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jueves, 7 de abril de 2011

¿Luis Majúl, ingenuidad, ignorancia o imbecilidad?

El artículo en La Nación de hoy jueves 7 de abril de 2011, titulado: “Una estratagema de Kirchner” podría titularse o bien “Una ingenuidad de Luis Majul” o también, si lo escribió en serio “Como no darse cuenta de nada respecto de lo que es y ha sido siempre la política” ¿Por qué? Porque este libelo, brulote, o artículo suyo, no se como titularlo, encierra una contradicción en sus propios términos. Explicaré primero lo siguiente. Si Majul habla de política y de un recurso empleado por el malogrado ex mandatario para obtener triunfos como político debe comprender que, en todos los casos, se trata de tener éxito en la construcción de poder para después usarlo en la concreción de un proyecto. Esto es así y no puede ser de otro modo, aquí y en la China, hoy y en la edad de piedra pasando por todos los estadios históricos. ¿Cómo entonces comienza su artículo recriminándole al ex mandatario que él haya seguido el curso de la inflación, el precio del dólar y la producción de petróleo y que haya dibujado esquemas de poder de aquí a veinte años y que haya convencido a Graciela Ocaña de su proyecto y a la enorme mayoría de todo el pueblo? ¿Cómo reprocharle que lo haya hecho para luchar contra el monopolio mediático, la derecha, las corporaciones y los grupos de poder para ampliar el campo popular? Es como reprocharle a un médico que estudie los síntomas del mal que aqueja a su paciente y que se proponga un plan para mantenerlo sano y luchar contra sus patologías. Es como reprocharle a un abogado que en defensa de los intereses de su cliente haga lo propio: estudie las debilidades de la contraparte, intente debilitar su posición y consiga el reconocimiento de derechos para su cliente.
Estos son los propósitos legítimos y coherentes de una lucha política en el caso de Kirchner. Dice Majul que con el tiempo Ocaña se dio cuenta de que la pelea contra los malos era una excusa para acumular poder ¿Qué sentido tiene esta nueva recusación o circunstancia que se pretende hacer ver como un demérito? Ninguno, porque el sentido del poder, lo que lo significa e inviste de energía y lo potencia es precisamente la existencia del propio contrincante, adversario o enemigo – aquí los términos son equivalentes -, ya que la acumulación del poder por el poder mismo carece de toda significación y sentido posibles. Volviendo al ejemplo ¿Qué sentido tendría que el médico procurara salud para su enfermo si la enfermedad no existiera?
Esto debe tenerse en cuenta y razonarse con mucha propiedad y pertinencia ya que lo que distingue al tirano, al déspota, al dictador, del verdadero estadista es analizar quién o quiénes son los destinatarios o beneficiarios directos del poder que se construye. Así si los destinatarios son los jubilados, los hijos en edad escolar de familias sin recursos,
los consumidores desprevenidos de noticias, los asalariados, los desclasados, descorporavitizados, pobres y necesitados en general, las pequeñas y medianas empresas, los agricultores pequeños y medianos, es decir, los conglomerados mas débiles y vulnerables, ese poder, esa salud, no se crea para el que gobernando la posibilita, es decir, en beneficio del autócrata, sino en beneficio de la gente, de la mayoría de un pueblo postergado. ¿De modo que, qué hay que reprocharle a Kirchner, señor Majul?
Claro que sus empleadores, los grandes medios hegemónicos y sus avisadores tienen muchísimo que reprocharle, porque ellos sí vienen perdiendo y siguen perdiendo poder por las políticas inauguradas por Kirchner.
La buena marcha de la economía que, según Majul, favorece la estratagema de Kirchner no ha sido ni es un regalo del cielo, esta buena marcha ha sido duramente conquistada y conseguida por el gran abogado de la República y de sus intereses que ha sido Néstor Kichner cuando, y esto también le ha servido para conquistar a quienes como yo, no piensan como Majul, se ha plantado frente a los tenedores de bonos de deuda pública externa y les ha dicho. Señores, si quieren recuperar su inversión deberán aceptar una quita del 75 % de sus créditos contra la República. Tal como un síndico en una quiebra les dice a los acreedores de una compañía o sociedad de las del tipo de Clarín que abundan en el primer mundo en crísis, en un concordato de acreedores, la empresa en bancarrota, señores, sólo les restituirá el 10 % de lo que les debe.
Aquí comienza el gran mérito de Kirchner, su excelentísima estrategia, aquí, con esta verdad, con este planteo, comienza esa nueva buenísima marcha de la economía señor Majul. A tal punto que hoy economistas que son premios Nobel la elogian por realista y el primer mundo de países neoliberales cuyos pueblos trabajan para que los directores de las corporaciones acrecienten sus riquezas, como abejas u hormigas obreras en una colmena u hormiguero.
¿Por qué en vez de pasear Majul su vedetismo por los canales de televisión, los diarios y las revistas del grupo y percibir estupendas y suculentas remuneraciones por mentir no hace su mea culpa y se dedica a estudiar Derecho, Economía Política, Sociología y otras materias? Majul es una persona inculta, ignorante y opina sobre todo sin saber nada. Majul desorienta y engaña a quienes lo leen. O bien Majul es un ingenuo, o bien Majul es un ignorante o bien es un imbécil que no se da cuenta de lo que ocurre, dicho sea esto con todo respeto, por supuesto, ya que se trata de pareceres y opiniones.-