Tus prendas nos convocan a la luz de la escena.
Vamos desde las norias crueles de las rutinas
Llevan otros a veces su corazón en ruinas.
Las sonrisas abiertas tras la mañida cena.
Los gestos y palabras en las voces, la pena,
el silencio espectante y las vagas sordinas
recorren las plateas y callan las esquinas
y salen las actrices como el toro a la arena
Hablan sus parlamentos. Mueven una cadena.
rotativa de cuerpos miméticos. Afinan
ideas, pensamientos de súplica y condena.
Un muerto las agrupa para que se definan
A partir de sus yerros ninguna sale buena
Y por fin todas ellas son las que lo asesinan
Amílcar Luis Blanco
Hermoso homenaje el que rindes a tu bellísima sobrina, y seguro que estupenda actriz, Amílcar. En efecto, los actores salen al escenario como los toros a la arena, dispuestos a sufrir si es preciso, con tal de interpretar bien su papel.
ResponderBorrarBesos y muy feliz fin de semana, mi querido Poeta.