Aromas de la casa. Patio con sol. Ensueño.
Césped. Libustro. Quincho. Enredadera.
Nuestras vidas andando dentro de una manera
de estar y ser, ganada con solícito empeño.
Hijos que se han marchado y, relajado el ceño,
se ocupan de sí mismos como de una quimera
y nos dejan tan lejos, perdidos en la espera
de un íntimo destino de amoroso diseño.
El tiempo nos fragmenta. Su huracán nos traspasa.
Nos deja desunidos. Separa nuestras suertes.
Y provoca oquedades. Desnuda la argamasa
de un templo despoblado por excesivas muertes,
sacrificiales todas al altar de la casa;
un púlpito orientado hacia naves inertes.
Amilcar Luis Blanco ("Landscape from a dream", pintura de Paul Nash)
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