Google+ Badge

Google+ Followers

Seguidores

Translate

viernes, 17 de diciembre de 2010

Alguien del otro lado del mar.

“There was a girl over the sea…”

Edgar Allan Poe


Parado en las palabras,
sobre filas y filos y bordes de palabras,
extiendo mis deseos como manos
hacia su pelo ungido de tiniebla
y quisiera sentirle su seda candorosa
y también que mis ojos atraviesen
el temblor azabache de los suyos
y mi nariz la huela y mis oídos la oigan.
Crecido hasta los astros y mirando
de un continente al otro;
doblándome como una sombra gigantesca;
en realidad parado en las palabras,
en los bordes verbales y sus tiempos,
en sustantivas rocas y sustantivos vientos
tratando a los vocablos
como duras canoas imposibles
para que me lleven a su encuentro.
Hay un poco de incruento sufrimiento:
nuestros cuerpos latientes tienen anclas
y sólo nuestras fotos y palabras
viajan sobre el espacio y sobre el tiempo;
los rostros engastados en momentos,
falseados, casi como,
entomológicos insectos,
nuestras manos tan sólo produciendo palabras;
inspiradas sin vernos, ni tocarnos, ni sernos
resistiendo tan sólo en la esperanza de ser,
cuando
sus ojos y los duelos de sus ojos,
su boca y el encaje de su risa,
la luz de su cintura en movimiento,
mis ojos y los duelos de mis ojos,
mi boca y el encaje de mi risa
la luz de mi cintura en movimiento
deberían, por fin, sentarse juntos,
bailar, o caminar o divertirse,
jugar a ser los unos y los otros
como una fiesta en el olimpo antiguo
de las afinidades
entre los dioses míticos del tiempo .
Hay brillos y dulzuras y circundan
alguna cosquillosa complacencia.
Y polleras de luces y de sombras
blandiendo su osadía en la tiniebla
Y hay espadas de nieve que amenazan
tropicales presencias en afiches
de películas viejas.
Se allegan desde el fondo del humo y la distancia
y derrochan a mares las ausencias
aunque quepan sus señas en correos
de lacónicas voces ,
en tan sólo palabras y silencios.