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sábado, 31 de marzo de 2012

SOMOS TAMBIÉN SIN DUDA ...


Somos también sin duda el horizonte,
el estertor sediento de las llamas,
las ausencias que habitan el deseo
y reptan en las sábanas del sueño
convertidas en piernas de palabras,
en labios de vocablos, en gemidos,
y seminales líquidos oleosos
que cruzan nuestros bosques
de vellos en las pieles sudorosas
y mojan el temblor de nuestros sexos
que recorren las manos transparentes
de nuestras ansiedades cuando encienden
una fiebre de ser enloquecida
de amarnos sin cesar hasta olvidarnos
que nos separan mares, tierras, cielos,
y nos une un silencio sin distancias
dentro de cuya bóveda infinita
solos los dos nos damos la existencia.

Amílcar Luis Blanco

miércoles, 28 de marzo de 2012

MUJER CANSADA Y LAXA Y ...






El peso de tu cuerpo sobre un almohadón.
Eres la niña adulta que conserva
el fulgor del pudor contra la atenta
vigilia absorta de la madrugada
en ojos de topacio, de impaciente tigresa
en tu selva interior, la que te imanta
y lúbrica te arroja a cubrir la intemperie
porque te siente sin cesar lasciva.

Has fregado los pisos, las vajillas,
mojándote la fiebre en las axilas
y ahora muy lejano y muy de cerca
te imagino sentada bajo la luz del día,
impotente y cansada en apariencia;
la tregua del torrente en un remanso,
que quisiera enrrollar la madrugada
y poner a tus piernas sobre besos y palmas.

Musculatura todavía tensa
después de la jornada;
las hogueras del ansia y el deseo
yendo hacia la ceniza de los sueños,
incandescente a procurar el frío
para acechar la presa y lo furtivo,
impiadosa al mirar y seductora,
laxa en  cuerpo de félidas costumbres.





Amílcar Luis Blanco ( “Retrato de mujer” por Diego Rivera)

martes, 27 de marzo de 2012

DESPERTAR




Las piernas por sí solas.
Por sí solas las piernas.
El vientre por sí sólo
y los senos enhiestos
y las manos atentas.
El pecho, el corazón,
a punto y en silencio.
El cuerpo se incorpora
y trémulo y desnudo
ya vestido de tiempo,
envuelto en suave luz,
arrodillado
sobre mórbidos lienzos,
se observa en el espejo
atisba lo que viene
y bosteza y se estira.
Arregla la cascada
castaña de su pelo
Entrará en la mañana.

Amílcar Luis Blanco      ( "Condeminas Soler" - Teresa Barcelona)

domingo, 25 de marzo de 2012

DESENGAÑO (Romance)



“Cuando me lo contaron sentí el frío
de una hoja de acero en las entrañas…”
Gustavo Adolfo Becquer


Cayó la luna en arcas de silencio,
en aguas enfangadas por la noche,
correntosas no obstante, como luz que se traga
junto al alcohol y arruina la garganta
en un pesar que no ha de detenerse.

Desalentado el sueño
por la hoja de cuchillo de un desengaño.
La piel fría, perlada,
y puesta a la intemperie por la roja traición;
metida en la enramada y ensuciada de sombras.

Amargura en la lengua y el paladar.
En el estómago el trapo del dolor
que no se digiere.
El cuerpo trémulo sobre la hierba fina
y el gemido de tripa de violín estridente en el aire.

¡Ay dolor, cómo dueles cuando transformas
la tripa en aire, la piel en el revés, en el descarne
y los ojos en lágrimas!

Cuando dejas que el celo entre en los ojos
y raspe la ternura y la deshaga
y la convierta en trizas de esviscerada ánima
y me mueles la luz de la palabra
y me arrojas a un suelo de penumbra
donde ella no estará y no soy ya de nadie.

Ya no me pertenezco, ya no se pertenece.
El alfanje sin alma se llevó nuestro tiempo
tajándolo en mitades,
con el filo sin fin del desengaño
y ahora cargo las dudas y el asombro
como un peso de sórdidos planetas
de soledad y llanto y estertores
y se que estoy cayendo hacia lo negro,
amurado a lo sólido, a lo oscuro,
hasta que deje al fin de recordarla.

