La textura y color, la pincelada,
sugieren distracción y en vano Apolo,
propagador de angustia cincelada,
a nuestro corazón sugiere el dolo.

Vemos recia atención, lo solitario
de un desnudo de cuerpo en su tardanza
de decidirse a entrar en lo gregario.

Vemos una mujer. Su espalda lanza
un mensaje inspirado en la esperanza
sin rendirse a la gloria ni al calvario.

Amilcar Luis Blanco ("Naked woman standing" Pintura de Alfred Henry Maurer)

viernes, 26 de mayo de 2017

CANDIDEZ





La candidez se ahonda en el rostro y espera
y la mirada extiende su sed hacia ilusiones,
les proyecta la fiebre para abrevar pasiones
allí donde los cuerpos labrarán la frontera.

Y será la esperanza, su favor, la que quiera
hacer una mujer de la niña y sus dones,
frutecer en llantinas de alegres corazones
si el amor la rodea y alcanza y prepondera.

Y será la inocencia fecundada, la buena,
transmitiendo los días a los días sin llantos
la feliz nervadura de todos los encantos;

la viña cuyas uvas tras los siglos sin pena
produce el vino añejo en su virtud más plena;
el rubor pudoroso de los amores santos.

Amilcar Luis Blanco ("Alison" , oleo sobre tela de William Sergeant Kendall)     


miércoles, 24 de mayo de 2017

AZARES E ILUSIONES







A todos nos rodea el infinito.
Un abismo de sueño o de locura.
Al borde de una vida está la oscura
sucesión del azar, reacio al rito.

La acerba soledad, el apetito
de lo siniestro audaz, la envergadura
de un Quijote al revés cuya cordura
estriba un Rocinante en paz, contrito.

La chance de perder, desbarrancados,
no nos hace extraviar las ilusiones
y andamos entre cielos y pasiones.

Rojos, plenos los rostros, encarnados.
Y maduramos frutos que son dones,
ilusiones en bosques encantados.

Amílcar Luis Blanco ("El escondite de Orfeo", oleo sobre tela de Robert Gonzalves)

sábado, 20 de mayo de 2017

Intimidades


Volúmenes de viento.
Mariposas y alas.
Lluvia de firmamento.

Mi boca sobre tu boca.
Mi cuerpo sobre tu cuerpo.
Y el cielo temblando dentro.

Parpadeo del verano.
Lágrimas de sol cayendo.
Aguas de angustias y tiempo.

Sola, solo, en la enramada
Sobre el espejo de un cielo
de juncos, algas y anhelos.

Sobre el espejo del cielo.
Estanque de luz poblada.
Mi cuerpo, tu cuerpo, quiero.

Amilcar Luis Blanco (Pintura de John William Waterhouse)




martes, 16 de mayo de 2017

LOS DESEOS




Hay una fiebre de arrabal y lobos,
una fiebre animada de intemperie.
Son los  deseos.
Los fuegos fulgurantes que se instalan
dentro de las entrañas.
Salvajes solitarios y desnudos
recién llegados de la selva,
de esa sed voraz y contenida,
conocida por todos,
de hierbas y de frondas y hojarascas.

Gavilanes de duelos y avaricias
ocultos en los cuerpos.
Desplegando las alas.
Levantado sus vuelos
sobre blandas palomas.
Vuelos de gavilanes sobre aguas.
O galopes tendidos del mar en las arenas
y una montaña azul  evaporándose
en volcánicos fuegos sulfurados.

Manejan nuestros ojos
y los ritmos de nuestras respiraciones,
nuestras sangres,
llevándonos en latidos desbocados,
arrojándonos de nucas y de espaldas
hacia cielos abiertos de trémulas infancias.

¿Quién no comió  los labios tersos de los deseos?
¿Quién no bebió en las fuentes de sus lascivias
y colocó sus sombras a un costado
para gozar mejor de sus delicias?
¿O jugó un ajedrez
hecho de piezas de tinieblas y claridades,
blancas y negras en trebejos
proyectores de diestras y siniestras,
para ganar un trago, una mirada de mujer,
 su sonrisa o sus besos?

