
Perfecto es este bosque que sin cesar se vierte
en un panal de olvido creciente que pervierte
la Ciudad que pretende dominar el sentido
del humo, los humores, el puerto y el sonido.
Y estos parques que fueran un lodazal vacío
de lechuzas, chimangos y palomas con frío
hoy conforman pulmones alveolados y agrestes
y oxigenan las tardes y las emanaciones
de incinerados restos y basuras y pestes
que la ciudad produce en densas poluciones.
Esta urbe que hierve cual cangrejal umbrío
habitado por gente echada y bienvenida
alimenta mis ganas con sus cursos de río,
lustra las sequedades y grietas de la vida
y destellos de plata hechos de fango y fuego.
Limita con la luna y con la despedida
y la lucha que libran la pasión y el sosiego.
Amílcar Luis Blanco (Fotografía de Palermo, Rosedal, Buenos Aires)
tenaz resistencia en un pulmón verde.un abrazo Amilcar,. j.r.s.
ResponderBorrargrandes verdades compartes. es momento que el hombre sepa valorar la naturaleza a la que tanto daño lleva haciendo. Felices Fiestas.
ResponderBorrarPoética descripción la de ese bucólico pulmón de oxígeno y de sosiego que se abre en medio de la gran urbe, a veces inhóspita, y que contribuye a humanizarla.
ResponderBorrarComo siempre, Maestro, tu pluma tiene voz propia para poetizar todo lo que encuentra en su camino. Es una verdadera dicha poder crear poesía con todo, ilimitadamente.
Mis felicitaciones y muchos besos, mi gran amigo.