Estar solo, sentado en el silencio,
en su franja de aurora,
en un tiempo desnudo que presencio,
fuera de su segundo y de su hora.
Ser, excluido del fatal torrente,
cernido en la ciudad y en el espacio,
nubes, cielo y claror, todo presente;
ajeno yo, impertérrito, reacio.
Pero saber que es tiempo el que me escancia
aunque pueda atisbarlo cual la copa
que inclina su fatídica sustancia
cada vez que me vierte y se desboca.
Tiempo que fluye con fragor y gasta
seres amados como yo, latientes,
que sumarán sus cuerpos a la vasta
tiniebla que los haga transparentes.-
Amílcar Luis Blanco (Pintura “Morning sun” de Edward Hopper)
Vengo a felicitarte las Navidades Amilcar, y me voy plena de versos.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo
Querido Amílcar... Reaparecí después de un tiempo de silencio y vengo a dejarte un FUERTE ABRAZO y desearte MUCHAS FELICIDADES!!! Yo también, como Carmela, he disfrutado de tus maravillosos versos.
ResponderBorrarUn poema que expresa muy bien la soledad del individuo, mi querido Amílcar, esa soledad provocada también por ese gran roedor que es el tiempo, que todo lo roe como un feroz ratón. Muy adecuada la conjunción con ese cuadro de Hopper.
ResponderBorrarMuchos besos, Amílcar, espero que estés pasando unas estupendas Navidades.
agostado tiempo de encuentros,y de dias en los que como hoy hago un brindis contigo AMILCAR,por tan bello poema. j.r.
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