Sumergido en el mar de los deseos.
En los cuartos oscuros, de regazos aterciopelados
y cortinas vistiendo las brisas
y abriéndose y dejándolas  caer 
sobre nuestros cuerpos exaltados
 en torrentes de frescura
 recuerdo nuestros cuerpos 
húmedos en nuestras manos.

Amílcar Luis Blanco (Pintura de Goya)












jueves, 4 de mayo de 2017

EXISTIR





Detrás de los ojos
arde el infinito.
Delante de los ojos
un horizonte contumaz
se propaga a veces
y otras
disuelve y altera sus líneas
consumiéndose
y sentimos la libertad del aire.

Detrás de los ojos.
Delante de los ojos.
Nosotros en el medio.
En ese medio en el que sólo sin ser
somos
para lo que está
detrás de nosotros
y delante de nosotros.

Detrás delante.
Delante detrás.
Las sombras mueven espantos
entre luces sedientas
entre vacíos hambrientos.
El sol llaga y resuena
contra la angustia.

El sol con hombre sol
con hombre tiempo
y la luna mujer
aciaga y sola.
Y el hombre y la mujer
andando solos
pisando incertidumbres
y misterios.

Amílcar Luis Blanco ("Tata Jesucristo", oleo sobre tela de Francisco Goitia)

martes, 2 de mayo de 2017

MENTIRA Y VERDAD



La mentira es azúcar, sal,
fuego de alcohol apasionado,
la consumimos alegre y vorazmente
aunque nos destruya.
Nos edulcora y nos duele
a la vez.

La verdad, en cambio, es acíbar,
o insípida, como el agua,
repugna al paladar o acaso aburre
pero nos quita el óxido
de las células.

Cada vez que mentimos
el azúcar, la sal,
el alcohol incendiario,
se depositan en los rincones
palpitantes
de nuestros cuerpos
y nos devoran el revés,
el útil tejido que nos nutre.

En suma, nos intoxican y envejecen.

Debemos después beber
infusiones de hierbas amargas
y  agua pura,
limpiarnos con verdades
de todas las mentiras,
para no ahogarnos.

Amilcar Luis Blanco ("El hombre de fuego", fresco pintado en la cúpula por José Clemente Orozco)

jueves, 27 de abril de 2017

MELANCOLÍA




En vano guarda penas el silencio
cuando no estás conmigo,
en vano porque el día se deshace
y la liebre mayor de la esperanza
huye despavorida.

Queda el cielo temblando en la enramada
y una ceniza turbia,
poluciona la luz y arroja el alma
a rincones sedientos de distancia.
En vano entonces siento que te amo.

Amilcar Luis Blanco ("Melancolía de la partida", pintura de Giorgio De Chirico)

martes, 18 de abril de 2017

EL BESO


beso
Estoy ante la página silente,
la palabra insegura,
recordándonos
en el beso que construíamos
y no sé soltar rienda a tanta fuente,
a tanta llama oscura
y clara y envolvente.

Tantas veces mis labios
pronunciaron tus labios
y fuimos sólo eso,
un beso.

Y sigo ante la página callada,
ante esta blancura desatada
que nunca dice nada,
recordando filo y flor
de aquélla blanda espada.

Nuestros labios  canoas
de rojo itinerario,
abrían el delirio,
esfumaban las horas.

Y en las páginas blancas
hay la fuente segada
y unos labios que esperan,         
todavía.

Los dos devorábamos
la fruta deliciosa
partiéndonos
desde las bocas.

Nos precipitábamos
sorbiéndonos
dulcemente.
Y nuestros mismos huesos
se licuaban.

Nuestras corolas aterciopeladas
fogosamente aumentaban
el ritmo de nuestras respiraciones.
Y todo un universo se caía
alrededor de nuestro beso.

Amílcar Luis Blanco ("El beso" de Gustave Klimt)

miércoles, 12 de abril de 2017

INSPIRACIÓN



Inspiración - Gala












Humano, necesito sentir el extravío,
abolir el silencio de la tarde;
hermano fiel del rito y el hastío,
encubridor solícito y cobarde.

