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sábado, 28 de marzo de 2015

ANDRES CALAMARO MIL HORAS (Los abuelos de la nada mil horas) HQ

Andres Calamaro Sin Documentos

Cuerpos como materias silenciosas



Cuerpos como materias silenciosas,
en arcillas azules y negros de ceniza
y  ubicuidad de luz entrando a mares.

Dos desnudos volúmenes cansados;
en lasitud elástica el sentado,
otro a lo largo en actitud yacente.

Cuerpos sólo materia palpitante.
Como los de Pompeya y Herculano.
Memoran vidas tensas en esculpidas muertes.

Y en los cuadros de Hopper continúan 
actitudes rampantes;
ansiedades de huir aun pasivas.

La muerte está cayéndose a lo vivo,
lo vivo adquiere eternidad de muerte.
En los cuadros de Hopper se percibe.

De tanta vida hablamos,
¿pero de cuánta muerte?
Oleo sobre esa tela nos responde.

Amilcar Luis Blanco (Summer in the City (izquierda) y Blue Girl on Black Bed. por Edward Hopper)

CASA DE INFANCIA





Padre, madre y hermanos los convoco
a compartir de nuevo aquélla casa,
la visceral,  porque albergó mi infancia.
La que me tuvo quieto, admirativo,
los ojos muy abiertos y colmados
de misterios en todos sus rincones.

La del patio y aljibe,  higuera y parra,
eucalipto y  aromo,  gallo, gatos,  gallinas.
La casa de las nueve habitaciones.
De los inviernos con estalactitas
desde la madrugada al mediodía.

De las largas lecturas en alta voz de padre.
Iliada, Odisea, Don Quijote,
y Calderón y Lope,  Quevedo y Garcilaso.
Las gatas blancas, Sunda y Upasunda,
de padre y madre respectivamente,
jugando externo amor correspondido,
pero después barrido por los vientos.

Esos vientos de pampa enfurecida,
hacían temblar las puertas y ventanas
y , a los parientes de visita
de la lejana Capital, los aterrorizaban.

Jugábamos, andábamos, a flor de alma,
entre el jardín de invierno y la cocina,
fastidiando a Blanquita,  a Consuelo,
a Nélida y a madre y al mismísimo padre.

Esa casa soy yo y es mi basal memoria;
puerto para dos diásporas: de llegada  
luego de haber recién nacido
y otra, de doliente partida,
desde mi pubertad hacia mi vida.

Pero hay miles de caras para las mismas caras,
y multitud de cuerpos en quehaceres diversos
para  los mismos cuerpos que palpitan
uncidos a preguntas y recuerdos.

Y aquélla casa los contiene a todos
y los apila en sombras y fantasmas,
en vértigos y ropas y  sonidos,
torbellinos en pausas de silencios,
entre gritos y cantos y palabras
de charlas en jirones, sinfonías y tangos,
valses y melodías y cintas "cine graf"
que el padre con su amor nos preparaba
y proyectaba en el señorial comedor oscurecido;
banquetes para nuestros ojos insaciables.


Aunque nosotros nos hayamos ido;
los misterios que somos, esfumados,
sigo bajo el dintel de la cancel sentado
esperando aquél tío, un primo de mi padre,
que me trajo por fin mi primer libro,
en cuyas páginas, de enormes signos
y dibujos ingenuos en colores primarios,
aprendí, silabeando, a unir las letras
y alzar desde mi voz cada palabra
para después imaginar las vidas
que resucitarían como Lázaro
al Cristo de mi frente.

Hogar de siempre, anclaje y despedida.


Amílcar Luis Blanco (Fotografía de la casa de América tomada por mi amigo Oscar Singh)


viernes, 27 de marzo de 2015

AUSENCIA (A la súbita y absurda muerte de una niña)




Caben en el espacio los espacios,
pero ya no tu carne ni tu sangre,
ni siquiera tu sombra.

Eso porque tu sombra se ha volado;
ha sacudido el alma de tu vida
y tu imagen se escurre en la memoria.

Un volumen de ausencia.
Un esfumado corazón que ahora
no golpea.

Silencio donde tu risa cabalgaba
y también tus palabras;
una respiración que ahora ocupa el viento.