Amílcar Luis Blanco   (Pintura "El desengaño" por Adriana Almanza)

sábado, 24 de marzo de 2012

VIGILIA ENAMORADA.




Hoy me quedé dormido en la noche celeste
mientras se desflecaba la mañana
y se partían los alfanges del tiempo
contra aristas de rocas y fantasmas.
Hoy me quedé dormido cuando el día
todavía no había comenzado.
Me contagió el azul y hubo silencios,
leves pero eficaces, que pusieron
sus yemas lilas en mis párpados
y le insuflaron la tenaz tiniebla
del sopor en el sueño momentáneo.
Sentí entonces dos manos como alas
y las sombras se hicieron transparentes
y la luz traspasó puertas, paredes,
sin que hubiera cortinas, ni visillos,
ni opacidad alguna que opusiera
su turbiedad al vuelo de lo claro
que habían desatado en la tiniebla.
Y cuando abrí los ojos me mirabas
desde el eterno amor de tu vigilia



Amílcar Luis Blanco

viernes, 23 de marzo de 2012

MI SOLEDAD





Arrumbada
en el siempre, nunca, nada;
en el trozo de sombra que me cierne apetece
afilar su guadaña, contemplarme extasiada
desde cuencas vacías y decrece
mis orgullos banales y mis melancolías.
Y disfraza mis miedos y organiza
carnavales de ausencias donde danzan mis días,
se ralenta mi prisa,
mis deseos fervientes vestidos de esperanzas,
en báquicas orgías
como urgentes matanzas.



Mi soledad me puede porque tiene,
y la ahuesan,
contra mis nacimientos agonías.
Ella viene
de tristezas a mares que enjaezan
con tinieblas sombrías
de sordidez y aliño mis cabalgaduras
y opacan brillos y colores
sus monturas
con espúreos y álgidos dolores,
a veces con tragedias o meras amarguras
o imposibles amores.



Mi soledad me pone en la pared del llanto,
en la desesperación y el ansia roja
de la garganta tensa, del espanto,
y mi risa se vuela y me despoja.
Sin embargo al dejarme sin la fuerza,
sin el brío tenaz de rechazarla,
pues su marea vuelve viva y tersa,
quiebra contra la roca de mi vida
y al empaparla en su agua y abrazarla,
restañarle en su frío cada herida,
me hace sentir su álito más fuerte
y que estará conmigo hasta la muerte.

Amílcar Luis Blanco (Pintura "Después de la tormenta, la soledad" de López Fernández)





jueves, 22 de marzo de 2012

EL SUEÑO (Cuatro sonetos)




I - Reflejos.-                                   (Pintura de Benito Quinquela Martín)


Alma de sombra en vuelo, de castaño,
olvidada de sí cuando amanece
como una llama que se desvanece
cuando agota la cera en su tamaño.

El sueño frágil, vulnerable estaño
de una ebriedad azul que se adormece
en un sepia fantástico que crece
a partir de la luz y del engaño.

Película, actuación, guión, rebaño,
del que pastor y autor, quien fuese,
hubiesen desertado. Raro baño

de irrealidad y absurdo que aparece
después de la vigilia del hogaño
y equilibra o aclara u oscurece.-





II - El sueño y el poeta                       ("El sueño y el poeta" - Paul Cézanne)

Nadie tiene de sueños la memoria.
La hilación o el espejo que descifre
el sentido cabal que lo dirige
y explique la estructura de su historia.

Los sueños son acasos y su gloria
se funda al despertar, porque los rige
poder juzgarlos gratos como un dije
de plata y oro en un collar de euforia.

Ya que las pesadillas son la noria
de un yugo que nos pesa y nos aflige
la angélica mujer da, perentoria,

otra edénica luz y nos la inflige,
prometeica, sabrosa, disuasoria,
porque de errar en sombras nos corrige.-




III - Dionisíaco el sueño ... ("Pesadilla de muerte por agua" - Francis Bacon)

Dionisíaco el sueño, de pasiones,
rojas, celestes, verdes, ancestrales,
indomeñables, simples, sin cabales,
enraizadas en tierras de ilusiones.

