Google+ Badge

Google+ Followers

Seguidores

Translate

martes, 28 de septiembre de 2010

Un catecismo para tontos

Cuyos catequistas más caracterizados, Joaquín Morales Solá, Ernesto Tenembaun, Alfredo Leuco, Pepe Eliaschev, Eduardo Van der Koy, Ricardo Kirchbaum,Mariano Grondona no se cansan de impartir acerca del matrimonio presidencial, machacando y machacando. Así los Kirchner serían reos de enriquecimiento ilícito, favorecerían sólo a sus amigos, serían culpables directos de los negociados que pudo haber hecho Ricardo Jaime,y los que emprendería Julio de Vido,se atreven a disentir con las sagradas interpretaciones de la ley de medios que ensayan los jueces al cautelar sin fin los poderosos intereses que piden su amparo - ¡Pobrecitos! -, quieren avanzar contra la libertad de prensa y apoderarse de la que consideran libre e independiente, ignorando, por supuesto, su condición monopólica y hegemónica y su constitución multimediática que propaga sin fin su catecismo. Si semejante ejercicio de retórica repetitiva no pudiera ser caracterizado como rito, en este caso me parece que diabólico, y asimilado a las letanías litúrgicas de la edad media, no se que pudiera parecérsele. Lo digo porque alguien, Martín Caparros, que no es de ellos pero que parece estar fastidiado con los juicios a los responsables del genocidio durante los años de plomo, dijo que no le gustaba ir a 6,7,8, porque sus contenidos eran reiterativos y se parecían a los de una religión y no a los de la crítica periodística. Yo en cambio creo que no hay peores letanías que las que los pillos suelen poner en escena para la picaresca política que hoy por hoy se practica todos los días.