Google+ Badge

Google+ Followers

Seguidores

Translate

viernes, 7 de marzo de 2014

AMANECE




Como quien mete el dedo  entre las páginas,
la duda en el través de la lectura,
el ocio su vacío de labores sin manos,
el ojo entre la sombra con esfuerzo,
ingreso mi suspiro en la agitada niebla.

Susurros en la vocinglería de la platea
instantes anteriores al abrirse del día.
Un suspenso del alma entre los objetos
que van cayendo presos de las sombras
a pesar que amanece entre gravedades y espectros.

Siento una valentía levantada,
hecha relente sobre el silencio de los charcos
mientras la luna empalidece,
lucha contra los perros albañiles del horizonte
y se enfrasca en un más allá de toda arquitectura.

La ciudad se construye de nuevo
en el palpitar y las ganas de los brazos sin fríos
sacudiéndose esquirlas de los magmas azules,
los rosas amarillos y el abismo turquesa.
Lavo mi cara en aguas contagiadas de inmensidad.

Hay un laboreo de músculos en barbecho
En las macetas crecen verdes las entelequias.
La luz raspa el silencio como un aserradero.
El gallo tuvo noche de restregada ausencia,
ahora su cresta brilla creciente y colorada
embebida en su canto sobre una cuerda de oro.

Amilcar Luis Blanco