Adicto a la pasión porque transforma
la átona rutina en melodía
y da sentido y forma
al huésped de la luz, a la poesía.

La inspiración, transida, desenlaza
otro ser de mi ser y lo desplaza
a lugares insólitos y raros,
evapora y esfuma los amparos
de un manido sentir que ciega y pasa.

Un martillo martilla la distancia
y no es quizá un martillo.
Lo convierte en latir mi extravagancia,
en el batir sus alas algún grillo.

Y no hay ya más el canto monocorde,
la percepción tenaz de perspectivas
por las que somos, reiterado acorde,
y sólitas e iguales letanías votívas.

Las que arden hechas ojos en lo oscuro
y necesitan recibir del arte
un frío fugitivo, un espacio maduro,
un modo más de abrirse parte a parte.
Fuego fundiendo el hálito inseguro.

Amílcar Luis Blanco ("Gala", oleo sobre tela por Salvador Dali)

domingo, 9 de abril de 2017

LA LLUVIA


Me distraigo del tiempo cuando llueve.
La lluvia me asegura que la naturaleza
ha brotado del alma de la luz y atraviesa
la sucesión del mundo que alocado se mueve.

El agua de su calma extiende el canto leve
inunda mis oídos de paz y una certeza
de transparencia oculta alegra mi tristeza
y no siento la muerte, ni el llanto se me atreve.

La lluvia y su sonido me plantan en la boca,
en sus dos comisuras, en mis párpados, sueño.
Por eso me adormezco y en duermevela loca

evoco los misterios con dilatado empeño,
evoco la bravura del   mar contra la roca.
Un sempiterno Ulises se relaja en mi ceño.

Amílcar Luis Blanco 

viernes, 7 de abril de 2017

TU AUSENCIA




Es de mármol tu ausencia. La esculpo cada noche
escarbándole grutas de azul a mi albedrío
y estalla en mil escallas contra mi desvarío
más hiriente que el sino fatal de mi reproche.

Tu ausencia me invalida, me convierte en fantoche,
en títere sin alma en mitad de mi brío
y alrededor de un hueco profundo de vacío
me dilata y difunde en un fatal derroche.

Mi pequeño horizonte se agranda con  tu ausencia,
su  cuerpo me golpea haciéndome de trapo.
Escalpelo es mi tiempo, mármol tu resistencia.

Sobran de mi, colgados, mi pantalón, mi saco
y me arrojo desnudo a la audaz connivencia
con tu porfiada estatua que modelo y ataco.

Amílcar Luis Blanco (Escultura de una mujer que vivía en la cárcel de Chorrillos recolectada por Isabella Lorusso)

martes, 28 de marzo de 2017

SOLEDADES




"A mis soledades voy,
de mis soledades vengo
porque para andar conmigo                                                          
me bastan mis pensamientos"                                              

Garcilaso de la Vega

"Y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos"

Miguel Hernández
Este amontonamiento de distancias.
Querer vernos de a dos como si fuera
un destino de eterna primavera,
y un desvío de efímeras fragancias

el que nos ha por siempre convocado,
es la trampa, el espacio de espejismo;
como si se pudiera no caer al abismo
de una inercia sin alas y fatal resultado.

Atentas, minuciosas ignorancias,
las de los dos hacia los dos han dado
el rédito que paga el solipsismo;

una región desnuda, de vacancias,
de andar en soledades, de no tener costado
y vivir cada uno de uno mismo.

Amílcar Luis Blanco (Pintura de Edward Hopper)

jueves, 23 de marzo de 2017

SOBRE TODO TUS OJOS















Sobre todo tus ojos
mientras afuera llueve llanto.
Tus ojos porque suben la luz hasta mis ojos
y su febril sustancia
se difunde en mi sexo.

Y porque afuera llueve
apasionadamente,
en la roja intemperie
y aquí tus ojos limpios
adelantan el cielo procaz
de mi deseo.

