Google+ Badge

Google+ Followers

Seguidores

Translate

jueves, 26 de abril de 2012

DIJO TESEO A ARIADNA



Dijo Teseo a Ariadna,
en tanto que su nave se alejaba
presa del denso vuelo de las olas,
cuyas ojeras de agua sopla el viento
y la unción voluptuosa de Selene:
- No me alejo de ti porque no sienta
el latido que anima tus entrañas.
El tiempo me desnuda y me levanta.
Afrodita me lleva y me desvela,
me hace ver otras piernas de diosa
en nuevas aguas, alzándole los velos.
Cronos el padre
del océano aciago, hermano del destino,
ya transporta mi paso y, como Circe
apartara a Odiseo de su rumbo hacia Itaca,
me aleja de tu lado para siempre.
Ariadna no responde,
está en la playa sola y extendida,
cerrados sus oídos,
iguales sus orejas a las conchas de nacar
por las que el viento en su grosor y empuje
lleva la voz de aquél por el que llora,
llora y yace y doliente se abandona.
Eolo guarda en su memoria errante
la secuencia vital de los amantes
y lleva las palabras en sus bandas
que han quedado en los frescos y esculturas
aún entre las ruinas pompeyanas.
Son imágenes mudas, ateridas,
fijadas a la piedra, de quienes fueron
lúcidos amantes y Cronos separó
porque Afrodita levantó su veste
desocultó belleza entre los muslos
en su monte,  otro pubis otras aguas.-

Amílcar Luis Blanco (Ariadna, hija de Minos y Pasifae, reyes de Creta y Teseo)