¡El duelo  inunda la matriz del llanto!
Y todo se proyecta y recompone
mientras tu luz requiebra transparencias

Amílcar Luis Blanco (Fotografía de mi querida sobrina fallecida)

lunes, 23 de marzo de 2015

Reloj de arena





En embudos de lacia transparencia
caen tus pasos
y mi cuerpo y tu cuerpo.

No sólo nuestros cuerpos,
otros cuerpos,
otras series de pasos.

Son innúmeros pasos,
son innúmeros cuerpos,
incontables.

Bienvenida al cristal,
al cónico cristal,
a la blanda caída.

Apenas voy
seguido por tus pasos,
a penas.

Nuestro amor se decanta
cada día,
pasa como la arena.

Un alambique de alma
transparente
nos sostiene en la vida.

Y los dos nos miramos
traspasados
por esa transparencia.

Pero a la vez los días son contados
y los granos de arena
son contados.

Hay una incandescencia de lo frágil
y los granos de arena y los segundos
se funden en la herida del ocaso.

Amílcar Luis Blanco

domingo, 22 de marzo de 2015

La madre tierra




Allí donde las sierras y montañas se abren
como la entrepierna de una mansa mujer voluptuosa,
de su profunda y bella matriz pare la tierra
el alma blanca y acogedora surgida del terracota,
y el arena y del anaranjado amarillento,
de los verdes oscuros, toda bañada en luna.

Allí donde la tierra da sus plantas,
donde la solidez se hace fecunda
y sostiene el milagro seminal de las lluvias
Las cónicas alturas de micas, feldespatos,
rodocrositas, mármoles y cuarzos
se aglutinan en bordes, cornisas y lisuras de arcilla.

Y donde el amaranto y la kiwicha
para hacer el atole y alegrías con mieles
crece desde las faldas caudalosas 
junto a la quinua y la kaniwa 
que anhelaban  sin tregua
los incas, los aztecas, los quechuas y aymaraes.-

Allí, la pacha mama, allí la madre tierra
pare la sucesión de milagros, es fuente
de olvidados silencios donde se cierne el viento,
la soledad se alarga y acostada nomás sobre la piedra
se finge un vasto crío transparente y se duerme.
Bajo la luz y el blanco de la luna la pacha mama nos da su alma.

Amilcar Luis Blanco (Pintura de Natasha Cinnamon)

sábado, 21 de marzo de 2015

Maria Callas - Habanera - Carmen - Bizet - french subtitles

LA BENDITA TEVÉ



Con tu cielo imposible,
tus opciones,
tus concursos para ursos
y tu obviedad visible
y tus traiciones,
 infalible tevé, nos das tus cursos.

Nos golpeas en la ciencia y el orgullo.
Empacha tu vacío.
No sólo el ojo del usual antojo
de un culo hecho capullo
o de un joven cabrío,
también el de un cinismo sin cerrojo.

Y con todo nos tienta
tu sólita pantalla
y sin dudar compramos
de tu agua colorida y cenicienta,
la vertical metralla,
aun de lo que no necesitamos.

Y somos inducidos.
Y bendita tu eres
en shopings y mercados,
porque insuflas los varios sinsentidos
a hombres y mujeres
vendiéndoles perdones y pecados.-

No hay muerte y las penurias
en tu hipnótico estrado
se desvanecen;
nos amainan las furias.
Tras tu visor el pueblo está sentado
mientras las sombras crecen.

Amílcar Luis Blanco

miércoles, 18 de marzo de 2015

TU MIRADA
























Antes, cuando la tarde se quejaba,
no entendía tus ojos,
no sabía a qué atribuir ese sigilo transparente.

Había recelos sin respuestas,
horizontes baldíos detrás de tus miradas.
Decidí escudriñarlos y ahora no los veo.

Y en donde ya los miro y no los veo
está la selva, 
su ilusión de montaña, 
su esqueleto.

Y donde yo te sueño ya no hay nadie;
garganta suficiente 
para beber tus ojos
o articular fonemas con tu nombre.

Esos ecos de letras desmayadas
desfallecen entre luces de alcoba
pero saben a bosque y lago quieto
y hacen crecer el cielo todavía.