Por eso sobre todo
tus limpios ojos lentos
adelantan el cielo
y sus lenguas en llamas
me abrasan todo el cuerpo
sin que me duela nada.

Ni siquiera esta lluvia
perforando el silencio,
doblando la tristeza
llega a dolerme ahora
cuando tus ojos de alma
se quedan con mi tiempo.

Amílcar Luis Blanco (Obra pictórica de Egon Schielle)

jueves, 16 de marzo de 2017

EQUIDISTANCIAS



Sucios de campanarios y tranvías.
Entre empedrados grises,
cielos atiborrados de desiertos,
lejanías quebrándonos los pechos,
vivimos aquejados de silencios,
de distancias oníricas.
El vapor en las fosas
al inhalar y al exhalar las grimas
y lágrimas
de tóxicos recuerdos;
nos  oxidan
los labios del horizonte.


El tiempo mueve las equidistancias
a términos cabales,
cambia ángulos de mira,
varía posibilidades.
Para que pueda usarme
trato de seguir sus velocidades
y posiciones
cambiantes.
Hecho de sol y luna,
de atajo y soledad
me desenlazo
sobre veredas
céspedes y almas.

Equinocios de  días
y noches
y estaciones
sucediéndose,
sucediéndome.
En las equidistancias
solapadas
de los otros
con quienes coincidimos
iguales a los astros
siempre alejándonos
hacia la soledad cósmica.

Amílcar Luis Blanco (Pintura de Santiago García Saenz)

martes, 28 de febrero de 2017

L.A MARCHA POPULAR



Mezclábanse en tangos, 
en calles, 
aceras
y hombros y manos,
en ruidos y penas,
en cielos abiertos, 
cerrados, 
en sólidos frentes,
en vanos silencios, 
hartas soledades, 
genuinos encuentros,
en cien arrabales, 
en notas perdidas 
y voces y gritos.
Uníanse apenas las duras espaldas, 
los cándidos pechos,
las muelas feroces, 
las sórdidas metas, 
los  arduos metales,
las frentes que sueñan.
Y todos marchaban todas las mañanas,
ponían las manos, los hombros, los brazos,
despiertos, dormidos, zumbando y andando,
pisando veredas y calles y andenes
siempre suspirando, siempre suspirados,
sosteniendo sueños, 
bordeando el abismo del hambre,
paladar abierto, 
abrupta cornisa de una cordillera
cada vez más rancia, 
cercana, 
profunda, 
voraz,
traicionera, 
ceñida por ciegos, vagos uniformes
de la policía que cuida desbordes
y cela emociones
y cuida de ricos ricas ambiciones.
Y todos marchaban 
o parados, 
quietos, 
dentro de los trenes,
dentro de los subtes 
y los colectivos que los transportaban,
iban hacia dueños que los explotaban,
iban hacia sueños que nunca alcanzaban,
eludiendo miedos, 
angustias, 
pasiones 
y perdiendo vida,
libertad, 
posibles 
y amenas
y siempre sensibles 
posibilidades.
Detrás del trabajo
marcha el pueblo unido
y zumba en colmena,
zumba en hormiguero
Necesita el aire,
el sueño,
el dinero.
Y vendrá a buscarlo
Y vendrá a buscarlo.
Aunque no lo encuentre
Impondrá sus manos, 
sus hombros, 
sus brazos,
aunque se desmembre,
aunque se transforme
en legión de sombras
una muchedumbre
de latiente sangre
confluirá con ellos.

Amílcar Luis Blanco ("Manifestación", oleo sobre tela de Antonio Berni)

viernes, 10 de febrero de 2017

PENA MULATA



CLASES DE TANGO EN MALAGA – PILAR OLIVARES BSD – BAILAS SOCIAL DANCE MÁLAGA CENTRO. Clases de baile para grupos y particulares. Coreografías para Primer Baile de Bodas Novios. C/ Esperanto nº8, 29007. Málaga 951 39 33 20 // 622 71 86 86:



Enterrada su pena en la mirada bruna
sus pasos y meneos crecen para olvidarla.
La milonga diluye su ceño al liberarla
del filo de una daga bajo una luz de luna.