Todo el que goza un sueño tiene dones
surtos por lo raigal y menestrales
que atenderán los súbitos portales
que abren de pronto innúmeros salones.

Donceles y doncellas y blasones,
insólitos encuentros, vendavales,
y buques que navegan con ignotos arcones

y rígidos banquetes en mesas augurales
tendidas sobre el mar y recios sones
y músicas y bullas y palabras y sales.



IV  - El sueño abstracto             ("El sueño" por Pablo Picasso)

¿ De dónde surge el material del sueño?
¿ Es tiempo puro que la mente horada?
¿ Agua en sí misma yendo y sustentada,
transcurso detenido como un leño

de una vida caido cual de un árbol, sin dueño,
que alguna vez vivió y enamorada
quedó entre el aire quieto y la enramada
para que alguien cogiera su olvidado diseño?

Hamlet o Segismundo en arduo empeño
en vano escarban su entidad porfiada
en vano Freud enfrenta con su  ceño

la significación tan mutilada,
manifiesta o latente. Cual équido Beleño
a la razón el sueño dice nada.

Amílcar Luis Blanco



miércoles, 21 de marzo de 2012

UN RECUERDO




Recordaste la higuera,

recordaste,
el olor del silencio en la madera.
El viento que crujía en el molino,
los pájaros, la espera,
el patio, la esperanza, el sol, el vino
que tu padre bebía
mientras te acompañaba
al pie de tu ardua cama
de triste niño enfermo
que en vez del limbo eglógico en la flama
de la fiebre que quema
parecía lindar con el averno.
Pero hubo una diadema
o la lágrima sucia de una estrella
caida en el aljibe, una colmena
de risas y fue ella
que acudió a visitarte fiel y amena
la que alivió el delirio de la pena.
Y la memoria ahora sin usura
te devuelve su rostro de doncella,
y su imposible y lánguida figura
y escabulle en un sol que se escondía
sus ojos decrecientes, su finura,
y un olvido que vuelve como marea fría
a mojar aquél  fuego en su ternura
y aún más lo enciende en tu melancolía.



Amílcar Luis Blanco

martes, 20 de marzo de 2012

CLAROSCUROS.-









El día tiene sombras y la noche candelas.
El primor del ocaso entrega su amapola.
La mañana ilumina cinta negra en la ola
En la quietud el viento sopla nómades velas.

Un guerrear incisivo en la paz hinca muelas
La lasitud enciende de fuego una corola
Y un arder precipita agua en una fonola
que sin cesar emite melódicas estelas.

Claroscuros, contrastes, como en una consola,
se encienden y se apagan en módicas parcelas
y aún múltiple y gregaria nuestra vida esta sola

pero el tiempo la urge, le clava sus espuelas;
disuelve sus gemidos en una caracola,
en un mar de infinitas e hídricas hijuelas.-



Amílcar Luis Blanco (Pintura "David y Goliat" Caravaggio)









domingo, 18 de marzo de 2012

ALMA DE CÁNTARO







“Me llamo barro aunque Miguel me llame…”

Miguel Hernández


Estoy hecho de sombra en todos mis detalles.
Estoy hecho de arcilla. Estoy hecho de barro
Oscurezco en mi mismo tiñéndome de un sarro
que me opaca y me seca como el zonda los valles.

Me contagia el negror de la noche en las calles
Y el temblor de la niebla y el dolor del guijarro
hundiéndose en mis plantas y lo lento de un carro
inundan mis sentidos con quejumbrosos ayes.