Amílcar Luis Blanco ( "Transparencia en el atardecer", oleo sobre tela de Ennio Montariello)

lunes, 16 de marzo de 2015

MEDUSA


En  tu espalda,tu grupa, 
la luz envaina un vástago de sombra
y nada te persigue porque estás entregada a mis miradas.
Olvido al par mis manos, 
lacias como palomas ateridas
y prefiero no tocarte, 
no posar mis palmas tibias 
o meterlas
entre tus pantorrillas y tus nalgas 
para mover tu incandescencia
adormecida.
nuncalosabre.  Pinturas - Pascal Vilcollet

¿Puede ser que la tarde te interrumpa 
y sus trozos de sombra,
sus pedazos de tiempo, 
cayéndose sobre las turgencias de tus muslos,
sobre las turbulencias erectas 
en las cimas de los senos enhiestos,
te mantengan en vigilia 
y  tu antebrazo cruzándote la frente 
no te llame a sosiego?

No te llame a capítulo, no diga:
-Acapara mi cuerpo solitario.
No diga que lo haga para que la soledad no lo esterilice.

¿Puede ser que te vuelvas la medusa,
mefítica en ti misma?

Amilcar Luis Blanco  (Pintura de Pascal Vilcollet)

domingo, 15 de marzo de 2015

Cuando nos hagamos el amor



Cuando nos hagamos el amor sólo con los cuerpos
tratá de hacer las cosas rapidamente
sin encallar en el misterio.

Que tus besos permanezcan entre mis huesos y mi sangre
titilando y fulgiendo sus cosquillas transparentes
entre los latidos de mi corazón percutiendo.

De la sombra cayendo tu volumen de instante, 
sentada sobre el agua,
en el comienzo plano de la cascada donde luce el origen.

Bella más que la noche, más que la bruma exasperada,
tu risueña ternura, tu pierna recogida guardándome el silencio
de la acendrada rojedad entre tu vello púbico boscoso.


Será así suficiente para que la calma me posea
en maneras de luna cayendo sobre el agua.
Y brillarán tus senos sumergidos en mi deseo.

Amilcar Luis Blanco  (Pintura de Jeffrey Catherine Jones)

sábado, 14 de marzo de 2015

REGRESO DEL AMANECER..









Tanta hueca apatía y crueldad te sobreviven
La mañana está desentumeciendo el día que regresa
para un quehacer renovado en el que sus orillas mutarán
La luz regresa para ser distinta,
envanecerse en nuevos brillos y escenarios.

Artilugios de un tiempo que no cesa
comparable al espacio en el que tus brazos se estiran
en pétalos longilíneos y labios relajados, confiados a sus comisuras,
establecen una comunicación gestual con tus sueños.

El sol hace un registro de piruetas y danzas sobre el hontanar
y en el alféizar de tu ventana abre párpados de luciérnagas.
Manchas de sombras descienden por las mejillas para nutrir palideces
y tu corazón las rechaza en cada tañido,
violentamente,
como si pequeñas brisas desafiaran su metal de campana
acostumbrada a la intemperie de las mas furiosas tormentas.

Despertar con el índice puesto sobre tu boca incontenible,
puesto sobre tus pechos para que no derramen tus ansiedades,
sobre tu vientre y párpados y sexo
y entre tus rodillas sensibles a la posibilidad de un fracaso.

Amílcar Luis Blanco ("Mujer rubia", pintura de Albert Marquet)

martes, 10 de marzo de 2015

LOS DOS NOS HEMOS IDO




Los dos de azul nos fuimos, de entrecasa,
los dos de azul, vistiéndonos de noche.
La luz dio su sigilo de plenilunio. Un coche
nos esperó en la sombra del muro de la casa.

Los dos nos fuimos porque el tiempo pasa
y nadie permanece, quizá sólo el  reproche
de no haber compartido el mórbido derroche
de un beso; cuatro labios bebiéndonos sin tasa.

Los dos nos fuimos, y nos hemos ido
de no haber nuestros cuerpos compartido.
No haber hecho un portal de nuestras bocas

Un  lecho en que cupiese nuestro mortal sentido
Nuestra pasión caída cual de volcadas copas.
Han quedado tan sólo vacías nuestras ropas.

Amilcar Luis Blanco (Pintura de Pablo Picasso)






sábado, 7 de marzo de 2015

Louis Armstrong - Beso de Fuego (Kiss Of Fire)

Carlos Gardel - Soledad - Tango

LA VOZ DE GARDEL
















Estar con vos en la "doliente sombra"
la del verso fatal del fatal tango
y algo en urgir y algo en zumbar la tripa.