Olvido de su padre manchándole la cuna
con sangre de su madre infiel al ultimarla
y matarle en origen el amor de cuidarla,
tan dispar del venéreo como el mar de la puna.

No hubo piedad siquiera para su edad de sueños.
Y cegado aquél macho por su hombría ultrajada
asesinó una madre, gestó orfandad golpeada

en esa hija de indio y de negra sin dueños,
preñándola en dolores y cautivos empeños,
dejándola en milonga de olvido y puñalada.

Amílcar Luis Blanco (Pintura de Jeremy Worst)

MERCEDES SIMONE PENA MULATA

jueves, 2 de febrero de 2017

ORÍGENES DEL PLATA




Venimos del engaño, de las frívolas mufas,
de copetines sueltos y eufemismos cordiales
y de asados campestres, sanguíneos, viscerales,
hambrunas solitarias y fríos  sin estufas.

Ansiamos convertir en sol nuestras garufas,
nuestras sombras en vastos ambientes señoriales,
en casas con piletas y adictos menestrales
para servir caviares con champaña y con trufas.

Somos advenedizos de divas con visones,
películas antiguas de un Hollywood extinto.
Y tangueamos sin vernos dentro de un laberinto

como  juegan los niños en patios y balcones.
Mientras nos sobrevuelan las palomas y halcones
de opaca cetrería y carroñero instinto.

Amilcar Luis Blanco ( "Déjame ver el mundo" (Fragmento) Oleo sobre kienzo de Daniel Kaplán)

domingo, 22 de enero de 2017

DESILUSIÓN






Pasé a través de tu sonrisa
fotografiada
y tus palabras impresas
como a través de una puerta giratoria
trás la cual no había nadie,
ni nada.

Ni siquiera tu cuerpo,
tu sonrisa
tus manos
hechas de carne y hueso.
Ni siquiera la luz
que prometía tu mirada,

Y la ilusión del beso
huye espantada
a esconder la vergüenza
de haber creído que podía
rozar la paz de tu mejilla.

Y mi trémula diestra
ardida de intemperie
que soñaba con estrechar la tuya
se acongoja en su izquierda.

Mujer frente al espejo
sola en su imagen
muda y aterrada
y convertida en puerta giratoria
por donde el amor pasa
como un gentío o una borregada.

Amílcar Luis Blanco ("Mujer frente al espejo", acuarela de Ernest Dezcals)

viernes, 13 de enero de 2017

INSTANTE





Tengo dos pies,
dos piernas,
dos instantes,
el primero
y el ultimo
que es el primero
y el último.

Es el binario instante
único
y me lleva
de una ilusión
a otra,
la siguiente,
la primera
y la última.

El devenir
abre y cierra
sus páginas transparentes
en una única vertical,
la que percibo y siento
atravesándome.

En realidad el tiempo
es un instante
irrepetible y único,
un instante
y huye sin despedirse
de mis pasos.

Amilcar Luis Blanco ("Estudio para una cabeza de Lucien Freud", oleo sobre tela de Francis Bacon)

domingo, 8 de enero de 2017

EL PIANISTA







Suelen, muchas veces, los días
hacer conmigo lo que quieren
y yo suelo sentirlos como yemas oscuras
de falanges sombrías
que a tiempos caprichosos ejecutan
notas en un piano destartalado.

Quisiera dominar las partituras
pero siento
que las mínimas notas, los compases,
los acordes, son olas;
humedecen crestas de ansiedades
en el horizonte de vastas orillas
de mi garganta.

Un universo cuerpo desde el vano
llega a mis manos
y camina en las puntas de mis dedos
sobre el blanco teclado
del piano
y su materia dura me parece
casi colmillo o diente
hecha de luz de luna transparente.

Las notas hincan, muerden,
los recuerdos recientes
de días que despliegan
todos los claroscuros
y el azar los conjuga
con arduas letanías.
El tiempo se hace música.
Yo me convierto en barco a la deriva.

Amílcar Luis Blanco ("Piano", dibujo abstracto con tiza pastel sobre tela de Paola Shiadani)