Todo el que bien me quiera me dirá: “No desmayes
Atíenete a tus miras. No será un despilfarro
vivir contra corrientes. Siente que aún cuando falles

los ladrones de almas que medran el desgarro,
sabrán ya que otros luchan, hurtándoles sus talles
a picos y pezuñas con sus almas de jarro.-

Amílcar Luis Blanco (Pintura de Alex Banegas)

sábado, 17 de marzo de 2012

RESPUESTA





Jamás permitiré que te deslices

hacia el olvido mientras tenga vida
y te daré mi luz y mis palabras
y mantendré encendida tu esperanza.
Ese espejo que viaja y desordena
con mis ojos el caos que el acaso
pueda cerñir de rápidos halcones
que se quieran cebar en tanto cielo
y sobre todo en el dolor del ansia
y en la necesidad del claro encuentro
y de la intimidad y del deseo
que quiebra sus fervores y aparece
en todos los rincones del silencio
llamándonos, golpeando con ausencias
este amor que nos colma de obediencias
y a nuestros corazones acendrados
los tiene estremecidos pero los reconviene
cuando calma la sed que los reseca
sólo con el milagro el uno al otro
de sabernos los dos correspondidos.












Amílcar Luis Blanco (Adan y Eva . Tintoretto)

viernes, 16 de marzo de 2012

LUNA FEMENINA




"... la noche en el instante mayor de su potencia lunar y femenina..."
                                                    Miguel Hernández

Abrazada a una esfera, a su lunar fulgor,
de luz tuya y externa bien preñada,
pechos, brazos y manos; engolfada,
persistiendo tu vientre en femenino amor.

Proteges lo redondo, ebria ya de candor,
de ser la misma vida aterida y soldada
a la piel de tu cuerpo al borde de la nada
rodeada, destacada, engastada en negror.

Tú eres la madre blanca, madre hada
desnuda, la que unes la vida y el dolor
y luchas con la parca, su hoz y su lanzada

hurtándole, extendida y aferrada,
la maravilla absorta, el esplendor,
el fangal plenilunio, el creciente escozor.-

Amílcar Luis Blanco

jueves, 15 de marzo de 2012

HORIZONTE

¿Será que cada tarde vuelven del horizonte
los pianos y las olas?
Como si fueran alas en tablas de silencio,
azules y poliédricas y esquivas,
acopios sibilantes de pájaros que ruegan
o simplemente lirios y violetas y almenas
jugando con el viento dentro de las palabras.

Está quieto el ambiente, quizás me necesite,
quiera cubrir conmigo una ausencia de cuerpo.
Parece que la tarde se montara en un piano
y viniera del frío un blanco de azucenas
y una vacía sombra, hija de los altares,
colmara de delirios las yemas en mis dedos,
mis sienes y los flancos de mi cuello.

No se con cuanta luna, tanta avara ceniza
compendiará mi canto que vibra en los extremos
y se cae de las lindes derritiendo violines
y mojando las horas y las teclas
que tañen en las cuerdas y construyen campanas,
bronces, metales, cobres, cristales que se rozan
y suenan en redondo sus aros transparentes.

Amílcar Luis Blanco

miércoles, 14 de marzo de 2012

ESPECTROS TRANSPARENTES

Estás en todas partes
desbordando el silencio.
Tus gestos, ademanes,
ojos, labios,
rebalsan
mi soledad que asciende
de insalvables distancias.

Luces, sombras,
ausencias torrenciales,
espectros transparentes,
desnudos,
tomados de los brazos
andan por las aceras
de una ciudad vacía.

Pero pasan con fiebres
y recuerdan tu nombre
y en sus mejillas arden
deseos y me miran
como si me pidieran
que te busque y te aclare.

Como si procuraran
que mis manos se encuentren
con la luz de tu cuerpo,
mi boca con tu boca
y quisieran perdernos
en una selva urdida
sólo de amaneceres.

Se hace noche y se ciernen
tu silencio y el mío
el uno junto al otro
como si conversaran
y me parece oírte
a pesar que oscurece
y la distancia pesa
con gravidez de lágrima.

Amílcar Luis Blanco

lunes, 12 de marzo de 2012

CUANDO YA NO TE PUEDA CONJUGAR

Cuando ya no te pueda conjugar
porque el verbo duela
y la impaciencia impida
escalar los pronombres.
Entonces, vuelta légamo o espuma,
sin regazo
que recoja el delirio en una huella
de mi paso;
completamente otra,
como el mar que experimenta
una dentición sucesiva
y ríe interminablemente,
rodearás mi materia de espesura
y me irás disolviendo poco a poco
en tus labios de agua
que regresan del beso
una y otra vez
contra arenas y rocas,
igual al maridaje del viento con las olas.
Y la distancia en ciernes prometerá escanciarte
en la luz de mis ojos de muda incertidumbre.