Pero todo se escapa por una voz de vos, 
reconozcámoslo,
patrias de inviernos sueltos y veranos achatándose
en un grillo translúcido que tiembla igualito a una estrella.

Baldosas que te vieron crecer
en un pueblo que a veces incendia la memoria
y la púa rayando el mismo surco
y tu voz hilarante de mudo hirviendo en las distancias

Algo de tu sonrisa pianisima
se hizo una blanca escala "para subir al cielo" de la bamba,
al cielo de un ocaso blando y húmedo como roja garganta

Un don de martillito sobre cuerda secretea en la guitarra
y por tu gola cae una campana
hecha dichosa fémina desnuda cuando se agita y baila

Y no nos engañemos, cada vida que pasa cantás mejor,
reconozcámoslo
y en paz y chau Gardel ¡Aguante el tiempo!

Amílcar Luis Blanco

viernes, 6 de marzo de 2015

Sólo saliendo del frugal silencio.



Sólo saliendo del frugal silencio,
de otra lengua con que mi lengua juegue,
sintiéndote mi luz hoy me aquerencio
a tu ternura que en mis sueños llueve.

Me inundas sin saber, desde distancias
misteriosas, oceánicas, fatales,
y te persigo en caudalosas ansias
con desmoronamientos torrenciales.

Te siento como soy porque me eres;
habitas mi ilusión, no te comparas
con cientos ni con miles de mujeres
desde las tenebrosas a las claras.

Hacia tí se encaminan mis quehaceres,
la laboriosa gesta con que teje,
mi mente sus temores y placeres
para que la esperanza no nos deje.

Amílcar Luis Blanco ("Cleopatra y Cesar" por Jean Gerome)

martes, 3 de marzo de 2015

El tercer hombre - Anton Karas.mpg

EN TANTO EL MUNDO . . .
















En tanto el mundo infunde desvarío,
el alma, hecha de fe y razón sencilla,
produce su acendrada maravilla;
transforma la ilusión en albedrío.

Como si el agua, al descender en río,
y susurrar rozándola en la orilla
contra la oscura trama de la arcilla
le dictara palabras a su curso sombrío.

En luz y sombra el hontanar que brilla
nos habla sin cesar, nos da su brío,
aleja la zozobra, protege la costilla

frágil y humana del hiriente hastío
que sin piedad lastima y acuchilla
mortal calor con lo letal del frío.

Amilcar Luis Blanco (Fragmento de una pintura de Pablo Picasso)

lunes, 2 de marzo de 2015

EN EL OCASO






En el ocaso el silencio es una liana transparente
y los pájaros gritos que se van apagando
Hay una cerrazón concienzuda de diapasones
y se alejan  entre las filas de las sombras.

Una población de chapas plañideras
hacen de mis canas años de mis sienes pulsos de agua
y me van precipitando en el abrevadero de las horas
donde los impulsos transcurren ciegamente.

Espero echado sobre pobrezas cerniéndose
y mis ilusiones dan vueltas y vueltas
como el alma amarilla de una perinola girando
Mi corazón es un badajo dentro de una campana exasperada.

Y el corazón deriva del ocaso deriva de la campana
y de la exasperación en giro de alma
en circunstancias en que el silencio es liana transparente
y la luz se desviste de los pájaros con cada chal de sombra.

Amílcar Luis Blanco

domingo, 1 de marzo de 2015

LA VIDA TORRENCIAL




"Toda en sus ojos vive la criatura"
Rainer María Rilke

Que las nubes provengan del vapor
¿Qué puede procurar a mi embeleso?
Que un deseo sexual provoque el beso
¿Disminuye o aumenta su valor?

El que sólo razona vive preso
de su propia escasez cognoscitiva.
El sufrir y el gozar mal lo motivan
y lo escancian igual en el suceso.

Vivir es entregarse sin medida,
sin recelos fatales o exagerado exceso
de razón. Entrar en el ahora de la vida

torrencial, perceptivo, recio y tierno,
pareciéndose al bruto que convida
toda su vida en el instante eterno.-

Amílcar Luis Blanco ("At the edge of the brook", copia de Daniel Bouguereau ejecutada en oleo sobre lienzo por Roberto Capello)