Amílcar Luis Blanco (Pintura de Lord Frederick Leighton)

viernes, 2 de marzo de 2012

EL QUE EJECUTÓ CON LA IZQUIERDA




Siempre estuve, estoy y estaré en contra de cualquier dictadura que quite al ser humano su libertad, su dignidad y sus derechos, provenga ideológicamente de la izquierda o de la derecha. Sin embargo, debo decir que, en mi país, la República Argentina, un hombre votado mayoritariamente en 1946 por el pueblo argentino, al que tildaron de dictador, Juan Domingo Perón, fue el único que dio a las clases humildes, trabajadoras, a “los que viven por sus manos”, como definiera Jorge Manrique en las coplas a la muerte de su padre, libertad, dignidad y derechos que antes jamás habían tenido en un medio gobernado por una oligarquia terrateniente, parasitaria y rentística, que después devino en un empresariado paniaguado de consistencia monopólica que abarcó la gran mayoría de los rubros de la economía en la producción de bienes y servicios esenciales. Una plutocracia que, desde sus orígenes, atendió sus negociados de exportación, a la que le importó un corno la distribución de la riqueza entre los más débiles, la inclusión y la justicia social, cuyos valores – si así pudiese llamárselos – eran y son el egoismo, la indiferencia, la viveza criolla, el “sálvese quien pueda” y el “después de mi el diluvio”. Con excepción de Perón y Evita, en los años que fueron de 1946 a 1955, y, últimamente, los Kirchner desde el 2003 hasta la fecha, esa oligarquía podrida, prebendaria, que no vaciló en producir el genocidio de 30.000 desaparecidos, torturados y muertos, para mantener sus privilegios de clase, gobernó este país desde siempre, aún antes de 1853, cuando en Paraná se juró la Constitución Nacional que puso por escrito un teórico Estado de Derecho que, en la práctica, jamás respetaron. Esa oligarquía gobernó ostensiblemente o desde la sombra a través de golpes militares o autoridades civiles, títeres en todos los casos. Pero, como dicen que no hay peor astilla que la del mismo palo, les salió un generál que al revés de la máxima que se atribuye a Machiavello: “los gobiernos son como los violines, se toman con la izquierda y se ejecutan con la derecha”, Perón tomó el poder con la derecha en el golpe militar de 1943 llegando a ser como todos saben, por lo menos en mi país, Secretario de trabajo y previsión, Ministro de guerra y Vicepresidente de la Nación, y ejecutó su gobierno con la mano izquierda con los trabajadores, los humildes, las organizaciones de base y su obra ejemplar y su huella, aún hoy, informa y da contenido a la esperanza de mujeres y hombres que mayoritariamente, luchan por volver a alcanzar el estado de bienestar en el que vivieron con producción, crecimiento, distribución de la riqueza e inclusión social. Así que Perón en lo que a gobernar se refiere era zurdo, tomó el violín que es el poder con la derecha y lo ejecutó con la izquierda ¿Qué tal? Esto ocurrió en sus dos primeros gobiernos. A su vuelta, en el tercero, lamentablemente, se había vuelto diestro. Pero esto es otra historia.

Amílcar Luis Blanco

VEJEZ (Haiku)






Quema la edad,
desencadena
un fuego de orfandad
que nos condena,
y arruga y mustia en cada cruel estría
lo que antes fuera ufana lozanía,

Amílcar Luis Blanco (Fotografía)
 .

jueves, 1 de marzo de 2012

LA RISA DE LAS OLAS (Haiku)








En un ocaso de ambar y amapolas,
de gaviotas en vuelo, caracolas,
y labios de agua ungidos por la brisa,
la espuma, entre los suelos y las olas,
muestra dientes de risa.










Amílcar Luis Blanco (Fotografía "Gaviotas en vuelo" )